José María de Torrijos y Uriarte

  • josé maría torrijos
    josé maría torrijos por Ángel saavedra.jpg
    el general torrijos por Ángel de saavedra, duque de rivas
    información personal
    nacimiento 20 de marzo de 1791
    madrid, españa
    fallecimiento 11 de diciembre de 1831
    málaga, españa
    lugar de sepultura plaza de la merced, málaga
    nacionalidad española
    información profesional
    ocupación militar
    rango general
    conflictos guerra de la independencia española

    josé maría torrijos y uriarte (madrid, 20 de marzo de 1791-málaga, 11 de diciembre de 1831), conde de torrijos, título concedido de manera póstuma por la reina gobernadora, también conocido como general torrijos, fue un militar liberal español. combatió en la guerra de independencia española y tras la restauración del absolutismo por fernando vii en 1814 participó en el pronunciamiento de juan van halen de 1817 que pretendía restablecer la constitución de 1812, por lo que pasó dos años en prisión hasta que fue liberado tras el triunfo del pronunciamiento de riego en 1820. volvió a combatir a los franceses cuando los cien mil hijos de san luis invadieron españa para restablecer el poder absoluto de fernando vii, y cuando aquellos triunfaron poniendo fin al trienio liberal, se exilió a inglaterra. allí preparó un pronunciamiento que él mismo encabezó, desembarcando en la costa de málaga procedente de gibraltar el 2 de diciembre de 1831 junto a sesenta hombres que le acompañaban, pero cayeron en la trampa que le habían tendido las autoridades absolutistas y fueron detenidos. nueve días después, el 11 de diciembre, torrijos y 48 de sus compañeros supervivientes fueron fusilados sin juicio previo en la playa de san andrés de málaga, un hecho que quedó inmortalizado por un soneto de josé de espronceda titulado a la muerte de torrijos y sus compañeros y por un famoso cuadro que pintó en 1888 antonio gisbert. «este trágico desenlace de su vida explica el que haya pasado a la historia, con toda justicia, como un gran símbolo de la lucha contra el despotismo y la tiranía, con los rasgos de nobleza y serenidad épicas, propios del héroe romántico, eternizados en la célebre pintura [de gisbert]».[1]

  • biografía
  • memoria histórica
  • véase también
  • referencias
  • bibliografía
  • enlaces externos

José María Torrijos
José María Torrijos por Ángel Saavedra.jpg
El General Torrijos por Ángel de Saavedra, duque de Rivas
Información personal
Nacimiento 20 de marzo de 1791
Madrid, España
Fallecimiento 11 de diciembre de 1831
Málaga, España
Lugar de sepultura Plaza de la Merced, Málaga
Nacionalidad española
Información profesional
Ocupación militar
Rango general
Conflictos Guerra de la Independencia española

José María Torrijos y Uriarte (Madrid, 20 de marzo de 1791-Málaga, 11 de diciembre de 1831), conde de Torrijos, título concedido de manera póstuma por la reina gobernadora, también conocido como general Torrijos, fue un militar liberal español. Combatió en la guerra de Independencia española y tras la restauración del absolutismo por Fernando VII en 1814 participó en el pronunciamiento de Juan Van Halen de 1817 que pretendía restablecer la Constitución de 1812, por lo que pasó dos años en prisión hasta que fue liberado tras el triunfo del pronunciamiento de Riego en 1820. Volvió a combatir a los franceses cuando los Cien Mil Hijos de San Luis invadieron España para restablecer el poder absoluto de Fernando VII, y cuando aquellos triunfaron poniendo fin al trienio liberal, se exilió a Inglaterra. Allí preparó un pronunciamiento que él mismo encabezó, desembarcando en la costa de Málaga procedente de Gibraltar el 2 de diciembre de 1831 junto a sesenta hombres que le acompañaban, pero cayeron en la trampa que le habían tendido las autoridades absolutistas y fueron detenidos. Nueve días después, el 11 de diciembre, Torrijos y 48 de sus compañeros supervivientes fueron fusilados sin juicio previo en la playa de San Andrés de Málaga, un hecho que quedó inmortalizado por un soneto de José de Espronceda titulado A la muerte de Torrijos y sus compañeros y por un famoso cuadro que pintó en 1888 Antonio Gisbert. «Este trágico desenlace de su vida explica el que haya pasado a la historia, con toda justicia, como un gran símbolo de la lucha contra el despotismo y la tiranía, con los rasgos de nobleza y serenidad épicas, propios del héroe romántico, eternizados en la célebre pintura [de Gisbert]».[1]