Psicología evolutiva | posición esquizoparanoide (melanie klein)

Posición esquizoparanoide (Melanie Klein)

Según Melanie Klein, luego de nuestro nacimiento atravesamos distintas etapas o posiciones, en orden temporal pasamos primero por la Posición esquizo-paranoide y luego por la posición depresiva, las cuales posteriormente se manifestarán en distintos aspectos de la vida adulta. La posición esquizoparanoide se explica desde la perspectiva de que al nacer tenemos capacidad suficiente ya como para sentir ansiedad, utilizar mecanismos de defensa y establecer primitivas relaciones objetales en la fantasía y en la realidad.

Al principio el yo está muy desorganizado, pero se observa una tendencia a integrarse, por lo que en las primeras etapas el yo es lábil, en constante fluencia, y su grado de integración varia de un momento a otro.

Cuando el yo se ve enfrentado con la ansiedad que le produce el instinto de muerte, lo deflexiona en parte en una proyección y en otra parte lo convierte en agresividad.

El yo se escinde y proyecta afuera la parte que contiene el instinto de muerte, poniéndolo en el objeto externo original: el pecho, por lo que llega a experienciar a este como malo y amenazador para el yo, dando origen a un continente de persecución. A menudo siente que la intrusión del instinto de muerte en el pecho escinde a este en muchos pedazos, encontrándose frente a muchos perseguidores. La otra parte de instinto de muerte que queda en el yo se convierte en agresión y se dirige contra los perseguidores.

Al mismo tiempo se establece una relación con el objeto ideal. Proyecta la libido creando un objeto que satisfaga el impulso instintivo del yo a conservar la vida, es decir, se proyecta el Instinto de Vida, pues se conforma el primer objeto bueno; pecho bueno, idealizado, que es el punto central del Yo. El objeto bueno condensa las experiencias gratificantes del contacto del Yo con el Objeto y la realidad externa. El resto de libido que queda dentro del yo lo utiliza para establecer una relación libidinal con ese objeto ideal.

El objetivo del bebé es tratar de adquirir y guardar dentro de si al objeto ideal e identificarse con ese, quien es (para el) el que le da la vida, y proteger y mantener fuera de si el objeto malo y las partes del yo que contienen instinto de muerte.-

La ansiedad predominante en esta posición es que los objetos persecutorios se introducirán en el yo y aniquilaran tanto al objeto ideal como al yo, frente a lo cual desarrollara mecanismos de defensa.[9]

Proyección e introyección

Introyectar lo bueno y también proyectarlo para mantenerlo a salvo de su realidad interna

  • Proyectar lo malo e introyectar a sus perseguidores e incluso identificarse con ellos para controlarlos

El rasgo constante es que en situaciones de ansiedad aumenta la disociación, y se utiliza la proyección e introyección para mantener a los objetos persecutorios tan alejados como sea posible de los objetos ideales, a la vez que mantiene a ambos bajo control.-

Idealización

Idealiza excesivamente el objeto ideal con el fin de mantenerlo alejado del persecutorio y hacerlo vulnerable. Esta idealización excesiva está vinculada con la negación mágica omnipotente: es decir sentir que el objeto le pertenece y que el lo creó.-

Negación

Cuando la persecución es tan intensa y se hace insoportable el bebe la puede negar completamente. Esta negación básica se basa en la fantasía de total aniquilación de los perseguidores. Otra forma de utilizar la negación omnipotente como defensa ante la persecución excesiva es idealizar el objeto perseguidor y tratarlo como ideal.

Identificación proyectiva

La Identificación proyectiva se da cuando se escinden y apartan partes del yo y objetos internos y se los proyecta en el objeto externo, el que queda poseído, controlado e identificado con las partes proyectadas.