Pánico de 1873
English: Panic of 1873

Pánico bancario del IV Banco Nacional en Nueva York durante 1873, ilustración de Frank Leslie para un periódico de la época.

El pánico de 1873 o crisis económica de 1873 es el nombre con el que se conoce a una ola de pánico económico Estados Unidos por la quiebra de la entidad bancaria Jay Cooke and Company, de la ciudad de Filadelfia, el 18 de septiembre de 1873, junto a la previa caída de la Bolsa de Viena el 9 de mayo de 1873. Fue una de las series de crisis económicas que azotaron la vida económica de la última parte del siglo XIX y principios del XX. Supuso el inicio de una dura depresión económica de alcance global, conocida como la Gran Depresión de 1873 (en inglés: Long Depression, literalmente traducida como depresión prolongada), que perduró hasta el año 1879, coincidiendo con el inicio de la Segunda Revolución Industrial. Es la primera de las grandes depresiones o crisis sistémicas del capitalismo.

Jay Cooke & Company y Northern Pacific Railway

En septiembre del año 1873, Jay Cooke & Company, una importante entidad financiera se vio incapaz de lograr la suscripción de bonos por importe de varios millones de dolares de la compañía ferroviaria Northern Pacific Railway. Cooke, como muchas otras entidades, había realizado importantes inversiones en el sector ferroviario. En un momento en que los bancos de inversión estaban necesitados de más capital para sus empresas; la política monetaria restrictiva del presidente Ulysses S. Grant de contraer la oferta monetaria empeoró la situación para las entidades que se encontraban fuertemente endeudadas. Mientras que las empresas se estaban expandiendo, los recursos que necesitaban para financiar ese crecimiento eran cada vez más escasos.

En 1870, el Ferrocarril del Pacífico Norte (Northern Pacific Railway) encargado de la construcción del segundo ferrocarril transcontinental de Estados Unidos, tenía, como agente financiero exclusivo de sus bonos a Cooke & Company. Cooke tuvo dificultades para vender estos bonos entre los inversores y terminó con el control de una participación del 75 por ciento en la empresa, excesivo para el banco. Cuando esta participación se hizo pública, los inversores comenzaron a retirar dinero de Cooke & Company. El 18 de septiembre, la empresa se declaró en bancarrota.[5]