La loba (obra de teatro)

La loba (The Little Foxes en su título original) es una obra de teatro de la dramaturga estadounidense Lillian Hellman, estrenada en 1939. Según algunas fuentes, la trama está inspirada en circunstancias acaecidas en la propia familia de la autora.[1]

Argumento

Ambientada en la Alabama de 1900,[2]​ la acción se centra en el personaje de Regina Giddens Hubbard, una ambiciosa mujer del Sur de Estados Unidos, que lucha por su libertad dentro de los estrechos márgenes de la puritana y machista sociedad de principios del siglo XX, en la que un padre considera como herederos legales sólo a sus hijos varones. En consecuencia, sus mezquinos hermanos Benjamin y Óscar disponen de una considerable fortuna, mientras que ella depende para subsistir de Horace, su marido enfermo y paralítico.

Óscar se ha casado con Birdie, una alcohólica, únicamente para adquirir las plantaciones de algodón de su familia, y pretende asociarse con su hermano, Benjamin, para construir una fábrica de algodón. Se acercan a su hermana para pedirle la cantidad adicional de 75.000 dólares que les faltan para completar la inversión del proyecto. A modo de estrategia para alcanzar su objetivo, Óscar sugiere que se concierte el matrimonio entre su hijo Leo y Alexandra, la hija de Regina -primos hermanos- como un medio de obtener dinero de Horacio, pero Horace y Alexandra quedan horrorizados ante la propuesta. Regina pide directamente el dinero a Horace. pero él se niega, por lo que Leo, que es cajero de banco, es presionado para que robe las acciones del ferrocarril que su tío Horacio tiene depositadas en la caja fuerte del banco.

Cuando Horacio descubre la trama, le dice a Regina que va a cambiar su testamento en favor de su hija, y también testificará que le cedió a Leo las acciones a modo de préstamo, con lo que Regina queda completamente fuera del negocio.

Cuando sufre un ataque al corazón durante esta discusión, ella no hace ningún esfuerzo para ayudarle. Él muere en cuestión de horas, sin que nadie sepa su plan y antes de cambiar su testamento. Esto deja a Regina libre para chantajear a sus hermanos con la amenaza de denunciar el robo de Leo a menos que le cedan la propiedad del 75 % en la fábrica de algodón.

El precio Regina paga finalmente por sus malas acciones es la pérdida del amor y el respeto de su hija Alexandra. Después de haber dejado morir marido, alejada de sus hermanos y abandonada por su única hija, Regina es ahora rica, pero se queda totalmente sola.