Brunegilda | guerra fratricida

Guerra fratricida

Entre 567 y 570 nacieron los tres hijos de Sigeberto I y Brunegilda: Ingunda, Clodosvinta y Childeberto II.

Las rencillas entre Sigeberto I y su hermano Chilperico I continuaron, esta vez atizadas por ambas reinas consortes, Brunegilda y Fredegunda. El obispo de París, San Germán, intentó apaciguar el conflicto y escribió una carta a Brunegilda solicitándole su influencia, sin lograrlo.

En 575 Chilperico I intentó recuperar las cinco ciudades por la fuerza y en la lucha murió su hijo Teodoberto, que había tenido con Audovera. Sigeberto I comenzó la ocupación de Neustria; pero en un acto de audacia y astucia, Fredegunda envió a dos sicarios, que lo asesinaron justo cuando estaba a punto de obtener una completa victoria. Gracias a ello Chilperico I pudo recuperarse de la desesperada situación en la que se encontraba e incluso reclamar la posesión del reino de Austrasia.

Brunegilda, ahora viuda, se hallaba con sus hijos en París (capital del reino de Neustria) y fueron hechos prisioneros por Chilperico I,[1]​ pero Brunegilda logró hacer escapar a su hijo menor, Childeberto, y reclamó el trono de Austrasia para él y la regencia para ella. La nobleza de Austrasia reconoció los derechos del heredero, pero no la aceptó como regente, y nombró en este cargo a Gontrán de Borgoña. Chilperico I separó a Brunegilda de sus hijas y la relegó a un convento en Ruan.

Otro hijo de Chilperico I y Audovera, Meroveo II, que había participado en la huida del niño, se presentó en Ruan y contrajo matrimonio con Brunegilda. El príncipe tenía 19 años y ella 32 años. La ceremonia fue celebrada por el obispo de Ruan, Pretextato. Este matrimonio le acarrearía a Brunegilda la acusación de incesto y lascivia.

Chilperico I logró anular el matrimonio. Enfurecido con Meroveo, le prohibió el uso de armas y lo hizo tonsurar y ordenar sacerdote a la fuerza —lo que implicaba la pérdida del derecho de sucesión al trono—, pero el príncipe logró escapar. Brunegilda intentó por todos los medios procurarle asilo en Austrasia, pero los nobles austrasianos se opusieron denodadamente, argumentando que hacerlo atraería las iras de Chilperico I. Después de muchas desventuras, Meroveo II, tenazmente perseguido por su propio padre y por Fredegunda, murió en 577. Se dijo que se hizo matar por uno de sus hombres ante el temor de perecer en el suplicio. El obispo Pretextato fue asesinado en 586. Ambas muertes se atribuyeron a conspiraciones de Fredegunda, quien también intentó asesinar a Brunegilda después de la anulación del matrimonio.