Teatro Real (Madrid) | el nuevo teatro real
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El nuevo Teatro Real

La sala del Teatro Real, desde la boca del escenario.

La remodelación

Tras cesar su actividad sinfónica en el verano de 1988, en enero de 1991 comenzaron las obras de remodelación para la reconversión del Teatro en una sala operística. El proyecto lo dirigió el mismo arquitecto que había proyectado la transformación en Sala de Conciertos, José Manuel González Valcárcel, que se encontró con dificultades que retrasaron los trabajos. Estas dificultades culminaron con el fallecimiento del propio arquitecto en el mismo Teatro durante una visita de la prensa a las obras, en enero de 1992.[3]​ El Ministerio de Cultura encargó a otro arquitecto, Francisco Rodríguez de Partearroyo un estudio de alternativas que pronto se transformó en un nuevo proyecto, que fue aprobado para su ejecución. El edificio quedó terminado a finales del año 1995: a continuación comenzó el proceso de organización técnica, administrativa, artística y funcional que dio lugar a que la inauguración en 1997 se produjera ya con un teatro y una compañía a pleno rendimiento.

La sala principal y las zonas públicas

La sala del Teatro Real mantuvo la estructura original, de estilo italiano, y recuperó la decoración original de la época de la década de 1880. A pesar del pequeño tamaño del patio de butacas, el aforo total alcanza las 1746 localidades como máximo, gracias a las 15 filas que acoge la zona denominada "Paraíso", por encima de la cuarta planta, que aprovecha el aumento de la altura de la cubierta conseguido en las obras de los años 20, como ya se hiciera en la reforma de 1966. Se consiguió aumentar ligeramente el tiempo de reverberación, hasta situarlo en un término ideal para una sala de ópera de estas dimensiones.[7]

Fuera de la sala, el foyer de entrada se decoró con una columnata elíptica forrada de madera tropical. El segundo piso, accesible para todo el público asistente, permite circular por todo el perímetro del edificio, comunicando el vestíbulo con el restaurante, situado en el antiguo salón real de baile, en la fachada posterior. Un vestíbulo superior, que se abre con grandes ventanales a la parte superior de la fachada sobre la Plaza de Oriente, completa las zonas públicas del Teatro.

En 2007 se inauguró la Sala Gayarre, con 190 localidades, que se utiliza para diversas actividades complementarias, como conciertos y representaciones de ópera de cámara, recitales, actividades pedagógicas, conferencias, coloquios, cursos y proyecciones.

La caja escénica

Vista del interior del escenario y del sistema de varas de la tramoya. A la derecha, la boca del escenario, cerrada con el telón de seguridad

Aprovechando el inmenso volumen resultante de la ampliación de la caja escénica en los años 20, que proporciona un vano de más de 80 metros desde los sótanos a la parte más alta de la torre de telares, se diseñó una compleja maquinaria concebida para efectuar movimientos escénicos en vertical, ante la carencia de espacio lateral, obligada por el diseño de la planta del teatro. El espacio escénico disponible para las escenografías supera los 600 metros cuadrados en el nivel cero, y llega hasta los 1.430 si se le añaden las áreas de montaje a 16 metros por debajo del escenario y el patio de butacas. El suelo del escenario está compuesto de 9 plataformas que permiten mover las escenografías entre ambos niveles. La amplia embocadura escénica dispone de 18 metros de ancho y 14 de alto, y la torre escénica sitúa la parrilla de la que cuelga toda la tramoya (motorizada, y controlada electrónicamente) a 37 metros de altura sobre el suelo del escenario. La entrada de material situada en el zaguán de la Plaza de Isabel II comunica directamente con la caja escénica y permite depositar la carga directamente desde los remolques de los camiones en el mismo suelo del escenario.[7]

Las zonas de trabajo

Prácticamente todos los espacios implicados en el trabajo de elaboración de un espectáculo operístico se encuentran alojados en el propio edificio del teatro, desde las oficinas administrativas hasta los almacenes de material o los talleres de maquinaria. Las salas acondicionadas para la orquesta, el coro y el cuerpo de baile, así como una sala de ensayos de escena de las mismas dimensiones del escenario principal se construyeron sobre la cubierta del edificio. También se encuentran en el edificio los talleres de utilería, sastrería, peluquería y caracterización, además de varias salas de ensayo individuales para los artistas.

La nueva casa de la ópera de Madrid

Inauguración

El Teatro abrió de nuevo sus puertas el 11 de octubre de 1997, en una función de gala presidida por los reyes de España, en la que se representaron dos obras de Manuel de Falla: el ballet El sombrero de tres picos (con los decorados y figurines originales de Pablo Picasso) y la ópera La vida breve, puesta en escena por Francisco Nieva. Ambas fueron dirigidas por el nuevo director musical del Teatro, Luis Antonio García Navarro. Con este acto se ponía fin al periodo de 72 años durante los que Madrid no había podido disfrutar de su gran Teatro de Ópera. Desde el cierre en 1925 hasta que se inició una pequeña temporada regular en los años 60, en el Teatro de la Zarzuela, Madrid solo había tenido ópera de forma puntual e irregular. Las temporadas del Teatro de la Zarzuela permitieron reactivar la afición del público madrileño, pero restringidas a un teatro pequeño y con modestas condiciones técnicas. La inauguración del Real dio inicio, sin interrupción, y desde el primer momento, a una temporada completa, con un sistema de abonados sostenible, lo que abrió una nueva etapa operística en Madrid.

Temporada

Fachada este del Teatro Real, vista desde la Plaza de Isabel II.

En la segunda etapa del Teatro Real han participado primeras figuras internacionales del canto, la dirección musical, la dirección de escena y la danza. Entre ellas, los tenores Juan Diego Flórez, Aquiles Machado, José Bros o Javier Camarena, los barítonos José van Dam, Leo Nucci o Carlos Álvarez, los bajos Ruggero Raimondi, Willard White o Matti Salminen, las sopranos María Bayo, Inva Mula, Cecilia Bartoli, Daniela Dessì, Norah Amsellem, Deborah Polaski, Maria Agresta, Nina Stemme, Violeta Urmana o Edita Gruberova, los directores Mstislav Rostropovich, Daniel Barenboim, Claudio Abbado, Valeri Gergiev, Riccardo Muti, Semyon Bychkov, Teodor Currentzis o Nicola Luisotti y los directores de escena Giancarlo del Monaco, Pier Luigi Pizzi, Hugo de Ana, Peter Sellars, Robert Carsen, Michael Haneke, David McVicar, Deborah Warner o Romeo Castellucci. Particularmente bien acogidas han sido las apariciones del tenor madrileño Plácido Domingo, quien en una de ellas, la representación de la ópera de Verdi Simon Boccanegra, cosechó 25 minutos de aplausos por parte del público.[8]

Desde su reapertura como teatro de ópera, la orquesta titular es la Sinfónica de Madrid. El director musical actual del Teatro es el británico Ivor Bolton, acompañado, como directores invitados habituales, por Pablo Heras Casado y Nicola Luisotti.

El Teatro Real acoge unas 180 funciones de ópera y ballet por temporada, además de un amplio programa de conciertos, recitales y otras actividades, entre los meses de septiembre y julio. El Proyecto Pedagógico (actualmente denominado "Real Junior"), en colaboración con otros teatros madrileños presenta diferentes espectáculos relacionados con el mundo de la ópera, adaptados para niños de diferentes edades, a los que asisten centros educativos de toda España.[10]

Giras y compañías invitadas

Vista general del Teatro Real, en la que se advierte la altura de la torre escénica.

En julio de 2011, con motivo del montaje de la ópera de Olivier Messiaen San Francisco de Asís, se ofrecieron por primera vez representaciones de abono de la temporada de ópera del Teatro Real fuera del edificio de la Plaza de Oriente. En este caso, las representaciones tuvieron lugar en el Madrid Arena. Al inicio de la siguiente temporada, en septiembre de 2011, se produjo la primera salida de toda la compañía del Teatro Real, invitada a actuar en un teatro de ópera fuera de España, concretamente en el Teatro Bolshoi, de Moscú, con la producción de la ópera de Kurt Weill Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny. En el mes de agosto de 2017 la compañía (con orquesta y coro) actuó en el Festival de Ópera de Savonlinna, con la producción de I Puritani. Algunas de las principales producciones propias del Teatro se han presentado en otros grandes teatros de ópera del mundo, con gran éxito (La Bohéme, El barbero de Sevilla, The perfect American, C(h)œurs, Poppea e Nerone, Così fan tutte, etc.).

Asimismo, el teatro ha recibido la visita de las compañías de algunos de los grandes teatros de ópera europeos (Teatro Real de la Moneda de Bruselas, Teatro Mariinsky de San Petersburgo, Bolshoi de Moscú, Staatsoper Unter den Linden de Berlín) o de las principales compañías de ballet (San Petersburgo, Milán, París, Londres, Stuttgart, etc).

Estrenos

En esta etapa, el Teatro ha sido el marco en el que se han estrenado diferentes óperas, fundamentalmente de autores españoles, como Antón García Abril, Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, José María Sánchez Verdú, Leonardo Balada o Mauricio Sotelo, en ocasiones producto de un encargo del propio Teatro. Entre ellas se puede destacar que la primera compositora que ha estrenado una ópera en el Real ha sido Pilar Jurado, el 11 de febrero de 2011, con su obra La página en blanco,[12]​ También se ha presentado una obra de la compositora finlandesa Kaija Saariaho ( Only the sound remains, en 2018).

La Sala principal, desde el "Paraíso"

En enero de 2013, el Teatro Real acogió el estreno mundial de la ópera de Philip Glass, The perfect american, sobre la vida de Walt Disney; la obra tuvo una buena acogida por parte de la crítica y el público.[15]

Adicionalmente a los estrenos, el Teatro Real ha recuperado obras olvidadas o no representadas frecuentemente, de autores españoles como Ruperto Chapí, Tomás Bretón, Isaac Albéniz, Emilio Arrieta o Vicente Martín y Soler. También ha presentado obras líricas contemporáneas de autores hispanoamericanos, como Alberto Ginastera, Osvaldo Golijov o Daniel Catán.

Bicentenario (1818-2018)

En 2016, dieron comienzo los tres años de programación y actos conmemorativos con los que el Teatro Real celebrará, a nivel nacional e internacional, una doble efeméride: los 200 años del inicio de su construcción en 1818, y los veinte años de su reapertura en 1997, cuando la ópera volvía al escenario de la plaza de Oriente después de setenta y dos años de ausencia. El apogeo de las celebraciones será la temporada 2017-2018, cuyos años acogen ambos aniversarios.[17]

Otras actividades

Además de la habitual temporada lírica, el teatro ha sido a menudo escenario de diferentes eventos no relacionados con el mundo de la ópera, como la ceremonia de entrega de los Premios Goya de 2011, o los sorteos de la Lotería de Navidad a partir de 2012. Tanto la sala principal, como los diferentes salones del teatro se pueden alquilar para realizar actividades o espectáculos paralelos a la temporada oficial.

Gerentes del Teatro Real (desde 1997)

Directores Generales del Teatro Real (desde 2004)

Directores Artísticos del Teatro Real (desde 1995)

Directores Musicales del Teatro Real (desde 1997)

Nuevas producciones de Ópera del Teatro Real (desde 1997)

Anexo:Nuevas producciones de Ópera del Teatro Real