Ducado de Baviera | en francia orientalis

En Francia Orientalis

Baviera alrededor de 788

En su Ordinatio Imperii de 817, el hijo y sucesor de Carlomagno, el emperador Ludovico Pío intentó mantener la unidad del Imperio carolingio: mientras la autoridad imperial a su muerte pasó a su hijo mayor Lotario I, los hermanos menores recibirían reinos subordinados. Desde 825 Luis el Germánico se llamó a sí mismo "rey de Baviera" en el territorio que se convertiría en el centro de su poder. Cuando los hermanos dividieron el imperio por medio del tratado de Verdún (843), Baviera pasó a formar parte de Francia Oriental con el rey Luis el Germánico, quien a su muerte legó el título real bávaro a su hijo mayor, Carlomán en 876. El hijo natural de Carlomán, Arnulfo de Carintia, que creció en las antiguas tierras de Carantania, se aseguró la posesión de la marca de Carintia a la muerte de su padre en 880 y se convirtió en rey de Francia Oriental en 887. Carintia y Baviera fueron la base de su poder, con Ratisbona como la sede de su gobierno.

Debido principalmente al apoyo de los bávaros, Arnulfo pudo salir y enfrentarse a Carlos en 887 y asegurar su propia elección como rey alemán al año siguiente. En 899 Baviera pasó a Luis el Niño, durante cuyo reinado ocurrieron reiterados ataques de los húngaros. La resistencia a estas incursiones fue cada vez menor, y según la tradición, el 5 de julio de 907 casi toda la tribu bávara pereció en la batalla de Bratislava contra estos formidables enemigos.

Después de más de dos siglos como feudo del Imperio Franco, la dinastía Luitpoldinga alcanzó el poder en el Ducado de Baviera y reafirmó la autonomía bávara a principios del siglo X, en un momento en el que el poder centralizado de los carolingios declinaba. Fue durante el reinado de Luis el Niño cuando Luitpoldo, conde de Scheyern, que poseía grandes dominios en Baviera, gobernó la marca de Carintia, creada en la frontera sureste para defender Baviera. Estaba relacionado familiarmente con el emperador Arnulfo de Carintia, pero se desconoce la relación exacta. Es el ancestro de la dinastía Luitpoldinga que gobernó el Ducado de Baviera y la Marca de Carantania. Algunas fuentes contemporáneas le atribuyen el título de dux (a él y a su sucesor, su hijo Arnulfo el Malo), aunque otras fuentes se refieren a ellos como margraves. Lo que es claro es que el título de duque no fue al principio reconocido formalmente por la autoridad central de los reyes de Francia Orientalis: los títulos solo se refieren a los primeros duques de Baviera a partir de los diplomas imperiales de adhesión (enfeudamiento) a Otón I de Alemania, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (962-973).

Luitpoldo murió en la gran batalla de 907, pero su hijo Arnolfo el Malo reunió el apoyo de los restos de la tribu en alianza con los húngaros y se convirtió en duque de los bávaros en 911, uniendo Baviera y Carintia en sus manos. El rey alemán Conrado I atacó, sin éxito, a Arnulfo cuando este último rechazó reconocer su supremacía real.