Lenguas quechuas

Lenguas quechuas
Distribución geográficaGran parte de los Andes y regiones de la Amazonia occidental.
PaísesBandera de Argentina Argentina (norte)
BoliviaFlag of Bolivia.svg Bolivia (suroeste)
ChileFlag of Chile.svg Chile (Alto El Loa)
ColombiaFlag of Colombia.svg Colombia (sur)
EcuadorFlag of Ecuador.svg Ecuador
PerúFlag of Peru.svg Perú
Hablantes8 000 000 - 10 000 000 (2004)
7 800 000 (2016)[1]
SubdivisionesQuechua I
Quechua II
ISO 639-1qu
ISO 639-2que
ISO 639-3que[2]
Quechua (grupos).svg
Distribución geográfica de las divisiones mayores de la familia quechua.
Véase también
Idioma - Familias - Clasificación de lenguas

El quechua o quichua es una familia de idiomas originarios de los Andes centrales que se extiende por la zona occidental de América del Sur a través de siete países.[4]

Esta familia lingüística se habría originado en un territorio que correspondería con la región central y occidental de lo que actualmente es Perú.[6]

Las lenguas quechuas tienen una morfología aglutinante, con raíces regulares y repertorios amplios de sufijos productivos, que permiten formar palabras nuevas de forma regular. Entre sus rasgos gramaticales, se distinguen la fuente de la información o evidencialidad, varios casos nominales, un nosotros inclusivo y otro excluyente, el beneficio o la actitud del hablante al respecto de una acción, y opcionalmente el tópico. Los verbos transitivos concuerdan con el sujeto y el objeto. Expresan predicaciones nominales yuxtaponiendo el sujeto y el atributo. A diferencia del español, el quechua funciona sin artículos o conjunciones[cita requerida] y sin distinguir géneros gramaticales.

Hay expresiones como: Urqu mishi (gato macho); china mishi (gato hembra); china mulli (molle hembra); urqu mulli (molle macho). Urqun qucha (laguna macho); chinan qucha (laguna hembra): para distinguir funcionalidades duales; no hay categoría similar a la de la gramática de las lenguas romances. Se antepone 'urqu', 'china' al nombre de animal o planta o accidente geográfico para indicar el género masculino o femenino que le corresponda.[7]​ A pesar de que varias de estas características son mayormente conservadas, ciertas lenguas han perdido algunas de ellas, en el transcurso del tiempo.

Glotonimia

Las lenguas quechuas no tenían autoglotónimos o al menos no existen registros de que así haya podido ser. Por el contrario, es a partir de los estudios y de las crónicas de la época de la Conquista que se les da nombres a las lenguas del mosaico lingüístico que constituía el Virreinato del Perú del siglo XVI. Algunas frases se emplearon para designar a la lengua con la cual los gobernantes del Antiguo Perú se entendían con el Estado incaico: la más temprana registrada es la de lengua general. Sin embargo, en la región andina no solo el quechua clásico recibió dicho epíteto, sino también más tarde el aimara, el puquina y el mochica.[8]

El nombre de quechua fue empleado por primera vez por fray Domingo de Santo Tomás en su Grammatica... así como el origen de la expresión, también citado por Cieza de León y Bernabé Cobo: al ser preguntados los orejones por los cronistas por el origen de la llamada lengua general, estos respondían ser originaria de la nación quichua, que habitaba en lo que es hoy la Provincia de Andahuaylas. El vocablo variante quechua comenzó a emplearse hacia mediados del siglo XVII. Tanto quichua como quechua provienen de algún cognado de la originaria [qiʈ͡ʂ.wa][n. 1]​ ('valle templado'), que es empleada para aquellos valles de clima benigno.

En muchas variantes, como en el quechua sureño, este cognado muestra una consonante uvular que, cuando aparece delante de /i/, ya sea oclusiva o fricativa, provoca una alófono [e] en esta vocal. A las regiones que guardan esta alofonía suele corresponder el quechuismo quechua. En algunas otras, la transformación de la original */q/ en consonantes no uvulares provoca la pérdida de la alofonía en las vocales, por lo que a estas variantes suele corresponder más bien el nombre de quichua. Sin embargo, hay algunas salvedades, como en Santiago del Estero, donde se usa el nombre quichua, y algunas zonas donde no se emplea el autónimo.

Autónimos

El autoglotónimo runa simi («lengua de gente») está extendido en algunas variedades del quechua sureño. Luego de la Conquista, el término runa sufrió una aculturación, ya que se tergiversó su sentido original de «ser humano» y se usó para designar a los nativos en contraposición a wiraqucha, que se usó para designar a los españoles. Es así que runa simi se puede traducir como lengua de indígenas, es decir, cualquier lengua nativa, para diferenciarlas del español (kastilla simi; misu simi).

Otra interpretación posible es que la expresión runa haga referencia a categorías de la administración pública: el runa es el indio tributante, independientemente de si es quechua o no. Una razón potente en favor de esta hipótesis es la existencia de una expresión similar para las lenguas de la familia aimara: El glotónimo jaqaru procede de jaqi + aru, con un significado idéntico.

No existen referencias tempranas ni tardías dentro de las crónicas españolas del uso de epíteto similar a runa šimi para designar a alguna lengua en particular, sino como referencia simplemente de que la lengua en mención era hablada por los indígenas. Una de las primeras referencias, citada por Cerrón-Palomino (2008), es la del quechuista Middendorf, apenas en 1891.

En ambos dialectos colombianos se le llama inka shimi («idioma de los incas») por ser los incas quienes lo llevaron a aquellas latitudes, mientras que en la periferia de Huancayo, el quechua huanca es llamado como wanka shimi, es decir, "lengua de los huancas", y no se emplea por los vernáculos ni nuna shimi ni qichwa shimi.