Rock en español

Rock en español
Orígenes musicalesJazz, blues, soul, country rock, rhythm and blues, rock and roll
Orígenes culturalesA finales de los años 1950 e inicios de los años 1960.
Instrumentos comunesGuitarra acústica, bajo eléctrico, batería, guitarra eléctrica, teclado electrónico
PopularidadPopular en el mundo hispanohablante, baja en el resto del mundo.
Fusiones
rock latino, alterlatino, rock andaluz, fusión latinoamericana
Escenas regionales
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Rock en español es la música rock compuesta e interpretada en castellano. A diferencia del rock en inglés, el rock en español ha logrado tener éxito mundial en pocas ocasiones, y muchas veces ni siquiera entre países de habla hispana. Por eso el rock en castellano se ha desarrollado de manera heterogénea en las distintas naciones hispanohablantes; quedando así la música de muchas bandas para uso casi exclusivamente nacional hasta la llegada de la globalización de contenidos multimedia acentuada por la generalización de internet y desarrollada especialmente en el siglo XXI.

A pesar de esto, todas las escenas hispanohablantes siempre tuvieron al rock anglosajón como marco de referencia común, haciendo que el desarrollo de los diversos estilos de rock en cada país fueran relativamente contemporáneos. Aunque cabe añadir, que hubo épocas de represión del género en algunos países que atrasaron el desarrollo del rock en sus escenas locales.

Historia

Inicios y adaptación del rocanrol primigenio

El rock and roll, también transcrito al español como rocanrol, es un estilo musical creado por la comunidad afroamericana de Estados Unidos a partir del final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. En la década de 1950, músicos caucásicos como Elvis Presley y Bill Haley, impulsaron la masificación del género que se transformó en una cultura global.

La producción de rock en español se inició en la segunda mitad de la década de los cincuenta, con bandas musicales que en su gran mayoría, interpretaban en castellano los éxitos del rock and roll estadounidense. Aunque es objeto de controversia afirmar cuándo comienza exactamente a desarrollarse, es cierto que en ocasiones se suele señalar «El relojito» de Gloria Ríos en 1956 como punto de partida para el rock interpretado en castellano.[1]

Sin embargo, el primer gran éxito internacional vino de la mano del saxofonista Danny Flores con la banda The Champs, alcanzando gran popularidad en Estados Unidos (y buena parte del mundo) al llegar al primer lugar de las listas del Billboard en marzo de 1958 con su éxito «Tequila».[2]

Poco después también entró en las listas de éxitos de EEUU, en ese mismo año de 1958, «La bamba», una canción regional mexicana interpretada con ritmo de rock y cantada en español por Ritchie Valens.[3]

Los primeros años del rock en español, por lo general, se basaron sobre todo en la aparición de agrupaciones que tendían a versionar éxitos del rock anglosajón traduciéndolos al castellano. Ya durante la transición a la nueva década conjuntos como Los Llopis -que eran en realidad una banda centrada en la canción melódica y en géneros más estandarizados-[5]

Los Teen Tops actuando en Argentina en 1962.

Durante los primeros años de los sesenta, el rock empezó a generalizarse y los medios de comunicación comenzaron a darle cada vez mayor cobertura entre las distintas regions hispanoparlantes. Vista su enorme capacidad de convocatoria entre el público juvenil, los locales de ocio y los promotores musicales comenzaron a programar sistemáticamente conciertos de grupos de rock; de forma que en poco tiempo el género se convirtió en un verdadero fenómeno de masas.[6]

Sin embargo, conforme el rock cada vez obtenía más atención, poco a poco fueron apareciendo diversos grupos y solistas que interpretarían sus temas originales en castellano, dejando paulatinamente de versionar éxitos estadounidenses. También es destacable la influencia de otros países europeos no angloparlantes, con la llegada del fenómeno Yeyé de la que salieron artistas como Raphael.[7]

Por otra parte cabe mencionar que en algunos países sudamericanos se acuñó el término nueva ola para englobar a aquellos artistas que adoptaron la influencia musical del rock de Estados Unidos y de los patrones de la cultura pop de Europa. Este estilo de pop mezclado con twist, beat y rock llegó a cosechar gran popularidad en Latinoamérica.[8]​ Sin embargo el estallido que vendría con la llegada de la ola inglesa que se dio a mediados de la década sería determinante para el desarrollo del rock en español.

El efecto de la invasión británica. La música beat y el rock de garaje

Es justo entonces cuando los británicos The Beatles se convirtieron en un éxito mundial; a ellos les siguieron un gran número de grupos de su misma nacionalidad. Este fenómeno, la denominada invasión británica, afectó al mundo hispanohablante y a todo el planeta. Los nuevos sonidos venidos del Reino Unido (y también de los EE.UU.) como la música beat, el rythm and blues, la psicodelia, el soul, el folk-rock o el pop se impusieron por todo el mundo, ejerciendo una notable influencia en los países de habla hispana e impulsando el desarrollo del rock en sus respectivas escenas.[9]

Los Brincos en 1964.
Los Gatos en 1967.

La influencia de la música beat, el pop o la psicodelia se hizo presente enseguida con Los Brincos,[21]

El rock psicodélico y progresivo, inicios del rock duro y la censura

Triana durante la grabación de su primer álbum en 1974.
Luis Alberto Spinetta, el flaco, fue el líder de Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, entre otros.

Bajo la amalgama de influencias que se había producido durante la década anterior, gran parte de las agrupaciones de origen hispano todavía seguían interpretando mayoritariamente en inglés con anecdóticas incursiones en el rock en castellano como ocurrió con La Revolución de Emiliano Zapata —que acabarían por abandonar su estatus de banda de rock psicodélico tras los primeros setenta—.[22]

En cambio sí hubo varios exponentes claros del rock psicodélico en español como quedó patente con Los Dug Dug's,[25]

Conforme se fue sucediendo la década, emergían con más fuerza las apuestas de rock progresivo con menores influencias psicodélicas como hizo Invisible,[29]

Y es que Triana fue una banda pionera en lo que dio en llamarse rock andaluz, una derivación del rock progresivo y del rock sinfónico con una fuerte presencia del flamenco, estilo que quedaba fusionado a la música rock de manera totalmente homogénea.[31]

Análogamente a lo que había ocurrido al final de la anterior década en el Reino Unido, buena parte de las bandas emparentadas con la psicodelia y el blues —incluyendo algunas ya mencionadas— se fueron abriendo paso a un sonido más endurecido incurriendo en el hard rock. Diversas agrupaciones fueron abrazando el estilo alejándose paulatinamente de las influencias psicodélicas como Pappo's Blues o los ya mentados Vox Dei.[34]

Leño durante una actuación.

Pero no todo fueron buenas noticias para el rock en español ya que en dos de las escenas nacionales más potentes y representativas del género ocurrieron una serie de acontecimientos extramusicales (de carácter socio-político) que tuvieron consecuencias bastante negativas en México y Argentina.

En México, a principios de los setenta, el rock sufrió algo parecido a un persecución cuando el gobierno federal (en teoría, como consecuencia de los sucesos originados en un festival celebrado en la localidad de Avándaro), prohibió la celebración de conciertos, restringió su difusión mediática (radio y televisión) y presionó a las compañías discográficas para reducir la publicación de discos del género.[35]​ En cuanto a Argentina, el golpe de estado de marzo de 1976 abrió también un período de represión y censura en el que, sin llegar ni mucho menos a la prohibición, el rock fue visto como algo sospechoso y subversivo, capaz de agitar y movilizar a la juventud contra el sistema establecido. Como consecuencia, varios músicos y bandas argentinas dejarían el país e irían a Europa —especialmente España, país que acababa de salir de la dictadura franquista— o a Estados Unidos,[36]

Esta migración de músicos argentinos hacia España dio lugar a una fugaz conexión entre dos de las escenas más potentes del género hasta el momento en el mundo de habla hispana. De hecho, los artistas argentinos exiliados se unieron a la escena española con rapidez y se adaptaron —en unos casos con mayor y en otros con menor éxito— a su país de acogida. Hubo casos en los que se formaron grupos con componentes de ambas nacionalidades como fue el caso de Tequila[38]

Serú Girán en 1979.

Sea como sea, esa conexión de alguna manera pudo ayudar a consolidar una nueva escena musical alejada del rock progresivo y de los sonidos duros y sinfónicos que entonces eran predominantes a ambos lados del Atlántico. Una nueva escena heredera del rock and roll clásico, del glam rock, del rythm and blues y del pop y el rock de los años sesenta en la que ya destacaban bandas como Burning[40]​ que, de alguna forma, era equivalente al pub rock británico que, por aquellas fechas, surgía en el Reino Unido; y que, en pocos años, terminaría dando lugar al surgimiento de nuevas corrientes como el punk y la new wave).

En cualquier caso, estas represiones de carácter político no impidieron que todavía sonara el rock en la escena underground, y buena prueba de ello es que todavía surgirían bandas reconocidas durante este período como Serú Girán,[26]

Auge del punk y la new wave, desarrollo del heavy metal e internacionalización de la escena

La Polla Records durante una actuación alrededor de 1985.

Cuando ya el rock progresivo estaba en declive en el resto del mundo, en la escena hispana aún daba sus últimos aciertos con Chac Mool[43]​ con sus últimas grandes aportaciones a la escena progresiva durante los primeros años de los ochenta.

Precisamente a finales de la década anterior el mundo se vio influenciado por el advenimiento de la escena punk que si bien ya tuvo pioneros durante el mismo período en la escena hispanohablante, sería a lo largo de ésta cuando resultaría ser más prolífica; justo cuando en el mundo angloparlante se encontraba en declive. Precisamente el movimiento estaba en pleno auge en el mundo hispanoparlante con bandas como La Polla Records —grupo que se englobó dentro del rock radical vasco—,[46]

Sin embargo en el punk anglosajón había derivado en nuevas tendencias como la new wave y el post-punk, algo que tampoco pasó desapercibido para la escena en español. De la movida madrileña, un movimiento contracultural que captó la atención internacional, surgieron numerosas bandas en esa línea como Alaska y Dinarama,[52]

Soda Stereo alrededor de 1984.

El alcance de la new wave y el post-punk llegaría a influenciar también a bandas fuera de este movimiento (aunque muchas de ellas acabarían por cambiar su registro o estaban sometidas también a otras influencias) como Sumo,[60]

Sería precisamente Soda Stereo uno de los máximos abanderados en la internacionalización del rock en español.[61]​ Y es que pese a que la escena había tenido ciertos contactos, nunca había tenido una difusión masiva. Aunque no fuera ni mucho menos un equivalente a la invasión británica ya que no todos los estilos de rock recibieron la misma difusión, sí que sirvió para que se iniciara un ciclo de internacionalización del rock en castellano.

Bajo este escenario, durante la segunda mitad de la década, el español Miguel Ríos organizó los encuentros de rock latinoamericano[72]

Por otro lado, la escena de heavy metal —totalmente ajena a la escena del «Rock en tu idioma»— estando influida por el hard rock de la década anterior y del movimiento que se conoció como la nueva ola del heavy metal británico (abreviado en inglés NWOBHM), iba tomando forma rápidamente con bandas como Riff —formada por el líder de Pappo's Blues—,[75]​ Aunque algunas bandas de metal encontrarían su cúspide de popularidad durante los años venideros.

La irrupción del rock alternativo y alterlatino

Héroes del Silencio durante su reunión en 2007.

Precisamente Ángeles del Infierno que había desarrollado su carrera en la década anterior comenzaría a ofrecer actuaciones en Hispanoamérica a partir de los noventa.[81]

También fue notorio el resurgimiento del punk en el mundo anglosajón, al que se unieron rápidamente bandas (aunque la productiva era del punk en castellano quedaba muy cerca) como Attaque 77,[88]

Por otro lado, muchas de las bandas del «Rock en tu idioma» estaban en su etapa de esplendor; y a ellas no tardaron en unirse otras de una onda similar, generalmente de base pop rock (muchas nacidas a finales de la década anterior) como Jarabedepalo,[97]

A pesar de las incursiones de Héroes del Silencio en el hard rock, no es habitual catalogar a la banda como fiel representante de dicho género. No obstante, éste seguía teniendo presencia con otros grupos que pueden reconocerse más claramente en la etiqueta; hablamos de La Renga —como parte del rock barrial—,[100]

Los mexicanos Café Tacvba actuando en Galicia (España) en 2007.

Aun así, sería demasiado aventurado afirmar que el rock en castellano gozara de fama internacional o mundial. El territorio hispanohablante era visto principalmente como fuente de éxitos de verano y canciones de baile. Resulta irónico que precisamente el productor de Ricky Martin, Draco Rosa, iniciara su carrera dejándose influenciar del rock alternativo.[113]

Mano Negra actuando en Tokio, Japón.

Sin embargo, tal como lo hizo el clásico rock latino, la nueva tendencia del rock alternativo se dejó influenciar por la música autóctona latinoamericana y otros ritmos como el reggae o el ska, formando así el alterlatino. Lejos de ser algo anecdótico, la escena fue muy prolífica con numerosas bandas de éxito como el artista Manu Chao y su banda Mano Negra —que intercalaba diversos idiomas a sus lanzamientos—,[124]​ son algunos de los más representativos en dicha vertiente musical. Tal y como había ocurrido en el mundo anglosajón, la escena quedó plagada de propuestas de carácter alternativo en comparación a lo que se había venido componiendo antiguamente como también lo hizo la escena metálica. El metal alternativo se hizo patente con el nu metal (entre otros estilos) de Resorte,[127]

La música electrónica en el rock y la escena continuista del siglo XXI

No Te Va Gustar en Argentina en 2013.

A pesar de esta internacionalización, muchas bandas de gran popularidad nacional aún continuaban sin expandir sus fronteras debido a la falta de promoción en otros países. La globalización de contenidos acentuada por la generalización de internet empezó a ayudar a unificar —relativamente— más las distintas escenas regionales. Esto era, en general, un agravante para escenas concretas como, por ejemplo, las propuestas de rock duro y pesado. Sin duda, de toda la escena del heavy metal de habla hispana de los primeros años del siglo XXI, la que más trascendencia llegó a lograr fue la formación de folk metal Mägo de Oz.[128]

Estilísticamente, el siglo comenzó como una extensión más de lo que había ocurrido durante la década de los noventa. Los sonidos del rock alternativo o del alterlatino seguían dejándose ver con Ozomatli,[144]

Precisamente la música electrónica sería la base de otras que anclarían sus raíces en el rock alternativo como el trip hop de Plastilina Mosh,[149]

Y es que si tuviéramos que destacar alguna tendencia nueva, sin duda, sería la de incorporar la electrónica; incluso el antiguo cantante de Soda Stereo, Gustavo Cerati, se dejó influenciar por el sonido.[150]

Sin embargo, los estilos más «clásicos» no cayeron en el olvido, y es que si Enrique Bunbury en un principio inició su carrera en solitario dejándose influenciar por las nuevas tendencias alternativas e incluso electrónicas, pronto se desmarcaría de ellas experimentando con diversos estilos en una línea de cantautor y de pop rock.[151]​ Alejados de esas vertientes, en la escena pop rock podemos nombrar a Estopa —también vinculables a la rumba flamenca—,[160]