Delantero | sistemas de ataque

Sistemas de ataque

Pueden dividirse en estáticos, rotacionales, directos y de contraataque.[6]

El ataque estático es más sencillo de realizar; en ellos cada jugador adopta un rol y no varía su posición en la mayor parte del juego. Dado que es un sistema muy fácil de marcar, requiere un gran dominio de las acciones técnicas individuales y colectivas, así como de jugadas estratégicas. Esta forma de jugar es usada por equipos que prefieren el centro al arco o los pases por el costado, pues solo se necesitan dos arietes buenos para cabecear.

Los ataques rotacionales son los más complejos, pues requieren del intercambio de posiciones entre jugadores, tratando de mantener un equilibrio en defensa mientras se crea una situación favorable en ataque. Las rotaciones buscan evitar los marcajes férreos, así como buscan dar tiempo para estudiar la composición defensiva y los movimientos del equipo contrario. Provocan un gran desgaste físico, pero aportan una gran movilidad e intensidad. Ello implica un número constante de cambios y la racionalización de su uso. Hoy por hoy España usa esta forma de atacar y siempre se ha usado en Sudamérica claramente con variantes.

Los ataque directos son aquellos en la que se busca la mayor profundidad en el juego en el menor tiempo posible. La simple jugada en la que el ariete pasa al pívot, y este cede a la entrada del ala para que este finalice sería con un buen ejemplo de ataque directo. Este estilo de ataque es usada magistralmente en el fútbol alemán.

Finalmente, tenemos los contraataques, que consisten en la rápida articulación de una jugada de finalización tras haber provocado un robo al equipo contrario, dejándole en posición desfavorable para defender el ataque posterior. Requiere una finalización rápida y directa, para evitar el repliegue del equipo contrario. Suelen ocurrir en superioridad numérica atacante o en igualdad. Esta forma de jugar se ha perfeccionado en Italia usando el catenaccio.