Richard Wagner | influencia y legado

Influencia y legado

Influencia en la música

Gustav Mahler afirmó: «Solo hubo Beethoven y Richard [Wagner]; y, después de ellos, nadie».

El estilo musical tardío de Wagner, con su exploración sin precedentes de la expresión emocional, introdujo nuevas ideas en la armonía, el proceso melódico (leitmotiv) y la estructura operística. En particular, desde Tristán e Isolda en adelante, exploró los límites tradicionales de la armadura tonal que da a las tonalidades y acordes su identidad, marcando el camino de la atonalidad en el siglo XX. Algunos historiadores musicales fechan el comienzo de la música contemporánea en las primeras notas de Tristán, conocidas como acorde de Tristán.[143]

Durante su vida, y algunos años después, Wagner inspiró una devoción fanática. Durante un largo periodo, muchos compositores se alinearon a favor y en contra de su música. En especial, Anton Bruckner y Hugo Wolf estaban en deuda con él, además de César Franck, Henri Duparc, Ernest Chausson, Jules Massenet, Alexander von Zemlinsky, Hans Pfitzner y muchos más.[146]

Wagner hizo una importante contribución a los principios y prácticas de la dirección orquestal. Su ensayo Sobre la dirección (1869)[149]

En 1876 ordenó construir la conocida como tuba Wagner, un nuevo instrumento para entonar el motivo del Valhalla de la tetralogía del Anillo más lúgubremente que un trombón, pero con un tono menos incisivo, al igual que el de una trompa.

Influencia en la literatura, la filosofía y las artes visuales

Friedrich Nietzsche formó parte del círculo íntimo del compositor hasta que se separó de él porque creía que las nuevas ideas de Richard Wagner representaban una complacencia con la piedad cristiana y una entrega al nuevo Imperio alemán.

La influencia de Wagner en la literatura y la filosofía fue significativa.

[Wagner's] protean abundance meant that he could inspire the use of literary motif in many a novel employing interior monologue; [...] the Symbolists saw him as a mystic hierophant; the Decadents found many a frisson in his work.
La abundancia proteica [de Wagner] significaba que podía inspirar el uso del motivo literario en muchas novelas empleando el interior; [...] los simbolistas lo vieron como un hierofante místico; los decadentes encontraron más de un motivo para el escalofrío en su obra.[150]

Friedrich Nietzsche formó parte del círculo íntimo del compositor durante la década de 1870 y su primera obra publicada, El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, proponía la música de Wagner como el renacer dionisíaco de la cultura europea en oposición del racionalismo decadente apolíneo. Nietzsche rompió su relación con el compositor después del primer Festival de Bayreuth, porque creía que el periodo final del compositor representaba una complacencia para con la piedad cristiana y una sumisión al nuevo Imperio alemán. El filósofo expresó su descontento con el tardío Wagner en El caso Wagner y en Nietzsche contra Wagner.[151]

Charles Baudelaire, Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine adoraban a Wagner.[152]Edouard Dujardin, cuya influyente novela Les lauriers sont coupés en forma de monólogo interior está inspirada en la música del compositor, fundó una revista dedicada a Wagner, La Revue Wagnérienne, en la que contribuyeron J. K. Huysmans y Teodoro de Wyzewski.[153]

En el siglo XX, Wystan Hugh Auden denominó una vez a Wagner «quizás el mayor genio que jamás ha vivido»,[159]

Detractores y partidarios

El crítico Eduard Hanslick fue uno de los principales detractores de Wagner.

No todas las reacciones hacia Wagner fueron positivas. Por un tiempo, la vida musical alemana estuvo dividida en dos facciones, los partidarios de Wagner y los de Johannes Brahms; los segundos, con el apoyo del poderoso crítico Eduard Hanslick (el personaje de Beckmesser en Los maestros cantores de Núremberg es en parte una caricatura de él), defendían las formas tradicionales y lideraban el bando conservador contra las innovaciones wagnerianas.[163]

Los seguidores de Wagner (conocidos como wagnerianos)[173]​ entre otros lugares.

Diseño y práctica teatral

Wagner diseñó el Festspielhaus de Bayreuth con el objetivo de representar sus óperas.

Wagner fue responsable de innovaciones teatrales desarrolladas en el Festspielhaus de Bayreuth para cuyo diseño se apropió de algunas ideas de su antiguo compañero, Gottfried Semper, que había solicitado un nuevo teatro de ópera en Múnich.[176]

Influencia en el cine

El concepto wagneriano del uso de los leitmotivs y la expresión musical integrada ha sido asimilado por el cine como una de sus características propias. El filósofo y crítico Theodor Adorno destaca que el leitmotiv wagneriano «lleva directamente a la música cinematográfica donde la única función del leitmotiv es anunciar héroes o situaciones con el fin de permitir al espectador orientarse más fácilmente».[177]

Influencia en la música popular

El compositor de rock Jim Steinman creó lo que él denominó rock wagneriano.[cita requerida] También se dice[cita requerida] que la música heavy metal tiene influencias de Wagner (así como de otros compositores clásicos). En Alemania, Rammstein y Joachim Witt, que llamó a tres de sus álbumes Bayreuth, confirman la inspiración de la música de Wagner. El compositor electrónico alemán Klaus Schulze dedicó su álbum Timewind de 1975 a la muerte de Wagner (consiste en dos piezas de treinta minutos, tituladas «Bayreuth Return» y «Wahnfried 1883»). También usó el alias «Richard Wahnfried» para una parte de su discografía. El grupo esloveno de vanguardia Laibach creó la suite sonora VolksWagner en 2009 en colaboración con la Orquesta sinfónica de la radio eslovena y el compositor-director Izidor Leitinger, usando material de Tannhäuser, Idilio de Sigfrido y Cabalgata de las valquirias.[179]