Segunda lengua

Se denomina segunda lengua al idioma no nativo de una persona o territorio, es decir, una lengua aprendida después del período crítico de adquisición por una persona tras ser un hablante competente de su lengua materna.

Es necesario hacer una distinción entre el término segunda lengua y lengua extranjera. Se denomina lengua extranjera a un idioma que no pertenece al país del individuo que desea aprenderlo. Por ejemplo, para un habitante francófono de Canadá, el inglés es considerado una segunda lengua, ya que Canadá cuenta con dos lenguas oficiales: el inglés y el francés. Sin embargo, el español es considerado una lengua extranjera, ya que no forma parte de las lenguas oficiales del país.

También se debe distinguir el concepto de segunda lengua del de bilingüismo, pues un mismo individuo puede tener más de un idioma nativo o materno aprendido y en tal caso no es de aplicación la denominación segunda lengua para dichos idiomas. Dado que en los dos casos la intención es aprender una lengua diferente, el término más común e implementado es aprendizaje de una segunda lengua.

Desde el momento en el cual el hombre sentía la necesidad del aprendizaje de una segunda lengua, ya sea por motivos culturales, económicos, investigativos o científicos, han surgido estudios sobre qué procesos o métodos deberían implementarse para el aprendizaje de una segunda lengua. De acuerdo a esto, se han identificado dos de los métodos más comunes y principales los cuales explican cómo un individuo aprende una segunda lengua: adquisición y aprendizaje.

Adquisición de segunda lengua

Se denomina adquisición de segunda lengua al proceso gradual de desarrollo e incorporación de las características propias de la segunda lengua, que lleva a cabo un individuo mediante técnicas naturales (no académicas) y el cual ya domina una lengua materna o lengua propia.

Dentro del proceso de adquisición de una segunda lengua encontramos:

Exposición

Mediante la exposición el individuo, el cual adquirirá la segunda lengua, lleva a cabo un proceso cognitivo menos consciente que de quienes la aprenden. Este individuo adquiere la segunda lengua mediante una exposición física y constante en el entorno que lo rodea.

Por ejemplo, los niños pequeños que presencian el uso de la segunda lengua son más propensos a adquirirla de una manera mucho más rápida. Así ocurre con los hijos de inmigrantes en su día a día en el país de acogida; estos niños estarán, al igual que sus padres, en un alto nivel de exposición de la segunda lengua. De igual manera, los adultos que terminan aprendiendo la segunda lengua por el constante contacto social en el cual se ven envueltos.

Interacción

Los expertos aseguran que para aprender un idioma de forma satisfactoria, es preciso ponerla en práctica en interacciones reales y directas con otras personas, expresando nuestros mensajes de forma clara y asegurándonos de que quien nos escucha nos entiende. Al mismo tiempo, el interlocutor o interlocutores nos hacen saber de forma directa o indirecta si nos están entendiendo o no. En el caso de que no se entienda nuestro mensaje, es preciso recurrir a la paráfrasis y probar otra construcción distinta. El aspecto más positivo de esta fórmula es que los individuos se ven en la necesidad de experimentar con el idioma, probar estructuras nuevas, expresiones y palabras, ayudando a automatizarlas y a producirlas de manera más natural en el futuro.