Tamerlán | la etapa final
English: Timur

La etapa final

La imagen de Tamerlán reconstruida por Mijaíl Guerásimov.

En Samarcanda Tamerlán lleva a cabo un gran kurultái, justificado en la elección de un nuevo kan títere para suceder a Muhmād Qan b. Soyurghatmish, fallecido en 1402 (805). A él asisten numerosas embajadas, incluyendo la de China y la de Ruy González de Clavijo, enviado por Enrique III de Castilla. Después de unos pocos meses en la capital, comienza los preparativos para la hazaña más grande: una campaña contra China. Reúne un enorme ejército y grandes cantidades de suministros, y a fines del otoño de 1404 (807) se dirige a Utrar, donde planeaba invernar. Allí moriría el 19 de enero de 1405 (807) a causa de una enfermedad.

Su cuerpo fue retornado a Samarcanda y enterrado el mausoleo de Gur-e Amir. Sus restos se encuentran en la cripta, junto a los de su nieto, Ulugh Beg, y otros miembros de su familia. El lugar exacto está marcado por una lápida de grandes dimensiones de nefrita de Mongolia con la siguiente inscripción: «Si yo me levantase de mi tumba, el mundo entero temblaría».[5]​ Un equipo arqueológico soviético encabezado por Mijaíl Guerásimov (М. М. Герасимов) exhumó su cuerpo el 22 de junio de 1941. Reconstruyó su rostro y halló que, efectivamente, era cojo y singularmente alto y fornido para su tiempo (1,72 m de altura). En cuanto a la supuesta maldición que protegía el eterno descanso de Tamerlán, cabe destacar como dato anecdótico que la fecha de su exhumación coincide con el comienzo de la invasión de la URSS por la Alemania nazi.