Náhuatl
English: Nahuatl

Náhuatl
Nāhuatlahtōlli, mexikano, melatajtol, nawatl
Hablado enMéxicoFlag of Mexico.svg México
RegiónEstado de México, Puebla, Guerrero, Hidalgo, Veracruz, Oaxaca, Durango, Morelos, Ciudad de México, Tlaxcala, San Luis Potosí, Michoacán, Nayarit, entre otros.
HablantesMéxico 1 725 620 (Censo, 2015)
PuestoNo en los 100 mayores (Ethnologue, 2013)
Familia

Yuto-nahua
  Yuto-nahua del Sur

     Nahuatlano
EscrituraLatino, Pictográfica e Ideográfica antes de la conquista española.
Estatus oficial
Oficial enMéxicoFlag of Mexico.svg Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas
Regulado porInstituto Nacional de Lenguas Indígenas
Códigos
ISO 639-1ninguno
ISO 639-2nah
Map-Nahualt in Mexico.png

El náhuatl (autoglotónimo nāhuatlahtōlli, que deriva de nāhua-tl, «sonido claro o agradable» y tlahtōl-li, «lengua o lenguaje»)[3]​ el náhuatl comenzó su rápida difusión por el Eje Neovolcánico llegando a extenderse por la costa del Pacífico dando origen al pochuteco y otra rama hacia Veracruz que daría origen al náhuat de Centroamérica. Así poco a poco el náhuatl pasó por encima de otras lenguas mesoamericanas hasta convertirse en lengua franca de buena parte de la zona mesoamericana; en una primera etapa fue promovida en el área central de México por los tepanecas, posteriormente en una segunda etapa esta lengua, en parte, fue difundida en los territorios dominados por el Imperio mexica, desde el siglo XV.

Durante los siglos que precedieron a la conquista española del imperio azteca, los mexica habían incorporado a sus dominios gran parte del centro de México. La influencia imperial convirtió a la variante del náhuatl hablada por los habitantes de México-Tenochtitlan, capital del imperio, en lengua de prestigio en Mesoamérica. Después de la llegada de los españoles a México, se gramaticalizo el náhuatl que hasta entonces no tenia grafia latina. Los españoles escribieron muchas crónicas, gramáticas, obras poéticas, y documentos administrativos usando el alfabeto latino durante los siglos XVI y XVII[4]​. Esta temprana práctica escrita, generalmente basada en la variante de Tenochtitlan, ha sido denominada náhuatl clásico y es una de las lenguas más documentadas y estudiadas de América.

Actualmente, variantes del náhuatl son usadas en comunidades dispersas, mayormente en áreas rurales en el centro de México y a lo largo de la costa. Hay diferencias considerables entre variantes, y algunas no son mutuamente inteligibles. La región de la huasteca concentra una gran parte de los hablantes de náhuatl. Todas las variantes han tenido diferentes grados de influencia de español. Ninguna de las variantes contemporáneas es idéntica al náhuatl clásico, aunque las variantes centrales, habladas alrededor del Valle de México, están más estrechamente relacionadas a éste que aquellas de la periferia. Evidencia dialectológica indica que las variantes modernas no parecen ser evoluciones de la variante hablada en Tenochtitlan, sino evoluciones de variantes regionales ya existentes antes de la codificación del llamado náhuatl clásico. Siguiendo esta idea, se ha propuesto que la lengua de la capital mexica fue una koiné resultante del contacto entre hablantes de distintas variantes[5]​.

El náhuatl es la lengua nativa con mayor número de hablantes en México, con más de un millón y medio, la mayoría bilingüe con el español.

Clasificación lingüística

El náhuatl pertenece a la familia yuto-nahua (uto-azteca) el cual tiene una división prehistórica en “yuto-nahua del norte” y “yuto-nahua del sur”, de esta última rama se desarrollaron cuatro grupos, de estos el grupo “Nahuatlano”[7]​ o náhuatl nuclear según el INALI, el que a su vez se divide en dos ramas, tenemos Náhuatl Occidental y el Náhuatl Oriental, por último, la rama occidental se divide en Náhuatl de la Periferia Occidental y Náhuatl central. Todas las variantes dialectales actuales se desprenden de estos grupos.

La sub-clasificación actual del náhuatl se basa en las investigaciones de Canger (1980, 1988) y Lastra de Suárez (1986). Canger inicialmente introdujo el esquema de una agrupación central y dos grupos periféricos; Lastra concordó con esta noción aunque difiere en algunos detalles. Canger y Dakin (1985) replantearon una división básica más antigua de la comunidad de hablantes del proto-nahua en sólo dos ramas, la Occidental y la Oriental y así justificar y comprender las variaciones de las orientales que muestran una mayor profundidad temporal. Canger originalmente consideró la zona central como una sub-área innovadora dentro de la rama occidental, pero en 2011, sugirió que surgió como una lengua koiné urbana con características de ambas áreas, tanto occidental como oriental. Canger (1988) incluyó provisionalmente los dialectos de la Huasteca en el grupo central, mientras Lastra de Suárez (1986) los sitúa en la periferia oriental; Kaufman (2001) y la mayoría de los investigadores actuales aceptan estas conclusiones.

Desde un punto de vista tipológico, resalta su importancia como ejemplo de lengua polisintética y aglutinante, particularmente en la morfología verbal y en la formación del léxico. Tipológicamente es además una lengua de núcleo final, en la que el modificador suele preceder al núcleo modificado.[8]