Atentados del 11 de marzo de 2004 | reacciones

Reacciones

Discusión sobre la autoría

En un primer momento el gobierno del Partido Popular y algunos medios de comunicación españoles atribuyeron la autoría de los atentados a ETA. Incluso ese mismo día 11, faltando tres días para las elecciones generales, en el seno del Gobierno se hicieron valoraciones: "Si ha sido ETA, barremos; si han sido los islamistas, gana el PSOE" [21]

El 11 de marzo, a las 17:28, la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, remitió telegrama a embajadas y consulados comunicando autoría de ETA. A la vez que requería a los embajadores aprovechar aquellas ocasiones que se le presenten para confirmar autoría de ETA de estos brutales atentados, ayudando así a disipar cualquier tipo de duda que ciertas parte interesadas puedan hacer querer surgir en torno a quien está detrás de estos atentados[23]

Antes de ese telegrama, a las 15:00 horas, según el Jefe de los TEDAX (Técnicos en Desactivación de Explosivos), Comisario Juan Jesús Sánchez Manzano, en su libro[24]​, las autoridades policiales y políticas habían sido informadas por los TEDAX que:

  1. ETA no había comunicado la colocación de bombas en los trenes, como hacía siempre.
  2. Dos bombas que no habían explosionado (estaciones de Atocha y El Pozo), contenían sustancia blanca[25]​. La dinamita Titadyn que usaba ETA era rojizo.
  3. En la furgoneta se encuentran restos de cartucho Goma 2 ECO[26]​, que es blanca y no era utilizada por ETA. También se encuentran detonadores de fabricación nacional que tampoco utilizaba ETA y una cinta-cassette con cánticos del Corán.

El 11 de marzo el periódico Al Quds Al Arabi recibió en su sede en Londres una carta que afirmaba que las Brigadas de Abu Hafs Al Masri, en nombre de Al Qaeda, estaban detrás de los atentados perpetrados en Madrid.[27]

El 12 de marzo el ministro del Interior anunció en rueda de prensa que había aparecido una bolsa de deportes con dinamita Goma-2 ECO, metralla, detonador y un teléfono como temporizador. Además, afirmó que el modus operandi de los atentados tenía mucha relación con atentados frustrados de ETA como el de Nochevieja de 2002 o el de Nochebuena de 2003.[28]

El 12 de marzo, nada más desactivar la bomba, a primera hora de la mañana, los TEDAX remitieron una nota a las autoridades policiales, con los resultados de la actuación policial y con las analogías establecidas entre todos los indicios encontrados hasta ese momento[29]

El 13 de marzo Mariano Rajoy, candidato a la presidencia del Gobierno por el PP, afirmó en una entrevista a El Mundo que tenía la convicción moral de que había sido ETA.[32]

Por la tarde una llamada efectuada a la televisión regional Telemadrid permitió localizar en una papelera junto a la Mezquita de la M-30 un vídeo en el que Al Qaeda se declaraba autora del atentado. Un hombre con acento marroquí, que afirmaba ser Abu Dujan al Afgani y se autodenominaba portavoz militar de Al Qaeda en Europa, reivindicaba su autoría. Hacia las 00:40, el ministro del Interior informó de ello.[8]

Las declaraciones de los ministros Zaplana y Acebes provocaron la reacción de todos los partidos políticos excepto el PP. Acusaron al Gobierno de manipular y ocultar información sobre la autoría de los atentados por razones electorales. Los partidos recriminaron al Gobierno su empeño en responsabilizar a ETA cuando todas las pistas apuntaban al terrorismo islamista. El portavoz socialista, Pérez Rubalcaba, dijo que los españoles se merecían un gobierno que no les mintiera. IU acusó al gobierno de dar un «golpe de Estado informativo».[33]

Esta discusión o polémica sobre la autoría fue la causa de las teorías de la conspiración del 11 M que surgieron de inmediato y se prologaron durante diez años.

Reacciones políticas

Reacciones internacionales

Homenaje a las víctimas de los atentados en la estación de Atocha

Diversos líderes mundiales expresaron su condena por los atentados de Madrid y se solidarizaron con las víctimas. Estados Unidos condenó el horrible atentado de Madrid y ofreció su apoyo en la lucha antiterrorista para localizar a los responsables. El presidente del Parlamento Europeo, Pat Cox, describió los atentados como el peor acto de terror en el recuerdo de todos los estados europeos. El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, los calificó como asquerosos.[35]

La Unión de Comunidades Islámicas de España condenó los atentados terroristas e hizo un llamamiento a sus miembros a donar sangre y acudir a las manifestaciones convocadas. El papa Juan Pablo II condenó los execrable atentados cometidos en Madrid y animó a los españoles a proseguir en el camino de una convivencia pacífica y serena.[34]

En Francia, todas las banderas nacionales ondearon a media asta durante los tres días de luto en España. Polonia y Portugal declararon el 12 de marzo día de luto nacional.[cita requerida] En Rumanía, todas las banderas nacionales ondearon a media asta y el gobierno declaró el 14 de marzo día de luto nacional solidarizando con las víctimas españolas y rumanas.[cita requerida] El 14 de marzo la Guardia Real británica hizo sonar los acordes del himno de España en el Palacio de Buckingham como homenaje a las víctimas y en solidaridad con el pueblo español.[36]

La mayor parte de las bolsas europeas cayeron el 11 de marzo entre un 2 y un 3 % como consecuencia de los ataques de Madrid. El índice Dow Jones cayó un 1,6 %. Las acciones de empresas relacionadas con la aviación y el turismo fueron las más afectadas.[cita requerida]

Un año después de los atentados varios países e instituciones internacionales homenajearon a las víctimas de los atentados con repicar de campanas y minutos de silencio. Entre ellos la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, la OTAN, el Vaticano o Estados Unidos.[38]

Reacciones de la sociedad

El 11 de marzo se sucedieron concentraciones silenciosas en rechazo por el atentado en las universidades y algunos colegios e institutos españoles. En toda España tuvieron lugar manifestaciones espontáneas en cuanto se dio a conocer la noticia del atentado, sin esperar a la manifestación convocada por el Gobierno para el día siguiente.[39]​ Hacia las 15:00 de esa misma tarde, la reina Sofía junto con el príncipe de Asturias Felipe de Borbón y su prometida, Letizia Ortiz, llegaron al hospital Gregorio Marañón de Madrid junto con la ministra de sanidad Ana Pastor y otras autoridades para recibir las últimas noticias de las víctimas y conocer la repercusión real de semejante tragedia.

Manifestación en Barcelona el 12 de marzo

El 12 de marzo once millones de personas se manifestaron por las calles de España contra los atentados.[41]

A las 19:00 se celebró en Madrid una manifestación convocada por el Gobierno y todos los partidos políticos. 2,3 millones de personas se manifestaron bajo una lluvia intensa entre la plaza de Colón y Atocha. El príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina de Borbón se unieron a la manifestación, siendo la primera vez en la historia que un miembro de la Familia Real española lo hizo. El cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, también se manifestó por primera vez. El presidente del Gobierno José María Aznar acudió a la manifestación y fue recibido con gritos de «¿Quién ha sido?». El lema de la manifestación fue Con las víctimas, con la Constitución, por la derrota del terrorismo.[42]

También estuvieron en la manifestación madrileña el presidente de la Comisión Europea Romano Prodi, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, el primer ministro portugués José Manuel Durão Barroso y el primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin, así como los ministros de Exteriores alemán, sueco y marroquí.[43]

En Barcelona se manifestaron un millón y medio de personas. El lema oficial fue Cataluña con las víctimas de Madrid. Contra el terrorismo. Por la democracia y la Constitución. Muchas pancartas condenaron el terrorismo y la guerra de Irak. Algunas pancartas expresaron un rechazo contra el uso de la Constitución en el lema oficial.[44]​ También se produjeron manifestaciones en otras ciudades de Europa y América.

A pesar de que ya existían indicios que apuntaban cada vez con más fuerza a la autoría islámica, el Gobierno insistía en no descartar a ETA como la principal vía de investigación.[46]​ El 13 de marzo era la jornada de reflexión antes de las elecciones por lo que estaban prohibidas las declaraciones políticas.

A las 13:45 se produjo el asesinato del panadero Ángel Berrueta en Pamplona por parte de un policía nacional, que estaba libre de servicio, y su hijo, tras una discusión política con la mujer del policía, que había intentado forzarle a poner un cartel en su panadería que adjudicaba a ETA la autoría del atentado de Madrid. Esto produjo incidentes en Pamplona, así como en varias ciudades vascas.[48]

El 13 de marzo miles de personas se manifestaron exigiendo saber la verdad sobre la autoría de los atentados y acusando al Gobierno de mentirosos. Alrededor de 5000 personas se concentraron ante la sede madrileña del PP. En Barcelona varias manifestaciones concluyeron ante la sede del PP.[50]

Mariano Rajoy, candidato del PP a la presidencia del Gobierno, criticó las manifestaciones por intentar «influir y coaccionar la voluntad del electorado en el día de reflexión». El Partido Popular lo denunció ante la Junta Electoral Central, ya que en la jornada de reflexión no se permite ningún pronunciamiento electoral.[51]​ La Junta declaró ilegales esas manifestaciones el día posterior, pasando las actuaciones a la Fiscalía del Estado sin que esta llegara a actuar contra nadie.

Elecciones generales

Las elecciones generales se celebraron el 14 de marzo. Desde diversos medios de comunicación se animó a los ciudadanos a votar en las urnas. El presidente Aznar votó entre vítores de partidarios y críticas de detractores que le responsabilizaron de los atentados. Su esposa Ana Botella no pudo evitar las lágrimas.[52]​ El PSOE ganó las elecciones al obtener una mayoría simple de 164 escaños en el Congreso de los Diputados. El PP se quedó en 148. Fueron las elecciones con la mayor participación en número de votantes de España con más de 26 millones de votantes, aunque el porcentaje no fue el mayor (75,66 %). Hubo una gran polarización del voto: los dos grandes partidos acumularon el 82 % de todos los votos emitidos.