Reino de Nueva Vizcaya

Nueva Vizcaya
Gobernación y reino
Coat of arms of Nueva Vizcaya.svg
Escudo

Mapa del Virreinato de la Nueva España (1819).svg
Ubicación de la Nueva Vizcaya
CapitalVictoria de Durango
EntidadGobernación y reino
 • PaísNueva España
Fundación1531
Correspondencia actualDurango, Chihuahua, Sinaloa, y Coahuila

Nueva Vizcaya fue la primera provincia en ser explorada y fundada en el Norte de México durante el Virreinato de la Nueva España. Ocupó el área actual de los estados mexicanos de Durango, Chihuahua, Sinaloa, parte del estado de Coahuila.

Primeras exploraciones y el Virreinato

La exploración española comenzó en 1531 con la expedición de Nuño Beltrán de Guzmán.

En las siguientes décadas, especialmente bajo el liderazgo de Francisco de Ibarra, se fundaron asentamientos más adentro del territorio y aún más al norte de la ciudad de Zacatecas, cuando fueron descubiertos yacimientos de plata. Ibarra nombró esa nueva área como Nueva Vizcaya en honor probablemente a su tierra natal de Vizcaya. La Nueva Vizcaya incluyó los actuales estados mexicanos de Chihuahua y Durango, así como áreas del oriente de Sonora y Sinaloa, y el suroeste de Coahuila.[1]​ La región cayó bajo la jurisdicción judicial de la Real Audiencia de Guadalajara, así como su administración.

El capitán Francisco de Urdiñola (desde 1603 a 1614) sucedió a Rodrigo de Vivero en el gobierno de la Nueva Vizcaya. El Virrey nombró a Francisco de Urdiñola como Conde de Monterrey el 28 de mayo de 1603.​ Consiguió aplacar en 1601 una gran rebelión de indios en el norte de la provincia. Hombre de guerra, Urdiñola se inició en las armas con ya había estado combatiendo a los indios tepehuanes en Indehe, a los guachichiles y pachos en Saltillo, y a los mazapil y matehuala. Enfrentó también un rebrote de la rebelión de los acaxes y el alzamiento de los xiximes en 1610. Su sucesor como Gobernador y Capitán General de Vizcaya, Gaspar de Alvear y Salazar, termina de conquistar el norte del Reino en 1619, montando la expedición que duró del 26 de febrero al 20 de abril de 1619, en la región de los indios tarahumaras, para frustrar los planes de los rebeldes tepehuanes para aliarse buscando refugio con los indios tarahumaras. Así todo, los brotes con indios siguieron en las décadas siguientes y la región no fue apaciguada hasta finales del siglo XVII.

Como parte de las Reformas borbónicas, en 1777 las provincias del norte del Virreinato fueron organizadas en la Comandancia General de las Provincias Internas, la cual fue una entidad autónoma del Virreinato en cuestiones militares y administrativas, pero que no dejó de depender en lo financiero del mismo.