Lavado de dinero

Una máquina de lavar gigante, que simboliza los valores sonegados por lavado de dinero, instalada en la Explanada de los Ministerios, en Brasilia.
Posto da Torre, Brasília, estación de gasolina donde queda el servicio de lavado de autos ("lava jato" en portugués) que dio el nombre a la Operación Lava Jato.

El lavado de dinero (también conocido como corrupción, lavado de capitales, lavado de activos, blanqueo de dinero,[2]

Historia

Hay autores como Santos,[4]​ de mare nostrum, de mare liberum y la persecución en caliente.

El resultado de estas acciones fue la casi completa eliminación de este fenómeno criminal. La palabra “lavado”, tiene su origen en Estados Unidos en los años 20, momento en que las mafias norteamericanas crearon una red de lavanderías para esconder la procedencia ilícita del dinero conseguido a través de sus actividades criminales. El mecanismo consistía en presentar las ganancias procedentes de actividades ilícitas como procedentes del negocio de lavanderías. Dado que la mayoría de los pagos en las lavanderías se hacía en metálico, resultaba muy difícil distinguir que dinero procedía de la extorsión, tráfico de armas, alcohol y prostitución y cual procedía del negocio legal. En los años setenta con la vista puesta en el narcotráfico se advirtió de nuevo el fenómeno del blanqueo de dinero. La recaudación de la venta de droga era depositada en los bancos sin ningún tipo de control. Una vez introducido el dinero en los sistemas financieros oficiales se movía fácilmente por el circuito formal. La expresión fue utilizada por primera vez judicialmente en 1982 en los Estados Unidos al ser confiscado dinero supuestamente blanqueado procedente de la cocaína colombiana.