La monja (película de 2018)

La monja (título original en inglés: The Nun) es una película estadounidense de terror sobrenatural gótico dirigida por Corin Hardy.[4]​ y recibió críticas fuertes del público, con elogios por las actuaciones y la atmósfera creada, pero no por su narrativa. La película se convirtió en un éxito de taquilla; recaudando más de $360 millones de dólares, contra un presupuesto de $22 millones y convirtiéndose así, en la más taquillera de la saga.

Argumento

En 1952, en el monasterio de Cârţa, en Rumanía, las 2 monjas que viven allí son atacadas por una presencia demoníaca invisible cuando entran en un túnel para recuperar una antigua reliquia cristiana. La hermana sobreviviente, la hermana Victoria (Charlotte Hope), huye del atacante, siendo un demonio que aparece como una monja y se muere ahorcando en saltar por una ventana. En el día, su cuerpo es descubierto poco después por Frenchie (Jonas Bloquet), un hombre encargado de transportar provisiones a las monjas.

El Vaticano se entera del incidente y envía a uno de sus sacerdotes que resuelve problemas, el Padre Burke (Demián Bichir), a investigar, junto con la joven novicia Irene (Taissa Farmiga). Los dos viajan a Rumanía y se encuentran con Frenchie, quien los lleva a la Abadía. Al llegar, descubren el cuerpo de la hermana Victoria sentado, a pesar de que Frenchie la acostó horizontalmente. Quitan una extraña llave de su cadáver. Una vez dentro, se encuentran con la abadesa, quien les informa que las monjas tienen un voto de silencio por la noche, pero que pueden regresar al día siguiente, ofreciéndoles alojamiento en el convento cercano. Frenchie es atacado por el cadáver de la monja que se suicidó cuando regresa al pueblo, pero logra escapar. El padre Burke le dice a la hermana Irene que años atrás un niño al que exorcizó resultó fatalmente herido durante el exorcismo y Burke lleva desde entonces la culpa con él. Esa noche, la entidad demoníaca aterroriza a la pareja. Burke es rescatado por Irene luego de ser enterrado vivo en el cementerio. Descubren que el ataúd también está lleno de libros antiguos sobre demonios.

Al día siguiente, Irene y Burke regresan a la abadía, pero solo la primera puede entrar ya que está enclaustrado. Se encuentra con algunas de las otras monjas y se entera de que están orando constantemente, intercambiando turnos para mantener el mal a raya. La hermana Oana ( Ingrid Bisu) revela la historia de la abadía: fue construida como un castillo en la Edad Media por un duque que estaba obsesionado con el ocultismo y las artes oscuras. El duque convocó a una entidad demoníaca que surgió a través de una grieta en las catacumbas, pero el noble fue asesinado por las tropas del Vaticano que sellaron la grieta con un artefacto que contiene la "sangre de Jesucristo". Los efectos de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial provocaron que la grieta se abriera nuevamente, desencadenando la misma entidad, que ha tomado la forma de una monja y a la que varias monjas han visto de noche. Mientras tanto, en la capilla, Burke identifica a la entidad como el demonio llamado Valak después de leer un libro encontrado en el ataúd; descubre que la Abadesa ha estado muerta todo el tiempo, y es perseguido por la entidad malvada en la forma del muchacho que exorcizó.

Frenchie decide regresar a la abadía para intentar salvar a Irene y Burke. Irene es atacada por Valak (Bonnie Aarons) y experimenta más visiones, luego se une a varias monjas rezando para defenderse del demonio. Mientras un fuerte ruido empuja a todas las demás monjas, excepto a Irene, el demonio invisible comienza a tallar un pentagrama en la espalda de Irene. Burke intenta entrar en la abadía para salvar a Irene pero es atacado por un cadáver de una monja poseída. Es salvado por Frenchie, quien empuña una escopeta, y los dos entran a la abadía para rescatar a Irene. Cuando el grupo se reúne, Irene descubre que ninguna de las monjas era real y que había estado orando sola. También se enteran de que la hermana Victoria fue la última monja que quedaba y que se sacrificó para evitar que Valak posea su cuerpo y propague el mal.

Teorizando que Valak solo puede detenerse si sellan la grieta dañada con la sangre, el trío recupera el vial con la llave que tenía la hermana Victoria. Cuando el grupo se separa, Irene es atraída a un pentagrama y poseída por Valak. Frenchie unta parte de la sangre de Cristo en la cara de Irene, expulsando al demonio. Valak sostiene a Frenchie, y lo posee instantáneamente, e Irene es arrojada a una cámara inundada que contiene la grieta. Burke es herido por el fantasma del niño que murió cuando Valak comienza a ahogar a Irene. Cuando Valak inspecciona el cuerpo de Irene, ésta escupe la sangre de Cristo hacia el demonio, desterrándolo, mientras la sangre sella la grieta. Después de que Frenchie rescata y resucita a Irene, revela su verdadero nombre como Maurice. Sin el conocimiento de los demás, Maurice ha sido poseído por Valak, como lo demuestra una cruz invertida en su cuello.

Veinte años después, en un seminario universitario, Carolyn Perron (Lily Taylor) mira imágenes de los Warren, quienes intentan exorcizar a Maurice. Maurice toca a Lorraine (Vera Farmiga), dándole visiones de la muerte de Ed (Patrick Wilson) mientras ella grita horrorizada, lo que inicia la investigación de los Warren sobre el hogar de los Perron, así como su encuentro con Valak.