Reducción de la pobreza

Las tecnologías de la información y las comunicaciones ayudan a luchar contra la pobreza. La imagen muestra un teléfono móvil cargándose de una batería de automóvil en Uganda.
Gráfico de la población mundial que vive diariamente con menos de 1, 1,25 y 2 dólares de EE.UU. de 2005 equivalentes (rojo) y como proporción de población mundial (azul) de 1981 a 2008. Basado en datos del Banco Mundial.

La reducción de pobreza es el conjunto de medidas económicas y humanitarias que pretenden sacar permanentemente a personas de la pobreza.

Introducción

Medidas de reducción de la pobreza, como las promovidas por Henry George en su clásico económico Pobreza y Progreso, son las que sacan, o intentan sacar, a los pobres de esa situación, permitiéndoles crear riqueza por sí mismos para terminar permanentemente con la situación de pobreza. Actualmente varios economistas del movimiento georgista proponen medidas como el impuesto de valor de la tierra para realzar acceso por todos al mundo natural. La pobreza ocurre en países en desarrollo y países desarrollados. Aunque la pobreza está mucho más extendida en países en desarrollo, ambos tipos de países emprenden medidas de reducción de la pobreza.

La pobreza ha sido históricamente aceptada en algunas partes del mundo como inevitable, porque las economías no industralizadas producían muy poco y esa producción también crecía muy poco, mientras que sus poblaciones aumentaban casi a la misma velocidad, haciendo la riqueza escasa.[3]

Hoy día el desarrollo económico continuado está limitado por la falta de materias primas (entre ellas el agua), el calentamiento global que impide aprovechar otras (por ejemplo el carbón), la contaminación, las enfermedades, la corrupción, los conflictos armados, la inseguridad, el rechazo de los inversores hacia determinados sectores o países y la falta de formación de los posibles trabajadores, entre otros factores. Algunos economistas liberales opinan que también está limitado por la carencia de libertades económicas. Para ellos, la liberalización económica, (que, sostienen, consigue un mejor funcionamiento de la economía) requiere extender los derechos de propiedad a los pobres, especialmente propiedad sobre tierras.[4]

El alivio de la pobreza también implica mejorar las condiciones de vida de personas que ya son pobres. La ayuda al desarrollo, particularmente en áreas médicas y científicas, es esencial para proporcionar vidas mejores, como la Revolución Verde y la erradicación de viruela.[13]​ No obstante, algunos creen (Peter Cantante en su libro La vida que puedes salvar) que pequeños cambios en la manera de vivir de las poblaciones ricas podrían solucionar la pobreza mundial.