Proceso de Reorganización Nacional

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Historia de la Argentina
19761983
El Proceso de Reorganización Nacional

La última dictadura cívico-militar, autodenominada como Proceso de Reorganización Nacional (PRN), o «El Proceso»[Nota 1]​, gobernó la Argentina desde el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, derrocando al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón (justicialista), hasta el 10 de diciembre de 1983, día de asunción del gobierno elegido mediante sufragio de Raúl Alfonsín (UCR).

El poder fue ocupado por una Junta Militar de Gobierno integrada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas argentinas, sucediéndose cuatro juntas militares en el período. Se la considera «la dictadura más sangrienta de la historia argentina».[18]«El Proceso»[19]

Resumen histórico

La Junta Militar llevó a cabo una acción represiva en la línea del terrorismo de Estado conocida como la «guerra sucia», coordinada con otras dictaduras instaladas en los países sudamericanos mediante el Plan Cóndor, que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación privados e influyentes grupos de poder civil con el fin de instaurar un modelo economico neoliberal.

Archivos desclasificados de la CIA narran que Manuel Contreras, jefe de la DINA en Chile, fue invitado en 1975 al cuartel General de la CIA en Langley durante 15 días[30]

La política económica de la dictadura incluyó recetas del fondo Monetario Internacional, benefició a un un grupo selecto de monopolios y comenzó un proceso de endeudamiento récord, que constituyó esencialmente una operación delictiva ejecutada por empresas nacionales y extranjeras, militares y agentes económicos, según se dictó el fallo dictado el 13 de julio de 2000 en el caso «Alejandro Olmos c/ Martínez de Hoz y otros s/ Defraudación».[33]

Para llevar a cabo este plan, el gobierno de facto secuestró, torturó y ejecutó clandestinamente a miles de personas, que luego serían denominadas «los desaparecidos» —unas sospechosas de ser guerrilleros y otras simples activistas civiles sin relación con las organizaciones armadas— en centros clandestinos de detención establecidos al efecto. Gran cantidad de ellos fueron asesinados y enterrados en fosas comunes o arrojados al mar desde aviones militares.