Salvador (Bahía)

Salvador (Bahía)
Municipio de Brasil, Ciudad con más de un millón de habitantes y Metropoli regional
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Desde arriba, sentido horario: el Pelourinho con la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de los Negros; vista del Elevador Lacerda a partir del Comercio; Faro de la Barra; el Centro Histórico visto desde la Bahía de Todos los Santos; monumento a los héroes de las batallas de la Independencia de Bahía y panorama de la Punta de Santo Antônio y del barrio de Barra.

Bandeira de Salvador.svg
Bandera
Brasão de Salvador.svg
Escudo

Otros nombres: Capital da alegria (Capital de la alegría) y Roma Negra.
Lema: Sic illa ad arcam reversa est (Y, por tanto, la paloma regresó al arca).
Bahia Municip Salvador.svg
Ubicación de Salvador (Bahía)
Coordenadas12°58′15″S 38°30′39″O / 12°58′15″S 38°30′39″O / -38.510833333333
Idioma oficialPortugués
EntidadMunicipio de Brasil, Ciudad con más de un millón de habitantes y Metropoli regional
 • PaísBandera de Brasil Brasil
Dirigentes 
 • AlcaldeAntônio Carlos Magalhães Neto (DEM)
Eventos históricos 
 • Fundación29 de marzo de 1549
Superficie 
 • Total706,799 km²
Altitud 
 • Media8 m s. n. m.
 • Máxima93 m s. n. m.
Climatropical atlântico
Población (1 de julio de 2015) 
 • Total2 921 087 hab.
 • Densidad4,171 95 hab/km²
 • Metropolitana3,899,533 hab.
GentilicioSoteropolitano-a
PIB (nominal) 
 • TotalR$ 61 102 373 mil IBGE/2016
 • PIB per cápitaR$ 20 796,62 IBGE/2016
IDH0,759
Huso horarioUTC−3
Código postal40000-000
Prefijo telefónico71
Sitio web oficial

Salvador, fundada como São Salvador da Bahia de Todos os Santos[2]​. La traducción al español del nombre completo es: San Salvador de la Bahía de Todos los Santos, es una ciudad y municipio brasileño, capital del estado de Bahía y primera capital del Brasil Colonial. Sus habitantes son llamados soteropolitanos, término creado a partir de la traducción al griego del nombre de la ciudad (en griego Soteropolis), traducido al español como Ciudad del Salvador, compuesto de Σωτήρ ("salvador") y πόλις ("polis" o "ciudad").

Situada en la Microrregión de Salvador, la ciudad es una metrópoli regional con casi 3 millones de habitantes, siendo la ciudad más poblada del Noreste de Brasil, la tercera más poblada de dicho país. Su área metropolitana, conocida como Región Metropolitana de Salvador o Gran Salvador, posee más de 4 millones de habitantes, lo que la torna en la tercera más poblada del noreste, la séptima de Brasil y la 111° del mundo.[4]​ Fue clasificada en comparación con la red urbana de otras ciudades brasileñas como un centro metropolitano nacional. La superficie del municipio de Salvador es de 706,8 km² y sus coordenadas, a partir del marco de la fundación de la ciudad, en el Faro de la Barra o Fortaleza de San Antonio son 13° sur y 38° 31' 12'' oeste. Centro económico del estado, es un puerto exportador, centro industrial, administrativo y turístico, alberga diversas universidades y una base naval en Aratu.

La ciudad de Salvador era antiguamente llamada Bahía, inclusive por los habitantes del propio estado. También recibió algunos apodos como Capital de la Alegría (en portugués Capital da Alegria debido a los enormes festejos populares, y Roma Negra, por ser considerada la metrópoli con el mayor porcentaje de negros localizada fuera de África.[5]

A su vez, Salvador es sede de importantes empresas regionales, nacionales e internacionales. Fue en Salvador donde surgió Odebrecht que, en 2008, se volvió el mayor conglomerado de empresas, dedicadas a la construcción civil y la petroquímica en América, con varias unidades de negocios en Salvador, Río de Janeiro, São Paulo y diversos países del mundo.[6]

Historia

Terreiro de Jesús y la Iglesia de San Francisco en el centro histórico de Salvador.

Antes mismo de ser fundada la ciudad, la región ya era habitada desde el naufragio en el río Bermejo de un navío francés en 1510 cerca del sitio actual, de cuya tripulación formaba parte el famoso colonizador portugués Diogo Álvares Corrêa, apodado por los indígenas "Caramuru". La ciudad se convirtió en sede del primer obispo católico de Brasil en 1522. En 1534, fue fundada la capilla en honor a "Nuestra Señora de Gracia", porque ahí vivían Diego Álvares y su esposa, Catarina Paraguazú.

En 1536 arribó a la ciudad el primer donatario Francisco Pereira Coutinho, nombrado Capitán hereditario por el rey Juan II de Portugal. Él fundó el campamento llamado Arrabal de Pereira, en las inmediaciones de donde se halla hoy la Ladera de la Barra. Este campamento, doce años más tarde, al momento de la fundación de la ciudad fue llamado "Villa Vieja". A los indígenas no les gustaba el trato de Pereira Coutinho por su crueldad y arrogancia. Por tanto, se suscitaron varias rebeliones indígenas mientras él se encontraba en la ciudad. En una de estas Pereira fue forzado a retirarse a Porto Seguro, en compañía de Diego Álvares, hacia la Bahía de Todos los Santos, afrontando una fuerte tormenta. El barco, a la deriva, llegó a la isla de Itaparica. En este lugar fueron hechos prisioneros por los indígenas, aunque Diego Álvares fue puesto en libertad. En cambio, Pereira Coutinho fue descuartizado y convertido en alimento.

Llegada de Tomé de Souza a Salvador, un grabado de principios del siglo XIX.

El 29 de marzo de 1549 arribó una encomienda de conquistadores portugueses, encabezados por Tomé de Sousa, el primer Gobernador General de Brasil, y su comitiva en seis distintas embarcaciones: tres naos, dos carabelas y un bergantín, con órdenes del Rey de Portugal de fundar una ciudad-fortaleza llamada San Salvador. Así entonces, fue fundada la ciudad de Salvador, desde un inicio como ciudad capital, sin haber sido anteriormente una ciudad de provincia. Pronto se convirtió este puerto oceánico, en un importante centro de la industria azucarera y el tráfico de esclavos. Fue dividida en una zona en lo alto y otra en la parte inferior, la primera fue el área administrativo y religiosa más importante, y el hogar de la mayoría de la población. La parte inferior por su parte era el centro financiero, con un puerto y un mercado.

Junto con el gobernador llegaron en las embarcaciones de más de mil personas. Trescientos veinte de ellas designadas para recibir los salarios propuestos, entre ellos estaba el primer médico asignado a Brasil por un período de tres años: el Dr. Jorge Valadares, así como el farmacéutico Diego de Castro, seiscientos soldados e hidalgos desterrados, y los primeros sacerdotes jesuitas en Brasil entre los que se cuentan Manuel de Nóbrega, João Aspilcueta Navarro y Leonardo Nunes. Las mujeres eran pocas, por lo que posteriormente, los portugueses que vivían en Brasil, solicitaron a la corona el envío de más mujeres como novias. Quizás Tomé de Sousa fue el primer visitante en enamorarse del lugar, como sucedió igualmente con muchos después de él. Al recibir la noticia de que su sustituto venía de camino, dijo: ¿Ves esto? La verdad es que anteriormente se me hacía la boca agua cuando pensaba en ir a Portugal, pero ahora, no sé por qué, se me seca la boca hasta tal punto que quiero escupir y no puedo. Después de Tomé de Sousa, Duarte da Costa fue el gobernador general de Brasil: llegó el 13 de julio de 1553, junto con otras 260 personas, entre ellos su hijo Álvaro, el jesuita José de Anchieta, y docenas de jóvenes huérfanas para servir de esposas a la colonos. Mem de Sá, el tercer Gobernador General, quien concluyó con su gobierno hasta el año de 1572, también contribuyó con una gran administración. En 1583 la ciudad poseía 1 600 habitantes, la población creció velozmente hasta convertirse en una de las ciudades más grandes del Nuevo Mundo, superando cualquier colonia estadounidense en la época de la Revolución Estadounidense de 1776.

La ciudad fue invadida por tropas de las Provincias Unidas de los Países Bajos en 1598, 1624-1625 y 1638. El azúcar ya era el producto más exportado por la colonia en el siglo XVII a finales del cual la provincia de Bahía se convirtió en el mayor exportador de azúcar del mundo. En aquel momento, los límites de la ciudad se ampliaban comprendiendo las parroquias de San Antonio Além do Carmo y la de San Pedro Viejo. La ciudad de São Salvador da Bahia de Todos os Santos fue la capital y sede de la administración colonial de Brasil hasta 1763, año en que la ciudad perdió su condición de capital de Brasil, pasando a ser Río de Janeiro.

En 1798, sucedió la llamada Revuelta de los sastres, en la que estuvieron involucrados hombres del pueblo como Lucas Dantas y João de Deus, así como intelectuales como Cipriano Barata y otros profesionales liberales.

En 1809, Marcos de Noronha e Brito, Conde de Arcos, comenzó su administración, que fue muy benéfica para la ciudad. En 1812 inauguró el Teatro de São João, donde posteriormente Xisto Bahia cantaría sus "chulas" (música de danza tradicional de herencia afro-brasileña) y sus lundus, Castro Alves sería aclamado por la audiencia con su poesía lírica y abolicionista. Todavía bajo su administración, ocurrieron grandes deslizamientos de tierra en las laderas de Gameleira, de Misericordia y de Montanha.

La ciudad se transformó en un baluarte de la independencia colonial y fue atacada por las tropas portuguesas en 1812, permaneciendo ocupada hasta el 2 de julio de 1823. Durante los siguientes 150 años cayó en un agraciado descenso, fuera de la corriente industrialista del país. En 1835 se produce una sublevación de esclavos musulmanes, conocida como la Revuelta de los Males. Durante el siglo XIX, Salvador continuó influyendo en la política nacional, teniendo gran número de ministros del Gabinete en el Segundo Reinado, como José Antonio Saraiva, José María da Silva Paranhos, Sousa Dantas y Zacarias de Góis. Con la proclamación de la República, y la crisis en las exportaciones de azúcar, la influencia económica y política de la ciudad en la Brasil disminuyó. No obstante, Salvador continuó siendo, un centro turístico y cultural.

Interior de la iglesia barroca de San Francisco, en Salvador de Bahía. Los decorados no son de oro, sino que pertenecen al llamado "dorado a la hoja".

En 1873 se instala en la ciudad, el primer elevador de Brasil, el Elevador Lacerda, este conecta la Ciudad Baja con la Ciudad Alta. Desde entonces en el transcurso del tiempo, este elevador ha estado sujeto a diversas mejoras.[7]

Para 1890, Salvador era la segunda ciudad más poblada de Brasil, y la cuarta en poseer un sistema telefónico. En 1895 se inauguró el elevador Taboao, que operó hasta 1961, transportando principalmente a la clase obrera hacia el centro comercial de la ciudad. Sin embargo, a pesar de que a inicios del siglo XX, la ciudad continuó creciendo, el ritmo era inferior al regional. Salvador empezó a perder importancia frente a otras ciudades brasileñas, como São Paulo, que resultó ser más atractiva para la inversión.[8]

En 1912 se produce el bombardeo de la ciudad de Salvador, debido a disputas entre los líderes oligárgicos de la sucesión de gobierno: La Biblioteca y el Archivo son totalmente destruidos. El daño derivado de este infortunio es tan importante que se pierden irreparablemente importantes documentos históricos de la ciudad.

Diversas empresas comerciaban en Salvador en estos años. La Companhia de Navegação Costeira transportaba productos desde Salvador hacia Río. Desde este puerto se exportaba tabaco y cacao, con participación de dos antiguas casas comerciales británicas (Duder & Brother, establecida en 1900 y F. Stevenson & Cia. Ltda, est. en 1895) y una suiza (Hugo Kaufmann & Cia., est. en 1908). Una de estas casas, la Duder, contaba con una flota ballenera, y una planta refinadora del aceite de ballena, en Salvador. Firmas brasileñas, Correa Ribeiro y Barreto de Araujo, también prosperaron con el negocio del cacao. En tierra se fabricaban cigarros y se procesaba caña de azúcar. El tradicional vino Jurubeba Leão do Norte empezó a ser producido en los años 1920.

Santo Antônio Além do Carmo.

Sin embargo, a pesar de todo este progreso económico, la pobreza reinaba sobre Salvador. La ciudad tenía que enfrentar la ausencia de drenajes en algunos sectores, un sistema de salud débil, y un deficiente servicio de recolección de basura.

Entre los años 1920 y 1960, los pobres empezaron a vivir en haciendas abandonados ubicadas en Pelourinho. Una de estas casas, Maciel, se convirtió en un famoso centro de prostitución y tráfico de drogas en los años 1930. Por su parte, la clase trabajadora vivía en Estrada de Liberdade, Cabula y Retiro. Los comerciantes vivían en Brotas, Matatu y Santo Antonio Alem do Carmo. Las clases más privilegiadas se encontraban en la ciudad alta, específicamente en la Avenida Barra, Vitoria y el distrito Canela.

El 1 de enero de 1930 fue reinaugurado el Elevador Lacerda, luego de haberse reemplazado los dos antiguos elevadores por cuatro elevadores de mayor capacidad (27 personas cada uno). Además, el elevador recibió su actual fachada Art decó. En 1939, el gobierno encontró petróleo dentro de la ciudad, y dos años después se explotaban cuatro pozos que producían 230 barriles diarios. En 1945, la empresa constructora Odebrecht fue fundada en Salvador, involucrándose rápidamente en grandes proyectos regionales. En 1946, se prohibieron los juegos de azar y las apuestas, hecho que afectó directamente al lujoso Hotel Bahía, lugar frecuentado por la clase alta de Salvador. Ese mismo año, se fundó la Universidad Federal de Bahía.

Hacia 1948 Salvador ya contaba con 340,000 habitantes, siendo ya en aquella época la cuarta ciudad más grande de Brasil. Debido a la ausencia de aire acondicionado, muchos hombres de negocios discutían sus asuntos en las calles de Salvador, en aquel entonces casi desprovistas de tráfico.[8]​ Además, el servicio telefónico era deficiente, por lo que la costumbre de discutir los negocios en la calle seguía vigente en los años 1940.

Imagen del interior.

En 1949, se concluyó la autopista BR 116 (Río de Janeiro-Salvador), que aceleró el proceso de migración de los soteropolitanos hacia el sur. Hasta entonces, casi todo el transporte fuera de Salvador se realizaba por mar. En 1958, se fundó el primer supermercado, el Paes Mendonça. Antiguas tiendas por departamento como la Mesbla y la Sloper fueron fundadas en estos años.

La llegada de mayor inversión de Petrobras generó nuevos puestos de trabajo. Para 1964, esta empresa empleaba a 24 mil personas, la mayoría de ellas miembros de la naciente clase media de Salvador. Sin embargo, la case obrera estaba conformada mayoritariamente por negros. Un estudio de la Universidad Federal de Bahía ha demostrado que a pesar del crecimiento económico, la situación de la mayoría de las personas empeoró en los años 1960. En efecto, en 1961, el 7,0% de las familias de Salvador eran consideradas muy pobres; pero en 1970, este porcentaje se había incrementado a 16,1%.[8]

Para 1991 la población ya había alcanzado la cantidad de 2,08 millones de habitantes.

Centro histórico

La palabra Pelourinho (picota en español) , se refiere, en el amplio sentido de la palabra, a una columna de piedra localizada normalmente al centro de una plaza, donde eran expuestos y castigados los criminales. En Brasil, y en particular el pelourinho de Salvador, tuvo como propósito principal maltratar a los esclavos mediante azotes durante el periodo de la colonia. Posteriormente, y una vez que la esclavitud fue abolida en Brasil, esta parte de la ciudad comenzó a atraer artistas de todos los géneros: cine, música, pintura, etc., convirtiendo al "Pelourinho" en un centro cultural.

El Pelourinho en el año 1900.

En 1991, hubo una fuerte inversión estatal en la seguridad y se financió la instalación de hostales, restaurantes, escuelas de danza, así como de otras artes, además que se inició restauración de las casas de alrededor. Sin embargo, algunas de estas construcciones no se restauraron en sus interiores ya que se dio prioridad a las fachadas, entre otras razones porque el estado del interior de las casas impedía la reconstrucción exacta. Con la restauración, la demanda de turistas nacionales y extranjeros se incrementó. También, los residentes de estas casas han sido reubicados en otros barrios de Salvador.

El pelourinho de Salvador es un lugar repleto de construcciones coloniales pintadas de diferentes colores. Por tanto, por todo el valor histórico y cultural que representa, actualmente, quedó inscrito dentro del Registro Histórico Nacional, fue nombrado Centro Cultural Mundial por la UNESCO, además, la UNESCO certificó este importante sitio histórico como Patrimonio de la Humanidad.

El pelourinho está ubicado dentro del centro histórico de Salvador de Bahía, bajo el resguardo de la UNESCO. De esta forma, Salvador puede ser miembro de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial.

El centro histórico de Salvador fue designado en 1985 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La ciudad representa un bello ejemplo del urbanismo del siglo XVI con la sede gubernamental en la ciudad alta y el centro comercial urbano en la ciudad baja. A su vez una gran parte de la ciudad ha conservado las viejas características de sus calles y sus coloridas casas.

Como primera capital del Nuevo Mundo portugués, Salvador practicaba el trabajo de esclavos y tiene su propios pelourinhos instalados en espacios abiertos como el terreiro de Jesús y las plazas conocidas hoy como Tomé de Souza y Castro Alves. Un pelourinho era un símbolo de autoridad y justicia, para algunos, y un sitio de castigos e injusticias para la mayoría. El erigido por un corto tiempo en el actual Centro Histórico fue luego trasladao a la Plaza de la Piedad, terminando dándole su nombre al complejo arquitectónico e histórico de Pelourinho.

Centro histórico de Salvador de Bahía, o Pelourinho, con la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de los Negros en el centro.

Desde 1992, el barrio del Pelourinho ha estado sujeto a una restauración de casi 100 millones de dólares que se destinó a la reconstrucción de cientos de fachadas de edificios y la expulsión de la vasta mayoría de la población de origen africano. Este proceso dio origen a un debate político en Bahía debido a la expulsión de los antiguos residentes del Pelourinho, excluidos de los beneficios económicos de la renovación en su mayor parte, siendo aquella asignada a unos pocos.[9]

El desarrollo y el estatus de Salvador durante la época colonial (como capital de la colonia durante 250 años) está reflejada en la magnificencia de sus palacios, iglesias y conventos coloniales, la mayoría de los siglos XVII y XVIII. Estos incluyen:

  • La Iglesia y el Convento de San Francisco: Convento e iglesia franciscana datada de la primera mitad del siglo XVIII. La decoración barroca de su iglesia está entre la más bellas de Brasil.
  • El Mercado Modelo de Salvador de Bahía, visto desde el Elevador Lacerda en la Ciudad Alta, con la vista de la imponente Bahía de Todos los Santos, que dio nombre a la ciudad.
    La Iglesia de Nuestro señor de Bonfim: Iglesia estilo rococó con decoración interior neoclásica. La imagen de Nuestro Señor de Bonfim es la más venerada de Brasil. La Fiesta de Nuestro Señor de Bonfim (Festa de Nosso Senhor do Bonfim) es la más importante de la ciudad tras el Carnaval.
  • El Mercado Modelo: En 1861, en la Plaza Cairu, fue construido el Edificio de Aduanas, con una rotonda (gran sala circular con una cúpula techo) en la parte final, donde los buques anclaban a dejar su mercancía. En 1971 el mercado comenzó a operar en este edificio, y treinta años después, surgió un imperio en la parte inferior, que se sometió a una fergorma. Hoy existen 200 stands con una variedad de piezas de arte y artesanías hechas en Bahía, dos restaurantes, y varios bares que sirven bebidas típicas y aperitivos.
  • El Elevador Lacerda: Inaugurado en 1873, este elevador fue diseñado y construido por el hombre de negocios Antônio Francisco de Lacerda. Los cuatro elevadores conectan una distancia de 72 metros entre la Plaza Tomé de Souza en la ciudad alta, y la Plaza Cairu en la parte baja. En cada recorrido, que tarda 22 segundos, el elevador trasporta 128 personas, funcionando las 24 horas del día.


Salvador en la actualidad

Se divide en ciudad alta y ciudad baja, con la catedral y el centro administrativo en la primera. La ciudad aún conserva muchos edificios coloniales, incluyendo la primera catedral de Brasil y la primera facultad de medicina.

Es conocida por la gran influencia cultural africana. La mayor parte de la población proviene de ese continente. Es el centro del Yoruba Candomblé y del baile marcial capoeira, y posee más de 350 iglesias, por lo que se le conoce como la "Roma negra". Más allá de la religión, la influencia africana se extiende a la comida, música (desde el afoxé espiritual, hasta el más popular axé y samba.

Avenida Tancredo Neves.

La tasa de alfabetización es del 90%. Salvador es una ciudad bellísima, moderna, llena de actividad, altos y modernos edificios, de gran atractivo turístico y poseedora de un rico patrimonio cultural e histórico, aun así, enfrenta profundas desigualdades sociales, típicas del Brasil. Aproximadamente un tercio de la población vive en barrios pobres donde existen serios problemas de saneamiento y suministro de servicios, otra parte de la población vive en el casco histórico, y el resto, en grandes zonas residenciales, muchas de ellas bastante lujosas (Cercadas de hermosas playas y dotadas de grandes centros comerciales y otros servicios), que se ubican casi siempre próximos al litoral y hacia Lauro de Freitas, donde abundan bellas casas, mansiones y grandes edificios o "Condominios" con piscinas, canchas de tenis y amplios jardines, situación que refleja aún más el drástico contraste social existente en la ciudad.[10]

La ciudad tiene dos universidades públicas: La Universidad Federal de Bahía y la Universidad del Estado de Bahía (que bien tiene sus campus repartidos por todo el estado también posee un campus en la capital). Además en los últimos años de la década de los 90 y principios de los 2000 hubo un "boom" de Universidades y Facultades privadas y son ellas: La Universidade Católica de Salvador (muy tradiccional), la Universidade Salvador, la Universidade FACS, la Facultade do ISBA, la Facultade 2 de julho, la Facultade Jorge Amado, La FTC, entre otras muchas.

Salvador es conocida por sus grandes celebraciones del carnaval.

También es un importante destino de turismo, sobre todo el Pelourinho o ciudad vieja, y las playas.