Ayuntamiento de México | ayuntamiento del méxico independiente

Ayuntamiento del México Independiente

Siglo XIX

El 20 de septiembre de 1821, el último cabildo virreinal recibió al último representante del Rey de España que llegaba a gobernar: Juan O'Donojú. Este mismo recibió, a la puerta del Palacio Virreinal (hoy Palacio Nacional), a Agustín de Iturbide, y le entregó las llaves de la ciudad, con lo que se disolvió este ayuntamiento y comenzó el periodo independiente.[12]

Por razones prácticas, el cuerpo continuó funcionando con las mismas reglas generales, con la variante de que los puestos ya no eran a perpetuidad y el Representante Real se sustituyó por un representante del Emperador Mexicano y, a partir de la caída del Primer Imperio Mexicano, de un Representante de Congreso. Al erigirse y reglamentarse el Distrito Federal, se mantuvo el ayuntamiento de la ciudad, pero ahora lo era también del Distrito Federal - que en ese momento solo era un territorio de 8.3 km de diámetro -, pero con las siguientes variantes:[13]

  • El Representante Real sería un representante del presidente de la República con el nombre de Gobernador del Distrito Federal. Este era nombrado y removido libremente por el presidente.
  • Inspector de policía. Encargado de la fuerza pública civil, era nombrado y removido libremente por el Presidente de la República.
  • Solo había un alcalde, el cual llevaría la administración de la ciudad, y sería elegido por voto indirecto de entre los regidores para un periodo de un año, por los mismos regidores.
  • Los regidores serían elegidos por voto directo de la población. El número de regidores sería variable, con el tiempo y en función de las necesidades del gobierno. Su periodo era de un año.
  • La administración de justicia quedaría directamente encargada al poder judicial de la República, por lo que el alcalde perdió esta facultad.

Al suprimirse la Constitución Federal de 1824 y crearse el cuerpo constitucional conocido como las Siete Leyes de 1836, se suprimieron los estados y se crearon los Departamentos, que se dividían en Distritos, y estos a su vez se dividieron en Partidos. El Departamento estaba a cargo de un Gobernador y de una Junta Departamental. El gobernador sería designado por el presidente de la República, a propuesta de la Junta Departamental, la cual sería electa de forma indirecta sobre la base de los Distritos. Los Distritos estaban gobernados por un Prefecto, y los Partidos, por Subprefectos. Según este sistema, solo las ciudades que habían tenido ayuntamiento antes de 1808 (o que contaban con 8,000 habitantes o puertos costeros con 4,000 habitantes) podían disfrutar de un ayuntamiento propio, el cual se elegía de forma directa. Por esto, la ciudad de México continuó con su ayuntamiento, mientras que poblaciones como la Villa de Guadalupe – Hidalgo no pudieron conservarlo: estos ayuntamientos electos quedaban bajo el dominio de los Prefectos y Subprefectos, quienes podían intervenir en su gobierno interno, por lo que no gozaron de plena libertad.[14]

Cuando rigieron los gobiernos centralistas, el ayuntamiento solo varió en que el Gobernador era el Gobernador del Departamento de México, pero continuó con un alcalde y varios regidores. Además, volvió a convertirse en capital del Departamento del México, por lo que Toluca dejó de ser capital, aunque, por razones prácticas, este cambio no se registró del todo.[14]

En la década de 1840, con los cambios entre regímenes federales y centralistas, pero sobre todo en los federales, se aumentó por decreto el territorio del Distrito Federal, algunas veces a instancias de los propios vecinos, como fue el caso de Coyoacán, cuyos ciudadanos consideraron que, por la lejanía, el gobierno del estado de México no los podía atender adecuadamente; en otros, esto ocurrió por simple decreto. Con estos movimientos políticos, se agruparon varias poblaciones en municipios, y el Distrito Federal abarcó entonces varios municipios, donde cada uno contaba con su propio ayuntamiento, elegido por su propia población, mientras en la Municipalidad de México desapareció la figura de alcalde en la ciudad de México, por lo que solo contaban con su cabildo y la cabeza del gobierno se asignaba al Gobernador del Distrito Federal, que era nombrado y removido libremente por el presidente. En el resto del Distrito Federal, se mantuvo la figura del Prefecto, mismo que abarcaba por lo menos dos municipios, los municipios eran encabezados por un Regidor Mayor y su ayuntamiento, el cual durante ciertos actos tenía la representación general del municipio. Durante esta etapa, se empieza a llamar a los municipios del Distrito Federal municipalidades externas o foráneas, y al ayuntamiento de México, Ayuntamiento Central o Centro.[14]

Luego de las reformas establecidas por la Constitución de 1857, se consolida la figura del prefecto (el cual en otros estados tenía más comúnmente el nombre de Jefe Político o, en menor grado, el de Jefe de Policía, Director Político, Prefecto Popular o Visitador). Nombrado directamente por el gobernador, era una especie de representante del Gobernador ante varios municipios, los cuales solo podían tratar con el gobierno central a través del prefecto o entre municipios de una misma prefectura por medio del Prefecto. Esto exceptuando al municipio de México, que contenía la ciudad de México, donde la cabeza de gobierno era directamente manejada por el Gobernador.[15]

Siglo XX

Este sistema se mantuvo hasta la reforma de 1903, cuando fue disminuida la figura del Prefecto y nació la del Presidente Municipal, con esto a nivel nacional dio inicio al Municipio Libre, sistema en el que los municipios podían tratar directamente con el gobierno estatal y ya no por medio de las prefecturas.[16]

Es bajo este panorama que la Municipalidad de México se enfrenta a la Revolución mexicana donde inicialmente se mantiene el sistema de un ayuntamiento electo por mita cada año, el cual era encabezado por el Gobernador del Distrito Federal, pero ante la caída del régimen del presidente Madero inicia un periodo en que el gobernador así como muchos de los integrantes de los ayuntamientos del Distrito federal son impuestos por los poderes que lo tengan bajo su poder, ya sea Victoriano Huerta, Convencionalistas, Zapatistas o Constitucionalistas, estos últimos por cierto los que definitivamente se quedan con el poder, quien el 26 de diciembre de 1913 emite la reforma constitucional al Art. 109 de la Constitución Federal de 1857 por la cual se crea el Municipio Libre.[16]

Después de que la Constitución Federal de 1917 fuese emitida y sancionada, el gobierno interno de los municipios integrantes del Distrito Federal toma nuevos bríos con los cuales los gobiernos federales encabezados por Adolfo de la Huerta y Álvaro Obregón se vieron enfrentados, ya que estos podían sustraerse de sus decisiones, como fue el caso de la liquidación de los ejidos o haciendas que hasta entonces dominaban en el Distrito Federal. Es en esta época que comienzan las invasiones de tierras por parte de emigrantes de otras partes de la república, los cuales ocupan y urbanizan primeramente los terrenos cercanos a la ciudad, para luego seguir asentándose sobre las tierras ganadas al lago de Texcoco, hasta que la llamada mancha urbana se fue comiendo varias de las poblaciones originarias del Distrito Federal. Debido a este enfrentamiento el 31 de diciembre de 1928 el ayuntamiento de México, junto con los otros de los municipios foráneos, son eliminados por decreto creándose la figura de Delegación. Pasado un año de la reforma a la constitución, en estas delegaciones se desaparece el cabildo y es encabezado solo por un Delegado mismo que entre 1930 y el año 2000 es nombrado directamente por la cabeza política del Distrito Federal.

Es de notar que hasta el año de 1970 el municipio de México continuó como ente territorial aunque desprovista de cabildo, los dos nombres que ostentó en este periodo fueron Municipalidad de México y Departamento Central con su desaparición y fragmentación nacieron las delegaciones Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y Venustiano Carranza.

Propuestas de reforma en 2010

El 9 de agosto de 2010 el Jefe de Gobierno del Distrito Federal propuso la creación del Estado del valle de México[19]