Océano Atlántico | geología

Geología

Batimetría del océano Atlántico, notar como casi en la mitad de la extensión del océano Atlántico discurre de norte a sur una cordillera volcánica submarina (emergida en algunas islas como Islandia), se trata de la Dorsal Mesoatlántica una de las cordilleras más prolongadas del planeta Tierra.

La principal característica del fondo marino (batimetría) del océano Atlántico es una gran cadena montañosa submarina que lo atraviesa de norte a sur, denominada la dorsal mesoatlántica, la cual se forma en el límite de cuatro placas tectónicas: Euroasiática, Norteamericana, Sudamericana y Africana.

La dorsal se extiende desde Islandia al norte hasta aproximadamente 58° de latitud sur, consiguiendo una anchura máxima de 1600 km, aproximadamente. La profundidad del agua sobre la dorsal es inferior a 2700 metros en muchas zonas, y algunos picos sobresalen del agua, formando islas.

El fondo oceánico se cree que es, en general, bastante plano, aunque hay abundantes montañas submarinas, además de fosas de gran profundidad. La fosa de Puerto Rico, en el Atlántico Norte, es la más profunda. En el Atlántico Sur, la fosa de las Sandwich del Sur llega a una profundidad de 8428 m. Una tercera fosa, la fosa Romanche, está situada cerca del ecuador y tiene 7760 m. Las plataformas en los márgenes continentales constituyen alrededor del 11 % del fondo. Además, existen un cierto número de canales profundos que cortan las plataformas.

Los sedimentos oceánicos están compuestos de materiales terrígenos, pelágicos y autigénicos. Los depósitos terrígenos consisten en arena, barro, y partículas rocosas formadas por erosión, desgaste, y actividad volcánica en tierra y transportada después al mar. Estos materiales se encuentran abundantemente en las plataformas continentales y lo son aún más delante de las desembocaduras de los grandes ríos o de costas desérticas.

Los depósitos pelágicos, contienen restos de organismos que se hundieron en el fondo oceánico, incluyen arcillas rojas, Thecosomatas y Globigerina, entre otros. Cubren la mayoría del suelo marino y varían en grosor entre 60 m y 3300 m; son más gruesos en las zonas de convergencia y de afloramiento de agua.

Los materiales autigénicos consisten en materiales como nódulos de manganeso. Tienen lugar donde hay poca sedimentación o bien donde las corrientes gradúan los depósitos. También se encuentran grandes yacimientos de metano casi siempre en las zonas más profundas de las cuencas del Atlántico, por ejemplo en la Cuenca Argentina o en el seno del golfo de México.

Historia geológica

Pangea Animación que representa la separación de los continentes hasta la formación del océano Atlántico tal y como lo conocemos hoy.

En la antigüedad los continentes estaban unidos en un gran continente llamado Pangea, cuando los continentes conocidos hoy como África y América comenzaron a dividirse quedó expuesto un gran vacío que se llenó de agua salina proveniente del océano Pacífico y Antártico.

El Atlántico comenzó a formarse hace unos 150 millones de años en la era de Jurásico, cuando el antiguo supercontinente denominado Pangea se fragmentó, dando lugar a la formación de grandes mares entre las placas continentales que se alejaban entre sí, separadas por las dorsales oceánicas.

Finalmente y tras la separación completa de América del antiguo continente quedó formado un océano de aproximadamente 91 millones de km².