MV Doña Paz
English: MV Doña Paz

Himeyuri Maru
MV Don Sulpicio
MV Doña Paz
Doña Paz at Tacloban.jpg
El MV Doña Paz en Tacloban en 1984.
Banderas
Bandera de Japón Bandera de Filipinas
Historial
AstilleroOnomichi Zosen de Onomichi, Hiroshima Japón
Clasetransbordador
TipoFerry de pasajeros
Operador• Ryukyu Kaiun Kaisha
• Sulpicio Lines
Botado25 de abril de 1963
Baja20 de diciembre 1987.
DestinoHundido tras colisionar con el MT Vector
Características generales
Desplazamiento2602 t
Eslora93,1 m
Manga13,6 m
Velocidad18 nudos
Tripulación66 personas
Capacidad1518 pasajeros

El MV Doña Paz fue un ferry filipino que se hundió tras colisionar con el petrolero MT Vector, el 20 de diciembre de 1987. Con un resultado de 4341 víctimas mortales,[1]​ el desastre es el peor sufrido por una embarcación en tiempos de paz. Pertenecía a la empresa naviera San Sulpicio que hacía la ruta entre Manila-Tacloban-Calbalogan-Manila, travesía que recorría 2 veces por semana.

Temprano por la mañana del día 20 de diciembre de 1987 el Doña Paz se disponía a partir del puerto de Tacloban en la Isla de Leyte, oficialmente 675 pasajeros embarcaron en Tacloban y 907 lo hicieron más tarde para un total de 1583 pasajeros y 58 tripulantes, pero como suele suceder la lista no reflejaba la realidad,ya que era un práctica común en la naviera San Sulpicio vender billetes extraoficialmente y el ejército filipino recordó que al menos 100 de sus hombres viajaban en el ferry, en total se calcula que había 4.375 personas a bordo.

A las 22:00 horas el MV Doña Paz chocó con el petrolero MV Vector, un pequeño petrolero cargado con 8.000 barriles de gasolina y queroseno provocando una explosión que envolvió a los 2 barcos, solo 26 supervivientes del Doña Paz y 2 tripulantes del Vector fueron rescatados dejando un total de 4.375 fallecidos.

Las pesquisas posteriores revelaron una cadena de despropósitos, errores y una clara dejación de responsabilidad por parte de ambas compañías. Para empezar, ninguno de los 2 barcos contaba con una radio VHF en funcionamiento; el sobrepeso y el hacinamiento en el Doña Paz impidieron un rescate organizado y el Vector navegaba sin un capitán con licencia, un vigía cualificado y con el timón averiado, lo que le obligaba a navegar en Zig-Zag, con lo que el Vector resultaba muy difícil de gobernar.