Provincia de Posen

Provinz Posen
Provincia de Posen

Provincia del reino de Prusia

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1848-1919

Flagge Preußen - Grenzmark Posen-Westpreußen.svg
POL województwo poznańskie II RP COA.svg

Escudo
BanderaEscudo
Ubicación de Posen
Posen (en rojo) como provincia del reino de Prusia, dentro del Imperio alemán.
CapitalPosen
GobiernoMonarquía
Período históricoEdad Contemporánea
 • Fundación1848
 • Desestablecido1919
Superficie
 • 190528 970 km²
Población
 • 1905 est.2 099 831 
     Densidad72,5 hab./km²

La Provincia de Posen, también Provincia de Posnania (en alemán, Provinz Posen, en polaco, Prowincja Poznańska), fue una provincia de Prusia de 1848-1918 y como tal parte del Imperio alemán de 1871 a 1918. Tenía una superficie de unos 29.000 km2.[1]

El territorio de la provincia correspondía, groso modo, a la región de la Gran Polonia, y se había convertido en territorio prusiano en 1772 (Distrito Netze) y 1793 (Prusia del Sur) durante las particiones de Polonia. Después de la derrota de Prusia en las guerras napoleónicas, el territorio fue añadido al Ducado de Varsovia en 1807 mediante el Tratado de Tilsit. En 1815, durante el Congreso de Viena, Prusia obtuvo el tercio occidental del ducado de Varsovia, que correspondía a la mitad de la anterior Prusia del Sur. Prusia entonces administró la provincia como la entidad semi-autónoma del Gran Ducado de Posen, que perdió la mayor parte de su estatus especial en 1830.[3]

Esta región estaba habitada por una mayoría polaca y por minorías alemanas y judías, y un puñado de otros pueblos. La mayoría de los polacos eran católicos, y el 90% de los alemanes eran protestantes. El pequeño número de judíos se encontraban en las zonas más pobladas, especialmente orientados a oficios especializados y al comercio local y regional. En las comunidades más pequeñas, predominaban polacos y alemanes. Estas bolsas de etnicidad convivían lado a lado, siendo las poblaciones alemanas más densas en las zonas noroccidentales. Con las políticas de germanización, la población se hizo más alemana hasta el final del siglo XIX en que la tendencia se invirtió (en el Ostflucht). Esto sucedió a pesar de los esfuerzos del gobierno de Berlín, que estableció una Comisión para los Asentamientos para comprar tierras a los polacos y ponerla a disposición de los alemanes.

En 1919 durante el Tratado de Versalles, la República de Weimar cedió el grueso de la provincia a la nuevamente establecida Segunda República de Polonia. La zona que permaneció bajo soberanía alemana, fue unida con el territorio remanente de la anterior Prusia Occidental y fue administrada como Posen-Prusia Occidental.[1]​ Esta provincia fue disuelta en 1938, cuando su territorio fue dividido entre las provincias germanas vecinas. En 1939, el territorio de la anterior provincia de Posen fue anexado por la Alemania Nazi y convertido en parte del Reichsgau Danzig-Prusia Occidental y el Reichsgau Wartheland (inicialmente Reichsgau Posen). Cuando terminó la II Guerra Mundial en 1946, fue ocupada por el Ejército Rojo que la cedió a la República Popular de Polonia.

Características

El territorio es mayoritariamente llano, drenado por dos cuencas hidrográficas principales, el Noteć (alemán: Netze) al norte y el in Warta (alemán: Warthe) en el centro. La época glaciar dejó depósitos morrénicos y el terreno está salpicado de centenares de pequeños lagos, fluvialmente conectados a los dos ríos principales.

Posen province.jpg

La agricultura era la industria principal, en el siglo XIX. La rotación de cultivos fue utilizada para el cultivo principalmente de centeno, remolacha azucarera, patatas, y otros cereales, y en menor medida tabaco y lúpulo. Significantes parcelas de bosque proporcionaban madera para la construcción y leña. Existía un pequeño número de ganado, incluidos gansos, principalmente ovejas.

Cuando la región estuvo bajo control prusiano, aún regía el sistema feudal. Oficialmente fue abolido en Prusia en 1810 (en 1864 en la Polonia del Congreso), pero algunas prácticas permanecieron hasta finales del siglo XIX. La situación era que los siervos primordialmente polacos vivieran y trabajaran codo con codo con los asentamientos de colonos alemanes primordialmente libres. En un principio a los colonos ser les dieron ciertas ventajas, aunque con el tiempo sus condiciones no eran muy diferentes. Los siervos trabajaban para la nobleza, que les daba protección; y los colonos trabajaban para ellos mismos y cuidaban de ellos, aunque pagaban impuestos a la nobleza.