Aljarafe | historia

Historia

Su nombre procede de una voz árabe que significaba otero o elevación (الجرف, Al Saraf).[1]

En Valencina de la Concepción se encuentran la mayor parte de yacimientos entre el Calcolítico y la Edad del Bronce Antiguo. Los hallazgos de esta etapa se extienden hacia el este hasta Castilleja de Guzmán. En Valencina se encuentran los dólmenes de la Pastora, Matarrubilla, Ontiveros y los Veinte. En este área se han encontrado encontrado zonas de hábitat y estructuras funerarias.[11]

En el cerro del Carambolo, en el municipio de Camas, se encontró un yacimiento tartésico de entre los siglos IX y VI a. C. En este lugar se encontró el tesoro del Carambolo.[12]

La etapa romana en el Bajo Guadalquivir comenzó cuando en el 206 a. C., en el contexto de la Segunda Guerra Púnica, se produjo la victoria de Publio Cornelio Escipión "el Africano" sobre los cartagineses en la batalla de Ilipa (Alcalá del Río).[13]

Escipión fundó la ciudad de Itálica. A este lugar llegarían romanos de clase alta, como las familias de los Ulpios y los Aelios. En el siglo II fueron emperadores Trajano, de los Ulpios, y Adriano, de los Aelios. El Imperio romano de occidente desapareció en el siglo V. A partir del siglo VII Itálica pasó a ser un pequeño pueblo, que quedó abandonado totalmente en el siglo XIII. En 1301 se fundó cerca de este lugar el monasterio de San Isidoro del Campo, de los cistercienses. En 1431 este monasterio pasó a ser de los jerónimos.[17]

El romano Plinio menciona en esta zona a Itálica, Osset, llamada Iulia Constantia (San Juan de Aznalfarache), a Vergentum (Gelves) y a Caura (Coria del Río).[19]

Esta zona estuvo en la provincia Bética, que exportaba vino y aceite a Roma y otras ciudades del Imperio.[23]

En la época musulmana la producción de aceite continuó siendo el principal sector económico de la región y era exportado al Magreb y a oriente.[24]​ De esta época se conservan numerosos vestigios como las torres de Olivares, Bollullos de la Mitación y Albaida del Aljarafe y numerosas mezquitas convertidas posteriormente en templos cristianos.

Tras la Reconquista, en el siglo XIII, tuvo lugar un repartimiento de los terrenos del Aljarafe entre el estamento de la nobleza y el clero. También recibieron terrenos las órdenes militares de San Juan, Alcántara, Calatrava y Santiago. Fernando III le cedió a la Orden de San Juan de Jerusalén (conocida como Orden de Malta) la aldea de Alhadrín, cerca de la fortaleza de Aznalfarache. Sin embargo, la aldea quedó despoblada tras las invasiones meriníes de entre 1275 y 1277.[33]

Escudo de la Casa de Guzmán. En los siglos XVI y XVII los Guzmán, condes de Olivares, consiguieron el señorío de muchas localidades del Aljarafe. Esto se ha conocido como el Estado de Olivares.

Entre las familias nobiliarias que tuvieron señoríos en la comarca puede destacarse a los Guzmán, que fueron condes de Olivares. En el siglo XVII Gaspar de Guzmán, conde duque de Olivares, fue valido de Felipe IV. En 1623 adquirió Sanlúcar la Mayor;[37]

También existieron zonas de dehesa propiedad de los concejos y de uso común de los vecinos, sobre todo, como zonas de pasto para el ganado.[38]​ La desaparición del sistema de señoríos en el siglo XIX y la desamortización de las tierras comunales puso fin a esta forma de organización.