Muerte de un viajante

Muerte de un viajante
Death of a Salesman
AutorArthur Miller
Año1949
GéneroDrama
Ambientada enEstados Unidos
Publicación
Año de publicación1949
IdiomaInglés
Puesta en escena
Lugar de estrenoCircuito de Broadway
Fecha de estreno1949
DirectorElia Kazan
Producción
Producciones1949 Londres
1949 Roma
1950 Berlín
1952 Madrid
1965 París

Muerte de un viajante o La muerte de un vendedor[1]​ (en inglés: Death of a Salesman) es una obra teatral del dramaturgo y escritor Arthur Miller. Es vista por muchos como un ataque al sueño americano de progresar en la vida sin considerar los principios éticos, en contraposición a la tragedia de Aristóteles.

Recibió el premio Pulitzer en 1949, además del premio Tony y el premio de la crítica en Nueva York.

Sinopsis

El protagonista es Willy Loman, viajante y vendedor de profesión, de 63 años, un trabajador infatigable que siente que debería retirarse y vivir una bien merecida vida tranquila, rodeado de su familia y sus amigos. Willy piensa que si le gusta a la gente, todo es más fácil y triunfa en la vida; sin embargo, poca gente lo recuerda tras muchos años en el oficio. Willy inculca estos ideales a sus hijos, Biff y Happy, quienes lo siguen a ciegas hasta que un día Biff descubre a su padre engañando a su madre en Boston. Biff se enfada con su padre y se escapa perdiendo su oportunidad de ir a la universidad, lo cual le llevará a un gran resentimiento hacia su padre y a una vida alborotada que lo llevará a la cárcel.

Para poder pagar sus deudas Willy va a pedirle dinero a su jefe, Howard, pero éste en cambio lo despide porque sus ventas en los últimos años han decaído considerablemente, así que recurre a pedirle ayuda a su vecino y único amigo, Charley. Éste le ofrece trabajo, pero Willy lo rechaza porque aceptar ese empleo sería reconocer que estaba equivocado.

Mientras tanto, Biff intenta conseguir un empleo, pero no lo consigue y roba un bolígrafo del jefe de la empresa, y cuando se reúne con su hermano y su padre para hablar de lo que van a hacer en el futuro Willy pierde la conciencia y tiene alucinaciones. Happy y Biff lo abandonan en el restaurante y se van. Cuando vuelven a casa, Biff y Willy discuten y éste en vez de escuchar lo que su hijo le dice piensa que Biff lo ha perdonado por el suceso de Boston y decide suicidarse para que Biff y Happy puedan cobrar el dinero del seguro de vida y empiecen una vida nueva como vendedores.

Solo su familia asiste al funeral. Es aquí cuando Biff se da cuenta de que ni él ni su padre son hombres extraordinarios y se desliga de los ideales de su padre, abriendo así la única vía esperanzadora de la obra. En cambio Happy no acepta que su padre estaba equivocado, y lo mismo ocurre con la madre, Linda, quien se pregunta donde están todos los amigos de su marido.