Lluís Companys | detención, extradición a españa y fusilamiento

Detención, extradición a España y fusilamiento

Paredón del castillo de Montjuic donde fue fusilado Companys el 15 de octubre de 1940

La presencia de Companys en París había suscitado reticencias por parte de las autoridades francesas, que lo querían fuera de la capital por su radicalismo y por agitar a las masas de refugiados. Debido a ello Companys abandonó París en junio de 1939. Gracias a las gestiones de Joan Casanelles, antiguo diputado y amigo de Companys, el presidente y su esposa se establecieron en la localidad bretona de La Baule-les-Pins (Loire-Atlantique). Desde allí se desplazaba frecuentemente a París, tanto para estar al corriente de los asuntos gestionados en la oficina parisina de la Generalidad, como para visitar a su hijo Lluís, que estaba internado en un sanatorio debido a su grave enfermedad mental. En mayo su hija Maria, junto con su marido, Hèctor Gally, habían partido hacia México. A pesar de los ruegos de su hija, Companys decidió quedarse en Francia para no perder el contacto con su hijo. Con la derrota francesa ante la Alemania nazi y la firma de la capitulación, el matrimonio Companys quedó en la zona ocupada. Tras la caída de París en manos de los alemanes (14 de junio), el embajador español en Francia, José Félix de Lequerica, solicitó a las nuevas autoridades que todas las organizaciones de exiliados españoles e instituciones políticas fueran disueltas. Con la colaboración de las autoridades alemanas, el personal de la embajada pudo incautarse de todo el patrimonio de dichas organizaciones. Tras la firma del armisticio, Ramón Serrano Súñer, ministro de la Gobernación, envió a Francia al secretario general de la Dirección General de Seguridad, con el objetivo de localizar a los dirigentes republicanos que aún estaban en Francia, conseguir su captura y entrega a España. Gracias a la documentación incautada, el 8 de agosto las autoridades de la zona de ocupación alemana recibieron una lista con 800 nombres para su detención y entrega a las autoridades franquistas. El 13 de agosto de 1940 agentes alemanes de la policía militar alemana detuvieron a Companys en una casa de La Baule-les-Pins, junto a Nantes.[105]​ y lo entregaron a las autoridades franquistas el 29 de agosto de 1940.

Monolito erigido en el paseo de Lluís Companys de Barcelona. Realizado en piedra de Montjuic, sobre él se encuentra un medallón con la figura de Companys. A su costado, una estatua de bronce de unos dos metros de alto representando a una niña, Conxita Julià, con un pañuelo en la mano. Conxita escribió poemas a Companys mientras se encontraba preso en el penal del Puerto de Santa María. A su regreso a Barcelona, le regaló uno de sus pañuelos.[106]

La entrega al gobierno del general Franco la realizó el policía español Pedro Urraca Rendueles a través de la frontera de Irún.[109]​ «Per Catalunya!» («¡Por Cataluña!»).

En la década de los noventa, el alemán Helmut Kohl y el francés François Mitterrand pidieron perdón en nombre de sus respectivos países por haber colaborado en la detención y deportación de Lluís Companys. En junio de 2013 Esquerra Republicana de Catalunya se querelló en Argentina contra el Estado español, con motivo de los crímenes del bando franquista contra cargos republicanos.[111]

El 21 de diciembre de 2018 el Gobierno de España presidido por Pedro Sánchez acordó en un Consejo de Ministros celebrado en Barcelona condenar el juicio sumarísimo a que fue sometido Companys y restaurar su honorabilidad. Ello no supuso de momento la anulación de la sentencia, que deberá promulgarse por ley.[113]