Pere Calders | estilo
English: Pere Calders

Estilo

Pere Calders es conocido sobre todo por sus narraciones breves, que han recibido mucha más atención por la crítica y el público que sus novelas. Los cuentos de Calders han sido descritos como humorísticos, irónicos, fantasiosos y absurdos, y algunos los han emmarcado dentro del realismo mágico.[4]

En buena parte de sus cuentos, y sobre todo en sus primeras narraciones, Calders muestra una predilección por lo raro. En estos cuentos se producen hechos inverosímiles y fantásticos que interaccionan con el protagonista de la narración y que, en muchos casos, actúan como catalizadores de la historia.[9]

Pero no todos los cuentos de Calders son fantasiosos. Hay muchos que no contienen ningún elemento fantástico en los que Calders juega con el lector mostrándole una cosa pero diciéndole otra. En estas narraciones se presenta al lector una realidad que diverge completamente de lo que explica el narrador y suelen mostrar el humor y el ingenio de Calders a la hora de escribir.[12]​ Aunque no haya ninguna justificación al texto se provoca la especulación sobre la posibilidad de que el narrador tenga razón. Se produce un contraste entre realidad y apariencia.

Calders también escribió 5 cuentos y una novela corta que se desmarcan de las otras porque muestran una temática e influencia mejicana. En estas narraciones se describen a los protagonistas mejicanos con hábitos de comportamiento y tendencias psicológicas similares a las descritas por el antropólogo ameriacano Oscar Lewis, que Calders había leído.[14]​ En algunas de estas narraciones se puede observar la actitud de los mejicanos frente a la muerte y el culto a la muerte que procesan. Estas narraciones también son diferentes de las otras porque tiene un tono más realista y menos fantasioso.

Elementos típicos en su obra

Una de las personas que más ha estudiado la obra de Pere Calders es Joan Melcion, que ha identificado una serie de elementos que son típicos en la obra de Calders. En su universo literior, la casa es símbolo de seguridad y de orden que a menudo aparece al principio de sus narraciones. Lo usa como punto de arranque de un proceso que, finalmente, se acaba inclinando hacia el trasiego.[19]

Posibles influencias

Cuando se analiza la obra de Calders se pueden encontrar similitudes con otros autores que pudieron haber influido en Calders, aunque él nunca acabó de confirmarlos.[23]

Como la obra más popular de Calders han sido sus cuentos, también se ha hablado de posibles influencias dentro de este ámbito. Una de ellas es la de la literatura de Edgar Allan Poe y sus relatos llenos de misterio e imaginación. Al igual que él, Calders también intenta, en algunos de sus cuentos, explorar fenómenos excepcionales, inexplicables e increíbles, pero con un estilo menos oscuro y sombrío que el de Poe y, a diferencia de é, Calders prefiere divertir al lector en vez de desconcertarlo o horrorizarlo.[28]