Trompa (instrumento)
English: French horn

Trompa o cuerno francés
Yamaha Horn YHR-314II.tif
Tesitura
Range frenchhorn.png
Características
ClasificaciónInstrumento de viento metal
Instrumentos relacionados

La trompa o cuerno francés es un instrumento de viento-metal que tiene un carácter muy versátil y abarca una tesitura muy amplia con pocos pistones. Además este instrumento puede emitir tanto sonidos suaves y dulces como ásperos y duros. Existen ciertos recursos técnicos que permiten a la trompa conseguir efectos tímbricos especiales: sordina, bouché, apagador y cuivré. Su antepasado es el cuerno de caza.

La trompa está formada por un tubo estrecho y largo. Este tubo cónico de metal se enrolla y acaba en un pabellón o campana abierto (en forma de trompa) y empieza en el denominado tudel (el inicio de cuerpo del instrumento) en el cual se coloca la boquilla. En el caso de las trompas dobles, la tesitura parte del si 2, y llega alrededor del mi 6 o mi sobreagudo.

El sonido se produce por la vibración de los labios en el interior de la boquilla, por acción de la presión del aire: éste se va refinando hasta llegar al pabellón, donde se emite hacia el exterior.

Actualmente se utiliza la trompa en fa y en si agudo. También se halla difundida la trompa doble que —mediante la aplicación de un cilindro especial— puede ser afinada en fa o en si agudo según las necesidades del que la está tocando.

Boquilla

Las posiciones del corno en lado de F y en lado de Bb son las siguientes.:

NotasLado de FLado de Bb
C00
C#1-22-3
D11-2
D#21
E02
F10
F#21-2
G01
G#2-32-3
A1-21-2
Bb11
B22

En tiempos de compositores como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Carl Maria von Weber la trompa era considerada como un instrumento de viento madera, ya que a diferencia de el resto de los instrumentos de la familia de viento metal, tiene un sonido menos brillante y más dulce. Dado que no tiene un sonido tan poderoso como la trompeta, o el trombón, por su estructura y al ser un instrumento de boquilla circular, desde finales del siglo XVIII pasó a formar parte de la familia de los metales.

Trompa vienesa

Las primeras trompas fueron utilizadas en la caza y en la guerra y eran de origen animal. A partir del siglo XVI, su cuerpo aparece enroscado o en espiral y recibe el nombre de trompa natural.

Las trompas antiguas eran más sencillas que las actuales. Estas trompas antiguas eran hechas de tubos de metal y tenían una abertura «estallada» (pabellón o campana). Eran originalmente usadas en la cacería, a menudo montando a caballo. El cambio de tono era efectuado enteramente por los labios. Hasta el siglo XIX no iban equipadas con válvulas.

La trompa (o, muchas veces, pares de trompas) a menudo invocaban la idea de cazar o, en el barroco, de representar nobleza, realeza o divinidad.

Las trompas antiguas estaban afinadas comúnmente en tonos de fa, mi, mi , si y do, y ya que estas eran las únicas notas disponibles en las series armónicas de uno de esos tonos, no había posibilidad de tocar en diferentes tonos intermedios. El remedio para esta limitación era el uso de "curvas" o "tonillos", es decir, secciones del tubo de diferente longitud que, insertados, alteraran el largo del instrumento, y así su tono.

Finalmente, los intérpretes de trompa comenzaron a poner la mano derecha dentro del pabellón para cambiar el largo del instrumento, ajustando la tonalidad, hasta un tono. Esto ofrecía mayores posibilidades para tocar las notas no solo en las series armónicas usadas para una sola pieza. Durante el período clásico la trompa se convierte en un instrumento capaz de tocar muchas melodías.

Alrededor del 1815, fue introducido el uso de pistones (elementos que al ser pulsados suben y bajan dejando pasar así el aire), aportando mayor flexibilidad para tocar en diferentes tonos. De hecho se convirtió en un instrumento que usa completamente la escala cromática por primera vez.

Sin embargo, muchos conservatorios e intérpretes tradicionales rechazaron el cambio al principio, reclamando que la trompa sin válvulas, o "trompa natural", era un mejor instrumento. Algunos intérpretes utilizan, aún en la actualidad, una trompa natural, aunque solo para lograr el timbre para el cual fue escrita una pieza antigua.

Tesitura

Notas de escritura. Suena en fa, o sea, una 5ª más grave.

El registro de la trompa va desde un si bemol1 hasta un fa5. Puede alcanzar sonidos más extremos (desde un fa1 hasta un si bemol5,) pero se desalienta su uso, debido a que son muy arriesgados para ejecutar. Algunos de los conciertos más difíciles y bellos para este instrumento fueron escritos por compositores tan ilustres como W. A. Mozart, Reinhold Glière, Robert Schumann o Richard Strauss.