Palacio Salvo
English: Palacio Salvo

Palacio Salvo
Palaciosalvouruguay.jpg
Información general
Estiloart déco
Catalogaciónmonumento histórico nacional de Uruguay
DirecciónPlaza Independencia (Montevideo)
LocalizaciónMontevideo
PaísUruguay
Coordenadas34°54′24″S 56°11′54″O / 34°54′24″S 56°11′54″O / -56.198308
Fecha de construcción1922
Inauguración1928
PropietarioCondominio
Plantas29
Ascensores6
ArquitectoMario Palanti

El Palacio Salvo es un edificio emblemático de la ciudad de Montevideo.Fue edificado al impulso de los hermanos empresarios Ángel, José y Lorenzo Salvo y diseñado por el arquitecto italiano Mario Palanti e inaugurado el 12 de octubre de 1928. Con sus 100 metros y 27 plantas, fue la torre más alta de latinoamerica, junto con el Palacio Barolo de Buenos Aires, de 1928 hasta 1935 cuando fue desplazado del segundo al tercer puesto por el Kavanagh de Buenos Aires. Actualmente continúa siendo uno de los edificios más altos de la ciudad. Es Monumento Histórico Nacional desde 1996.[1]

Características

Se ubica en la esquina de la Avenida 18 de Julio y Plaza Independencia. Está emplazado en donde antes estuvo la Confitería La Giralda, donde se tocó por primera vez La Cumparsita de Gerardo Matos Rodríguez.[2]

Actualmente en el sitio histórico donde se tocó La Cumparsita por primera vez funciona el Museo del Tango de Montevideo.[3]

De estilo Art déco ecléctico, que combina referencias renacentistas con reminiscencias góticas y toques neoclásicos, su silueta característica se ha convertido en un emblema de la ciudad y recordatorio de los años de prosperidad de las primeras décadas del siglo XX.

En el subsuelo, hoy ocupado por un garaje, hubo un teatro donde actuaron Joséphine Baker, los Lecuona Cuban Boys y Jorge Negrete, entre muchos otros.[4]​ Es uno de los principales polos de atracción turística de Montevideo.

Cuenta con un subsuelo, planta baja, entrepiso, diez pisos altos completos y catorce pisos de torre, alberga 370 unidades habitacionales.[5]​ Fue construido para funcionar como edificio de oficinas con un sector destinado a hotel y la planta baja dedicada a locales comerciales, con un pasaje que conecta la Plaza Independencia con la calle Andes.

Actualmente cuenta con comercios en la planta baja, y los pisos superiores están dedicados a viviendas y oficinas. Gran parte de los elementos ornamentales ubicados en las esquinas fueron retirados, debido a los sucesivos desprendimientos sobre la vía pública.[1]

En 1968 se instaló en el punto más alto una antena con la que transmitía el Canal 4. La misma se mantuvo en su sitio hasta el 14 de noviembre de 2012 cuando fue eliminada porque estaba oxidada, era insegura y vibraba cuando había mucho viento, lo que producía que se resquebrajara el techo, permitiendo la filtración de agua.

Fachada hacia la Plaza Independencia.

Existía incluso riesgo de desprendimiento de piezas de metal y parte de la mampostería. En 2013 Canal 4 prometió quitar el soporte metálico de la antena, que por su emplazamiento además impedía el acceso al mirador, desde el cual hay una vista de 360º de Montevideo.[6]

Detalle de las columnas al atardecer.

En 2013, el Palacio Salvo sirvió de inspiración para el artista Damon Albarn de la banda musical Blur. La fotografía del Palacio Salvo en blanco y negro aparece en la tapa de su single Heavy Seas of Love en su primer disco solista denominado Everyday Robots.[7]

El 28 de abril de 2017 se inauguró sobre la cúpula del edificio una luminaria nombrada "Gran Salvo", parte de un proyecto arquitectónico, tecnológico, cultural, artístico e innovador que tiene como objetivo devolverle esa esencia de esplendor que supo este emblema de la ciudad el día de su inauguración. A esto se le suman una serie obras que se vienen realizando como:

El 13 de julio de 2017 se llevó a cabo la inauguración de las obras de reinstalación de los portones originales en el pasaje que une la Plaza Independencia con la calle Andes, parte del plan de recuperación del edificio que incluye arreglos en la fachada y la restauración del gran vitral.

Gemelo en Buenos Aires

En la ciudad de Buenos Aires el mismo arquitecto construyó algunos años antes un edificio muy similar con 5 metros menos de altura y con 5 plantas menos que el Salvo, el Palacio Barolo que es emblemático de la Avenida de Mayo, del mismo estilo arquitectónico difícil de encasillar en una corriente en particular.[8]​ Ambos edificios se inspiran en la Divina Comedia de Dante, pero solo el palacio Barolo de Buenos Aires fue concebido bajo la idea de albergar los restos mortales del autor de la célebre obra.

La idea original de inmigrante italiano Mario Palanti, arquitecto de ambos edificios, era unir las dos ciudades con un "puente de luz" sobre el Río de la Plata desde los faros ubicados en las cúpulas de ambos edificios como señal de bienvenida a la región del Plata. Finalmente por error de cálculos, las luces de ambos faros jamás pudieron encontrarse.

Leyenda del fantasma del Palacio Salvo.

Cinco años después de inaugurada la estructura, José Salvo muere atropellado por un automóvil. Rumores de la época afirmaban sólidamente que el causante de este accidente fue su yerno, Ricardo Bonapelch, quien habría organizado su muerte para poder cobrar parte de la herencia.

El vínculo entre Bonapelch y José Salvo nunca fue buena ya que éste último no consintió el casamiento entre su hija menor y Bonapelch e incluso, en algunos casos se presume que Salvo llegó a ofrecerle dinero a su yerno para que se separaran. Años después de ocurrir el siniestro, una investigación judicial concluyó que Bonapelch, fue ciertamente quien pagó al conductor del vehículo para que pusiera fin a la vida de Salvo. Fue condenado a varios años de cárcel por este delito, que por cierto jamás admitió.

El relato más famoso y que da vida a este personaje bonachón, es el de Ismael Rodríguez, un empresario que en 1999 vivía en el edificio, en el séptimo piso. Cuenta en su historia que un día, al llegar al piso 7 y enfrentar la puerta de su apartamento para ingresar, un hombre pone en su cuello un cuchillo, exigiéndole dinero. Los días martes, Ismael esperaba a un socio para que éste le entregara un maletín con dinero, hecho de pleno conocimiento por el delincuente. Entonces, esa noche, mientras el delincuente presionaba su cuchillo contra el cuello de Ismael, se abre la puerta del ascensor, donde aparece la figura de un hombre muy elegante, con una gabardina, sombrero y un paraguas en una de sus manos. El delincuente le pregunta a Ismael si efectivamente ahí llegaba su dinero, a lo que Ismael responde que no, que esa persona no es su socio, sino el fantasma del edificio. Este hecho parece haber consternado tanto al ladrón, que simplemente decide salir corriendo por las escaleras. Ismael no vive más en el Palacio Salvo, pero sí es propietario de varios de los apartamentos de alquiler.

Todos los edificios históricos cuentan con un lado obscuro y trágico. Tenebroso. Pero quienes habitan en el Palacio Salvo supieron aprovechar esta veta y el fantasma termina por ser un personaje incluso, querible entre los vecinos. Fue bautizado como Pedro, y asegurara que siempre revela su figura en el séptimo piso, y refiere al hermano Salvo fallecido en aquel asesinato. Los días 29 se deja ver en el entrepiso, viste sombrero y un tapado de época.; y que a diferencia de otros fantasmas, este es un fantasma bueno al cual le atribuyen hechos como el arrepentimiento de ladrones y advertencias de incendios. Si bien muchos y muchas no creen en su existencia, ninguno que viva allí logra escapar al menos, de su historia.