Peronismo | el peronismo en la cultura popular
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El peronismo en la cultura popular

El peronismo, como movimiento político y social, tuvo y sigue teniendo un fuerte correlato cultural, ya sea por los movimientos culturales relacionados (como el "boom del folklore" por ejemplo), o ya sea por la obra de los artistas e intelectuales peronistas en los distintos campos de la cultura.

Música

Antonio Tormo, lanzó en 1950 la canción El rancho 'e la Cambicha, que vendió 5 millones de unidades, cifra nunca superada. Allí se inicia el «boom del folklore» en Argentina. Tormo resultaría censurado por peronista a partir de 1955.

En la música, el surgimiento del peronismo se corresponde con el auge de lo que en Argentina se llama "música folklórica" o simplemente "folklore". El primer peronismo (1945-1955) coincide con el auge de la música folklórica, que expresaba a los sectores populares del "interior" de la Argentina, aludidos despectivamente por las clases medias y altas, como "cabecitas negras". Hasta ese momento, la música popular dominante era el tango, género musical surgido en Buenos Aires a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, relacionado con el proceso de inmigración. En 1950 el folklore supera en ventas de discos por primera vez al tango, con la canción "El rancho 'e la Cambicha", cantada por Antonio Tormo, conocido como El Cantor de los Cabecitas Negras. Este éxito discográfico dio inicio al período conocido en la historia de la música argentina como el "Boom del folklore", que hizo desde entonces al género folklórico como uno de los principales de la música popular argentina.

Otro músico peronista de gran impacto en la renovación de la música folklórica en la década de 1960 fue el Chango Farias Gómez, líder de agrupaciones musicales como los Huanca Hua y el Grupo Vocal Argentino. También se destacaron folkloristas como Peteco Carabajal y Pedro Pablo García Caffi (líder del Cuarteto Zupay), Marián Farías Gómez, Teresa Parodi.

En el tango también hubo importantes músicos y letristas peronistas, que influyeron decisivamente en el género. Entre ellos se destacan Enrique Santos Discépolo, Aníbal Troilo, Nelly Omar, Hugo del Carril, José Luis Castiñeira de Dios, entre otros.

En el rock nacional se han identificado públicamente como peronistas músicos como Litto Nebbia y Emilio del Guercio, Ricardo Iorio.

En otros géneros musicales se destacan artistas como Nacha Guevara, Ignacio Copani, Marilina Ross, Leonardo Favio, la Mona Jiménez, Horacio Fontova.

Cine

Durante los dos primeros mandatos presidenciales de Perón, el cine argentino tuvo un importante desarrollo y difusión a nivel hispanoamericano, generando obras como Las aguas bajan turbias de Hugo del Carril, Pino Solanas ( La Hora de los hornos, Tangos, El exilio de Gardel), Leonardo Favio ( Perón, sinfonía de un sentimiento).

Teatro y actuación

Entre los actores y actrices se cuentan Juan Carlos Gené, Carlos Carella, Florencia Peña, Sergio Renán, Federico Luppi, Haydee Padilla, Victor Laplace, Alejandro Dolina, Diego Capusotto.

Literatura

Leopoldo Marechal, Rodolfo Walsh, Juan Gelman, Francisco "Paco" Urondo, Adolfo Bioy Casares , Jorge Luis Borges , Julio Cortázar y Germán Rozenmacher.

  • Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges. Uno de los cuentos más conocidos de Borges, donde habla sobre el Peronismo, es “La fiesta del monstruo”. Este cuento está escrito con la colaboración de Bioy Casares bajo el seudónimo de Bustos Domecq en 1947 (un año después que Perón asumió la presidencia),[cita requerida] y fue publicado en el año 1955.


Pintura

Entre los principales pintores relacionados con el peronismo se destacan Ricardo Carpani, Numa Ayrinhac y Daniel Santoro. Otros artistas plásticos que han reflejado el peronismo en sus obras son Peti López, Juan Pablo Renzi, Aurelio García, María de los Ángeles Crovetto, Nicolás García Uriburu, Daniela Jozami, entre otros.

Deportes

José María El Mono Gatica, Mary Terán de Weiss, Claudio Morresi, Alejandro Sabella, Marcela "la Tigresa" Acuña, Norma Baylon, Enriqueta Duarte, Miguel Domingo Ballícora, Eduardo Guerrero, Osvaldo Roberto Suárez, Juan Cruz Komar.

Ciencias sociales

Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Rodolfo Puiggrós, Juan José Hernández Arregui, Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, John William Cooke), Gino Germani, Miguel Murmis; Juan Carlos Portantiero, Juristas, médicos y profesionales (Arturo Sampay, Ramón Carrillo), además de Juan Carlos Torre.

  • Gino Germani. El sociólogo Ítalo-Argentino Gino Germani (1911-1979) en su libro: La integración de las masas en la vida política y el totalitarismo centra su estudio sobre el fenómeno del peronismo en la Argentina, tildándolo de “fascismo de izquierda”, apoyándose en las bases populares a las que moviliza y politiza dicho movimiento, además que veía como la clase obrera era manipulada por tratarse de una masa disponible y pasiva compuesta por obreros provenientes del interior del país sin ningún tipo de experiencia gremial. Germani en un libro póstumo de 1979: Democracia y autoritarismo en la sociedad moderna caracteriza al fascismo como un tipo de autoritarismo moderno por movilizar y politizar a las masas, bajo la forma de un partido único, y de la propaganda política antipluralista.Lo distingue del fascismo europeo porque en este moviliza y politiza a la sociedad en contra de los sindicatos y su posibilidad de tomar el poder, es decir, en esa época en Europa había sindicatos, ellos les dieron la capacidad a los obreros y a la clase media, para acceder al poder. En América Latina, por el contrario, el carácter tardío y la rigidez de estas instituciones no permitieron que absorbieran a los nuevos sectores urbanos, ni que se adaptaran a la nueva situación. Esto permitió emerger una figura carismática como Perón, que reclutó y manipuló a las masas formando un nuevo movimiento político al margen de las instituciones democráticas tradicionales. En el caso del peronismo argentino, puede decirse que el mismo cumple la “función”, no de despolitizar a la clase obrera, sino de impedir su politización clasista, por medio de una ideología nacionalista y de inclusión social, pero autoritaria, hegemónica y anti-pluralista. Ampliando significativamente los derechos sociales y la inclusión de sus bases en el contexto del orden existente, generando el pleno empleo, la protección o “seguridad” social generalizada de los obreros por parte del estado(los obreros van a estar protegidos respecto a sus patrones en el trabajo y que van a tener más posibilidades sociales que antes), el turismo social de masas, las pensiones estatales por retiro y jubilaciones. Se puede ver la antinomia en cómo los obreros veían en Perón esa seguridad social que ningún otro iba a brindarles y las mejoras en sus condiciones sociales y económicas. Después está la visión antiperonista de Gino Germani que consideraba al peronismo un fascismo de izquierda y a Perón lo veía como un manipulador de masas populares.
  • Ernesto Laclau. Laclau considera que luego del exilio de Perón, a causa de la presión generada por la junta militar, su influencia sobre los diversos sectores de su movimiento como el Partido Laborista, La Unión Cívica Radical, Junta Renovadora y el Partido Independiente eran consolidadas, es decir, que su poder no solo se centraba en un único sector, sino en varios. Cuando Perón vuelve al poder en 1973, se encuentra con un peronismo dividido en dos, de izquierda denominados “montoneros” y de derecha llamados “la vieja guardia sindical”. Por ello, desestructuró su influencia, y decidió centrarse en su rol como presidente de la República Argentina. Desde el punto de vista de Laclau, los seguidores peronistas se concentraban cada uno en una ideología diferente, y se veían los unos a los otros como enemigos mortales, lo único que los mantenía unidos era la identificación con Perón como líder. A pesar de esto, Perón, tenía preferencia por la vieja guardia sindical porque ellos fueron su apoyo desde el inicio, mientras que los montoneros no habían vivido su trayectoria como presidente, tampoco comprendían a fondo del peronismo.

Durante los 18 años en los que el peronismo fue proscripto, de 1955 hasta 1973, se alternaron dictaduras y gobiernos de legitimidad cuestionada debido a la proscripción del peronismo, a la que luego se sumó también la proscripción del frondizismo. En todos los casos fracasaron los intentos de organizar un sistema político que excluyera a la ciudadanía peronista, y que al mismo tiempo, deslegitimaba su proscripción recurriendo al voto en blanco.

La importancia de las tesis de Laclau para la izquierda es su reivindicación de la política democrática. En el pasado, la izquierda construyó su estrategia con varios apriorismos que hoy no están justificados: la confianza en un sujeto privilegiado ("la clase obrera"), la existencia de una dinámica histórica que le era favorable ("la lucha de clases") y el uso de un instrumento privilegiado ("el Estado"). Ninguno de esos materiales ha resistido el paso del tiempo.

Para Laclau, la tarea actual de la izquierda "no puede consistir en renegar de la ideología liberal democrática sino, por el contrario, en profundizarla y expandirla en dirección a una democracia radicalizada y plural".

En una entrevista del 10 de julio de 2005 de LA NACIÓN, le hicieron una pregunta a Laclau sobre lo que había escrito en su libro, y qué es lo que piensa acerca del populismo y lo ocurrido con el peronismo. Él consideró que el peronismo representó un enorme desarrollo en la participación de las masas en el sistema político, tal vez no fue de las mejores, porque uno se imagina que podría haber tenido formas más democráticas, pero fue la que históricamente resultó posible. De modo que, para Laclau a partir de un punto histórico surge cualquier elaboración de una política más progresista, porque el cauce histórico que abrió el 45 es un dato absolutamente primordial y definitivamente positivo de la historia argentina. Al régimen oligárquico que existía antes no le parecía lo mejor al estar basado en el fraude.

Laclau decía que, las demandas populares democráticas toman un rol importante dentro del partido político peronista, en donde se desarrolla el populismo de una manera radical. Pero, dentro del proyecto del capitalismo nacional, el discurso peronista también intentaba limitar el enfrentamiento con la oligarquía liberal. A su vez, él creía que, la forma en la que se llegaba a todos los sectores peronistas y lo que garantizo el éxito del partido fueron sus particulares discursos hacia la población argentina. Esto permitió que, tras la caída del régimen, perdurase la ideología de la presencia masiva de la clase obrera dentro del peronismo.

  • Miguel Murmis; Juan Carlos Portantiero. Las causas del nacimiento del Peronismo se dieron en las décadas del 30 y 40, por el reorganización de las clases bajas que pasaron a ser clases obreras. En 1971, Murmis y Portantiero escribieron un libro llamado “El movimiento obrero en los orígenes del peronismo”, donde hablan sobre el origen del Peronismo en donde manifestaron un total desacuerdo con las opiniones de Gino Germani que hablaba sobre las propuestas populistas de este movimiento. Es así como Murmis y Portantiero definen el Peronismo como una alianza de clases en mutación (unión de un grupo de personas para lograr un fin común), con el objetivo de justicia social. Ellos también manifestaron que fue evolucionando por la represión de los gobiernos conservadores, así como la participación de los sindicatos, hicieron que los trabajadores y los dirigentes vieran a Perón como un aliado potencial. Perón buscó el apoyo de los empresarios para penetrar el interior del movimiento obrero y se lanzó al poder político, según estos dos autores, los actores sociales de los movimientos obreros se limitaron independientemente de los cambios sociales y económicos que se produjeron anteriormente a la toma de poder de Perón.
  • Juan Carlos Torre. Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, (31 de enero de 1940) es un argentino, especialista en el movimiento obrero y principalmente en el peronismo, sus obras fueron: Sobre los orígenes del peronismo (1990, 2006). El gigante invertebrado Los sindicatos en el gobierno, Argentina 1973-1976 (2006) y El proceso político de las reformas económicas en América Latina (1998). también está “ La vieja guardia sindical y Perón.” de la que abordaremos a continuación.

La investigación de Torre se trata acerca de el debate de la clase obrera y el surgimiento del peronismo. A mediados de la década de 1930, en consecuencia de las medidas de Juan Pedro Justo se llevó a cabo un proceso centrado en la industrialización de producción liviana, esto hizo que la clase obrera se incrementara. En el año 1946 Perón ascendió al poder, según los críticos la palabra clave del peronismo era los “trabajadores”.El fascismo europeo no estaba de acuerdo a apoyar al movimiento peronista.

La obra de torre muestra que es imposible que se pueda tener un enfoque centrado sobre una nueva clase obrera. La nueva clase obrera puesto como un estereotipo “trabajador rural” despojado del ambiente típico y tradicional, por un lado, los obreros recién llegados a la ciudad y por otro una antigua clase obrera formada por extranjeros. entre ambos existe un espacio importante, para el tercer grupo integrado por viejos obreros y extranjeros con varios años en el país. esto fue lo principal que dominaba la fuerza de trabajo, la manufactura y la industria textil.