Guerra Fría | las détente (1962-1979)
English: Cold War

Las détente (1962-1979)

En el transcurso de las décadas de 1960 y 1970, las superpotencias tuvieron que gestionar un nuevo modelo de geopolítica, en el que el mundo dejó de estar claramente dividido en dos bloques antagónicos.[75]

A su vez, el Tercer Mundo conseguía establecerse como bloque independiente a través de organizaciones como el Movimiento de Países No Alineados y demostraron su fuerza de negociación con el papel fundamental que tuvo la OPEP durante la Crisis del petróleo de 1973.[39]

En la Unión Soviética, la gestión de los problemas económicos internos apartó la necesidad de extender la influencia soviética en el orden mundial.[43]

Disensiones sociales en Europa

La primavera de Praga y la invasión soviética de Checoslovaquia

La Primavera de Praga fue un corto periodo de liberalización política sucedido en Checoslovaquia durante el año 1968 que finalizó con la invasión del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia. Comenzó el 5 de enero de 1968, cuando el reformista Alexander Dubček accedió al poder y continuó hasta el 21 de agosto del mismo año, cuando los aliados del Pacto de Varsovia invadieron el país para frenar dichas reformas.

Las reformas llevadas a cabo durante la Primavera de Praga estaban encaminadas a garantizar nuevos derechos (incluidos los derechos a libertad de expresión y a la libertad de movimientos) comenzar un proceso de descentralización económica y administrativa (dividiendo el país en dos federaciones, la República Checa y Eslovaquia) y un proceso de democratización del Estado.

El proceso reformador no fue bien recibido en la Unión Soviética, que tras fracasar en las negociaciones diplomáticas, comenzó una invasión del país al mando de las tropas del Pacto de Varsovia. A pesar de la resistencia no violenta de algunos sectores civiles, no hubo resistencia militar a la invasión, lo que contribuyó a evitar numerosas bajas en ambos bandos.

Tras la invasión, Dubček fue derrocado como presidente de Checoslovaquia y sus sucesores eliminaron la totalidad de las reformas.

Mayo del 68

El «Mayo del 68» es el nombre dado a una serie de protestas estudiantiles y huelgas generales que provocaron la caída del gobierno de De Gaulle en Francia. La gran mayoría de los protestantes seguía ideologías de izquierdas, aunque las organizaciones políticas y sindicalistas de la izquierda tradicional trataron de distanciarse del movimiento. Las protestas se dirigieron especialmente al sistema educativo y laboral imperante.

Aunque el Mayo del 68 acabó por ser un relativo fracaso político, el impacto social fue muy importante. Especialmente en Francia (y de manera menos evidente, en el resto del mundo occidental) la revuelta marcó el paso de una sociedad moralmente conservadora proveniente de aquellos que vivieron la II Guerra Mundial (basada en la religión, el patriotismo y el respeto por la autoridad) a una moral más liberal de la generación que nació tras la guerra (basada en la igualdad, la liberación sexual y el respeto por los derechos humanos).

La «coexistencia pacífica»

Como resultado de la ruptura chino-soviética, las tensiones en la frontera China-Unión Soviética escalaron hasta convertirse en 1969 en un conflicto armado. El presidente estadounidense Richard Nixon decidió aprovechar este conflicto entre las dos potencias comunistas para inclinar el equilibrio estratégico hacia Occidente.[55]

Tras su vista a China, Nixon se reunió con los líderes soviéticos en Moscú.[43]

Tras los acuerdos alcanzados, Nixon y Brézhnev proclamaron una nueva era de «coexistencia pacífica» basada en una nueva política de «détente» (o cooperación) entre las dos superpotencias. Durante esta «coexistencia», Brézhnev trataría de revitalizar la economía soviética, que estaba en declive en parte por los grandes gastos militares que provocaban una situación de tensión continua.[79]

A su vez, en Europa, la situación de división interna se relajaba con el desarrollo de la «Ostpolitik», llevada a cabo por el canciller de la RFA Willy Brandt y la firma de los Acuerdos de Helsinki en el marco de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa en 1975.[81]

Tensiones en el Tercer Mundo

Henry Kissinger tuvo un papel protagonista en la Guerra Fría durante las administraciones de Nixon y Ford

América Latina

Doctrina de la Seguridad Nacional

La Doctrina de la Seguridad Nacional fue un concepto utilizado para definir ciertas acciones de política exterior, tendientes a que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos modificaran su misión para dedicarse con exclusividad a garantizar el orden interno, con el fin de combatir aquellas ideologías, organizaciones o movimientos que, dentro de cada país, pudieran favorecer o apoyar al Guerra Fría, legitimando la toma del poder por parte de las fuerzas armadas y la violación sistemática de los derechos humanos, mediante políticas de terrorismo de Estado.[92]

Escuela de las Américas

En 1946 Estados Unidos instaló en la Zona del Canal de Panamá, por entonces bajo su poder, la Escuela de las Américas. La Escuela educó y entrenó a decenas de miles de militares latinoamericanos, con vistas a su actuación en la Guerra Fría. Surgió como iniciativa en el marco de la Doctrina de Seguridad Nacional,[94]

Guerra civil dominicana

A finales de abril de 1965, el presidente Lyndon B. Johnson ordenó el despliegue de 42 000 soldados en la República Dominicana para la ocupación del territorio dominicano durante un año, en una operación conocida como Operación Power Pack, escudándose en la posible aparición de una «nueva Revolución Cubana» en América Latina.[95]

Chile

En Chile, el candidato del Partido Socialista de Chile, Salvador Allende, se proclamó vencedor por el congreso de las elecciones de 1970, convirtiéndose en el primer presidente marxista en ser elegido democráticamente en el continente americano.[96]​ La CIA se involucró de manera activa en contra de Allende que llegaría hasta un periodo de agitación social culminado con un golpe de estado el 11 de septiembre de 1973, que llevaría al poder a Augusto Pinochet. Finalmente, Pinochet consolidó su poder como militar, todas la reformas económicas y sociales de Allende fueron anuladas y los disidentes de izquierdas fueron asesinados o detenidos y torturados en campos de detención y edificios públicos bajo la gestión de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Argentina

En Argentina hubo varios intentos fracasados de implantación de grupos de guerrilleros con mayor o menor apoyo de la Cuba de Fidel Castro, aun antes de la creación de los luego muy conocidas bandas Montoneros y Ejército Revolucionario del Pueblo. Estos y otros grupos comenzaron a actuar en épocas del gobierno de facto llamado Revolución argentina y luego de un breve período de inacción bélica durante el retorno al país de Perón, reanudaron su accionar durante el gobierno mayoritariamente elegido de este último, durante el gobierno de su sucesora legal y durante el gobierno de facto iniciado en 1976 que terminó derrotándolos en el plano militar.

Plan Cóndor
Memorial de Orlando Letelier en el lugar que fue asesinado: Sheridan Circle, Washington DC
Henry Kissinger citado judicialmente en Francia por la Operación Cóndor

El terrorismo de Estado en América Latina fue parte de una operación continental. La Operación o Plan Cóndor fue el nombre con el que se designó el plan de inteligencia y coordinación entre los servicios de seguridad de los regímenes militares del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia), con conexiones con las fuerzas militares de Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, y cooperación y apoyo operativo de los Estados Unidos. La Operación Cóndor constituyó una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado a escala continental.

La Operación Cóndor ha podido ser descubierta básicamente a partir de los documentos secretos del gobierno estadounidense desclasificados en época del presidente Bill Clinton.

Fue concebida y diseñada por el entonces coronel chileno Manuel Contreras quien en 1975, redactó un extenso documento con las proposiciones para su funcionamiento. El primer paso hacia la organización se produjo a mediados de 1975 cuando el coronel chileno Mario Jahn, viajó a Paraguay y entregó al coronel paraguayo Benito Guanes, el documento de organización del mecanismo y lo invitó a participar en la Primera Reunión de Trabajo de Inteligencia Nacional, realizada en Santiago de Chile entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre de 1975. En esa reunión se decidió organizar la Operación Cóndor entre los seis países del Cono Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay). Luego se sumarían, con distintos grados de compromiso, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Tuvo su centro de operaciones en Santiago de Chile y su principal coordinador fue Manuel Contreras, quien era conocido como "Cóndor Uno".

Entre decenas de secuestros y atentados contra opositores, la Operación Cóndor concretó acciones de gran resonancia pública como:

El 26 de abril de 2000 el exgobernador de Río de Janeiro Leonel Brizola sostuvo que los expresidentes del Brasil, João Goulart y Juscelino Kubitschek, fueron asesinados en el marco del Plan Cóndor, simulándose un ataque cardíaco y un accidente, respectivamente y que ello debía ser investigado.[98]

La Fuerza Aérea Uruguaya ha reconocido oficialmente la realización de vuelos de la muerte conjuntos con el régimen militar argentino.[100]

El gobierno de Estados Unidos participó activamente de la Operación Cóndor. El 22 de agosto de 1978 el servicio de inteligencia estadounidense envió a sus principales embajadas en Sudamérica la siguiente advertencia:

La Operación Cóndor es un esfuerzo cooperativo de inteligencia y seguridad entre muchos países del Cono Sur para combatir el terrorismo y la subversión. Los miembros originales incluían a los servicios de inteligencia de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia, mientras que Perú y Ecuador se integraron recientemente.

Orgánicamente, la Operación Cóndor comenzó a ser desmontada cuando cayó la dictadura argentina en 1983. Sin embargo, los contactos y los asesinatos coordinados continuaron. En abril de 1991, se puso en marcha la Operación Silencio para impedir el enjuiciamiento de los responsables.

El 31 de mayo de 2001, mientras Henry Kissinger se encontraba en París, fue notificado por el juez Roger Le Loire que debía presentarse a declarar sobre su participación en la Operación Cóndor, lo que provocó la inmediata salida del ex secretario norteamericano, de Francia. Pocos meses después, Kissinger debió cancelar una visita a Brasil, porque el gobierno no podía garantizarle inmunidad judicial.[101]

El 22 de diciembre de 1992, se descubrió en una estación de policía de Lambaré, Asunción (Paraguay), los llamados Archivos del Terror, expedientes en los que existen constancias documentales sobre el terrorismo de estado en el Cono Sur. Según los archivos descubiertos en Lambaré (Asunción) en 1992, el plan Cóndor causó 50 000 muertos, 30 000 desaparecidos y 400 000 presos..[102]

En febrero de 2004, el periodista estadounidense John Dinges, publicó Operación Cóndor: una década de terrorismo internacional en el Cono Sur,[103]​ donde entre otras cosas revela que los militares uruguayos intentaron asesinar al diputado estadounidense Edward Koch en 1976.

Asia

Reunión de líderes de la Organización del Tratado del Sureste Asiático en Manila, en 1966, con la presencia de los líderes autoritarios Nguyễn Cao Kỳ de Vietnam del Sur (primero desde la izquierda, con el primer ministro australiano Harold Holt a su lado), Park Chung-hee de Corea del Sur (tercero desde la izquierda), Ferdinand Marcos de Filipinas (cuarto desde la izquierda, con el primer ministro de Nueva Zelanda Keith Holyoake a su derecha) y Thanom Kittikachorn de Tailandia (segundo desde la derecha, con el presidente estadounidense Lyndon B. Johnson a su lado)
Asia Oriental
Tropas estadounidense junto a helicópteros Bell UH-1 Iroquois durante la Guerra de Vietnam.

En Indonesia, el anticomunista general Suharto arrebató la presidencia a su predecesor, Sukarno, para imponer lo que se conoció como el Nuevo Orden (Orde Baru). Entre 1965 y 1966, los militares asesinaron a más de medio millón de personas simpatizantes del Partido Comunista de Indonesia y otras organizaciones de izquierda.[104]

Durante la Guerra de Vietnam, Estados Unidos siguió apoyando en al gobierno survietnamita de Ngô Đình Diệm en su conflicto contra los insurgentes comunistas del Viet Cong (FNLV). El presidente Johnson llegó a posicionar hasta 575 000 soldados por todo el Sudeste Asiático para procurarse la victoria contra el FNLV y sus aliados de Vietnam del Norte, pero el coste de mantener el esfuerzo bélico era cada vez más insoportable para la economía estadounidense, sobre todo la Crisis de 1973. En el otro bando, Vietnam del Norte recibía apoyo militar y económico de la Unión Soviética (450 millones de dólares anuales en armamento y 15 000 asesores militares) y China (320 000 soldados y 180 millones en armamento).[8]

Ya finalizada la Guerra de Vietnam, la violencia en el Sudeste Asiático continuaba en la Guerra civil camboyana, entre el gobierno pro-occidental de Lon Nol y los insurgentes maoístas de los Jemeres Rojos. Mientras los Jemeres Rojos tenían el apoyo de Vietnam del Norte, Lon Nol perdió todos los apoyos tras la derrota estadounidense en la Guerra de Vietnam. Finalmente. los Jemeres Rojos se hicieron con el poder, y liderados por Pol Pot comenzaron un genocidio que acabó con la muerte de entre 1-3 millones de personas de una población total de 8,4 millones.[109]

Egipto y Asia Occidental

Egipto fue el centro de las disputas. Aunque Egipto se declaraba neutral, la mayoría del armamento y la asistencia económica provenían de la Unión Soviética. Esta alianza, aunque de manera reacia, se comprobó con el apoyo técnico y militar de la Unión Soviética durante la guerra de los Seis Días y la guerra de Desgaste contra Israel, que se consideraba aliado de Estados Unidos.[112]​ Estratégicamente, los conflictos en Oriente Medio abrieron una nueva fase en la Guerra Fría, en la que la Unión Soviética podía amenazar los intereses de EE. UU. basándose en la paridad nuclear que habían conseguido los soviéticos.

Aunque Egipto fue el mayor foco de atención, las potencias también actuaron en otros países de la zona. Los soviéticos reforzaron sus relaciones con el gobierno comunista de Yemen del Sur y con el gobierno nacionalista de Irak.[114]

África

Edificio en Huambo, Angola. Entre 1961 y 2002, Angola vivió en situación de guerra

En África, los soviéticos reforzaron sus relaciones con el gobierno nacionalista de Argelia.

Por otro lado oficiales del ejército somalí, encabezados por Mohamed Siad Barre, llevaron a cabo un golpe de estado incruento, formando la República Democrática Somalí, de ideario socialista. La Unión Soviética prometió apoyo a Somalia. Cuatro años después, en el país vecino de Etiopía, el emperador Haile Selassie, pro-occidental, fue derrocado por el Derg un grupo de oficiales radicales del ejército etíope, liderados por el pro-soviético Mengistu Haile Mariam, que se apresuró a reforzar las relaciones con Cuba y la Unión Soviética.[118]

En 1974, estalló en Portugal la Revolución de los Claveles en contra de la dictadura del Estado Novo. Los cambios políticos en Portugal facilitaron la independencia de las colonias portuguesas de Angola y Timor Oriental. En Angola, donde las facciones rebeldes habían sostenido una guerra por la independencia contra Portugal desde 1961, tras la independencia en 1974 estas mismas facciones que habían luchado juntas contras las fuerzas colonialistas comenzaron una guerra civil al enfrentarse entre ellas. En una muestra de los equillibrios político-estratégicos de la Guerra Fría, la guerra civil angoleña enfrentó a tres facciones distintas: el MPLA, apoyado por cubanos y soviéticos, el FNLA, apoyado por EE. UU., China y Zaire y la UNITA apoyado también por Estados Unidos, el régimen del apartheid sudafricano y otra serie de países africanos. Finalmente, el MPLA, con tropas cubanas y apoyo soviéticos, vencerían a la UNITA a pesar del apoyo militar de Sudáfrica.[115]

El fin de la «coexistencia pacífica»

A pesar de los llamamientos al acuerdo de ambas potencias, durante la década de 1970, el KGB, dirigido por Yuri Andrópov, continuó persiguiendo a personalidades disidentes como Aleksandr Solzhenitsyn y Andréi Sájarov, que criticaban duramente el régimen soviético.[8]