Santiago Casares Quiroga

Santiago Casares Quiroga
D. Santiago Casares Quiroga, Ministro de.jpg
Fotografiado hacia 1936

Ministro de Marina
14 de abril-14 de octubre de 1931

Ministro de la Gobernación
14 de oct. de 1931-12 de sept. de 1933

Ministro de Comunicaciones
Interino
18 de dic. de 1931-abril de 1932

Ministro de Justicia
Interino
14 de julio-12 de septiembre de 1933

Ministro de Obras Públicas
19 de febrero-13 de mayo de 1936

Ministro de la Gobernación
Interino
17 de abril-13 de mayo de 1936

Presidente del Consejo de Ministros
13 de mayo-18 de julio de 1936

Ministro de la Guerra
13 de mayo-18 de julio de 1936

Diputado en Cortes
por La Coruña
1931-1939

Información personal
Nacimiento8 de mayo de 1884
La Coruña
Fallecimiento17 de febrero de 1950
París
NacionalidadEspañola Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político
Familia
PadreSantiago Casares Paz Ver y modificar los datos en Wikidata
HijosMaría
Educación
Educado enUniversidad Central
Información profesional
OcupaciónAbogado, político
FirmaSantiago Casares Quiroga 30 de abril de 1915.svg

Santiago Casares Quiroga (La Coruña, 8 de mayo de 1884 - París, 17 de febrero de 1950) fue un abogado y político español de ideología republicana que ejercería importantes puestos durante la Segunda República.

Desde temprana edad estuvo ligado al republicanismo y llegó a militar en varias organizaciones políticas. Amigo personal de Manuel Azaña, formaría parte de varios gabinetes presididos por este, llegando a desempeñar las carteras de Marina, Gobernación u Obras Públicas. Durante el período republicano también fue diputado en las Cortes.

En mayo de 1936 se convirtió en presidente del Consejo de Ministros, presidiendo el gobierno de la República en los meses que precedieron al estallido de la Guerra civil española. Considerado un líder ineficiente,[2]

Biografía

Orígenes y primeros años

Nació en La Coruña el 8 de mayo de 1884,[7]

Concejal del Ayuntamiento de La Coruña desde 1907,[8]

«Casaritos», como era conocido de joven, terminó sus estudios de derecho en Madrid, en cuya Universidad Central se doctoró con una tesis sobre Ramón de la Sagra.[9]

Destituido como concejal del consistorio coruñés como consecuencia de su participación en una campaña anticlerical en 1917,[12]

Fue fundador en 1928 del Partido Republicano Gallego,[15]

Activismo político durante la dictablanda

Participó en el Pacto de San Sebastián (1930), una plataforma integrada por los principales partidos que buscaban propiciar la caída del régimen alfonsino y la proclamación de la República, en representación de la Federación Republicana Gallega. Esta era una plataforma republicana formada por la ORGA junto con otras fuerzas republicanas gallegas como el Partido Radical, los federales, los radical-socialistas.

En diciembre de ese año, fue enviado a Jaca como delegado del Comité Revolucionario Nacional (CRN) en la clandestinidad para evitar que el capitán Fermín Galán Rodríguez —encargado de sublevar la guarnición de la localidad pirenaica dentro del plan general— se anticipase a la fecha acordada por el CRN, dando con ello al traste con el plan del Comité.[a]​ Tras el fracaso de la intentona Casares Quiroga sería detenido por las autoridades.

Encarcelado en la prisión Modelo de Madrid, en marzo de 1931 fue juzgado en consejo de guerra junto a otros miembros detenidos del gobierno provisional republicano; Casares Quiroga estuvo defendido por Luis Jiménez de Asúa.[20]

Experiencias ministeriales

Con la proclamación de la Segunda República pasó a formar parte del gobierno provisional: fue nombrado ministro de Marina en el gobierno provisional, cargo que desempeñaría entre abril y octubre de 1931.[21]​ Ese mismo año, durante las elecciones Cortes Constituyentes, obtuvo acta de diputado por la circunscripción de La Coruña.

Retratado como ministro de la Gobernación hacia 1932

Con posterioridad asumiría la cartera de de Gobernación durante el bienio republicano-socialista (1931-1933),[26]

Cesó como ministro de Gobernación con la caída del gabinete Azaña, en septiembre de 1933. En los elecciones generales de aquel año logró revalidar su acta de diputado, a pesar de que la ORGA —renombrada como Partido Republicano Gallego (PRG) en 1932— sufrió un fuerte descalabro electoral, al igual que otras fuerzas republicanas de izquierda. Un año después el PRG se unió con la Alianza Republicana de Azaña y los radicalsocialistas independientes de Marcelino Domingo para crear una nueva formación: Izquierda Republicana (IR).[27]​ Este nuevo partido, en torno al cual basculó el republicanismo de izquierdas, se acabaría integrando en el Frente Popular de cara a las elecciones de febrero de 1936. En dichos comicios Casares Quiroga renovó su acta de diputado por La Coruña.

Sería nombrado ministro de Obras Públicas en un nuevo gabinete presidido por Manuel Azaña.[b]

Presidencia del Consejo de Ministros

El 13 de mayo de 1936 asumió la presidencia del Consejo de Ministros,[34]​ el cual sería aprobado en votación popular el 28 de junio.

Aquejado de tuberculosis,[37]

Ya en el mes de mayo el director general de Seguridad, José Alonso Mallol, entregó a Azaña y Casares Quiroga una lista de 500 implicados en la conspiración «con la recomendación de que se procediera a su detención».[43]

En aquel contexto se le atribuye frecuentemente haber pronunciado la siguiente frase: «Si los militares se quieren levantar, yo me voy a acostar».[44]

Cuando en la tarde del 17 de julio la guarnición de Melilla se sublevó, Casares Quiroga inicialmente se mantuvo optimista ante los acontecimientos.[46]​ Tras abandonar la reunión se trasladó al Ministerio de la Guerra y tomó diversas medidas; entre otras, ordenó a varias unidades de la Marina de Guerra que se dirigieran a las costas del Marruecos español.

Sin embargo, la rebelión no tardaría en extenderse con éxito al resto del protectorado marroquí, y al día siguiente —18 de julio— esta alcanzaría la propia península, tras la sublevación de Sevilla —protagonizada por el general Queipo de Llano—, de Algeciras y de Córdoba. Casares continuó actuando como si todavía tuviese el control de la situación. En Madrid y otras capitales las organizaciones obreras, singularmente la CNT y la UGT, hicieron peticiones al gobierno para que autorizase el reparto de armas entre la población para resistir el golpe. Pero Casares Quiroga se negó rotundamente y llegó a decir: «Quien facilite armas sin mi consentimiento será fusilado».[51]

Fue sustituido por Martínez Barrio, al frente de un gobierno que no llegó a tomar posesión, y por José Giral definitivamente.[52]

Vida posterior

No ocupó ningún cargo público durante la guerra civil,[54]

Murió exiliado en París, en febrero de 1950.