Jorge I de Gran Bretaña

Jorge I de Gran Bretaña
Elector de Hannover,
Rey de Gran Bretaña e Irlanda
King George I by Sir Godfrey Kneller, Bt.jpg
Coat of Arms of Hannover.svg
Elector de Hannover
23 de enero de 1698-11 de junio de 1727
PredecesorErnesto Augusto de Hanóver
SucesorJorge II de Gran Bretaña
Coat of Arms of Great Britain (1714-1801).svg
Rey de Gran Bretaña e Irlanda
1 de agosto de 1714-11 de junio de 1727
PredecesorAna de Gran Bretaña
SucesorJorge II de Gran Bretaña
Información personal
Otros títulosDuque de Brunswick-Luneburg
Nacimiento28 de mayo de 1660
Osnabrück, Hannover
Fallecimiento11 de junio de 1727 (67 años)
Osnabrück, Hannover
EntierroHerrenhäuser Garten, Hannover
Familia
Casa realCasa de Hannover
PadreErnesto Augusto de Brunswick-Luneburgo
MadreSofía de Wittelsbach
ConsorteSofía Dorotea de Brunswick-Luneburgo
DescendenciaJorge II de Gran Bretaña
Sofía Dorotea de Hannover

FirmaFirma de Jorge I de Gran Bretaña
Coat of Arms of Great Britain (1714-1801).svg
Escudo de Jorge I de Gran Bretaña

Jorge I de Gran Bretaña (Jorge Luis; en inglés: George I Louis of Great Britain y en alemán: Georg Ludwig von Hannover; Hannover, 28 de mayo de 1660-Schloss Osnabrück, 11 de junio de 1727) fue el rey de Gran Bretaña e Irlanda desde el 1 de agosto de 1714 y soberano del ducado y electorado de Brunswick-Luneburgo —también conocido como Hannover—, parte del Sacro Imperio Romano Germánico, desde 1698 hasta su fallecimiento en 1727.

Nacido en Hannover, heredó los títulos y las tierras del ducado de Brunswick-Luneburgo de manos de su padre y sus tíos. Una sucesión de guerras europeas le ayudó a expandir sus dominios a lo largo de su vida y, en 1708, fue ratificado como príncipe elector. A los cincuenta y cuatro años, a raíz del fallecimiento de Ana de Gran Bretaña, su prima segunda, ascendió al trono británico como el primer monarca de la Casa de Hannover. Pese a que, por primogenitura, había cincuenta católicos romanos más cercanos a Ana, el Acta de Establecimiento de 1701 impidió que estos heredaran el trono británico; Jorge, por su parte, era el familiar protestante vivo más cercano a ella. Los jacobitas reaccionaron y trataron de remplazarlo por Jacobo Francisco Eduardo Estuardo, el hermanastro católico de la fallecida, pero fracasaron en su intento.

Durante el reinado de Jorge, los poderes de la monarquía se fueron desvaneciendo y Gran Bretaña emprendió una transición hacia un sistema moderno de gobierno mediante Consejo de Ministros, dirigido por la figura del primer ministro. Hacia el final de su mandato, el poder político real estaba en manos de Robert Walpole, reconocido como el primer primer ministro de facto del Reino Unido.

Jorge falleció a causa de un derrame en un viaje a Hannover, donde fue enterrado. Fue el último monarca británico en ser enterrado fuera de las fronteras del Reino Unido.

Biografía

Primeros años

Jorge Luis nació el 28 de mayo de 1660 en la ciudad de Hannover, en el ducado de Brunswick-Luneburgo, parte del Sacro Imperio Romano Germánico.[1]

Jorge fue, durante su primer año de vida, heredero de los territorios germánicos de su padre y sus tres tíos, que no tenían hijos.[3]

Su tío mayor falleció en 1675 sin descendientes, pero los otros dos se habían casado, por lo que la sucesión de Jorge quedaba en peligro, dado que, de tener estos hijos, estos heredarían los bienes.[4]

En 1679 falleció otro tío de manera repentina, también sin hijos, lo que convirtió a Ernesto Augusto en el duque de Calenberg-Gotinga, con capital en Hannover.[5]

Matrimonio

Ese mismo año, el 21 de noviembre de 1682, se casó con su prima primera, Sofía Dorotea, que, de esta manera, se aseguró ingresos adicionales que habrían quedado fuera de su alcance bajo las leyes Sálicas.[6]

Jorge contrajo nupcias con su prima Sofía Dorotea en 1682,[7]

En 1683, Jorge y su hermano, Federico Augusto, participaron en la batalla de Kahlenberg, en el marco de la Gran Guerra Turca; mientras tanto, Sofía Dorotea dio a luz a su primer hijo con él, Jorge Augusto.[8]

Sofía Dorotea tuvo una última hija, a la que llamó como ella, en 1687.[7]

El matrimonio llegó a su fin no porque ninguno de los dos hubiese cometido adulterio, sino porque se alegó que Sofía Dorotea había abandonado a su marido.[10]​ Melusina de Schulenburgo, por su parte, ejerció de anfitriona de Jorge de manera abierta desde 1698 hasta su fallecimiento, y tuvieron tres hijas juntos, nacidas en 1692, 1693 y 1701.

Reinado electoral

Jorge en 1706, cuando era elector de Hannover.

Ernesto Augusto falleció el 23 de enero de 1698, y dejó todos sus territorios en manos de su hijo, a excepción del principado-obispado de Osnabrück, a cuyo cargo había estado desde 1661.[11]​ Su corte, establecida en Hannover, la componían muchos iconos de diversos ámbitos, como el matemático y filósofo Gottfried Leibniz y los compositores Georg Friedrich Händel y Agostino Steffani.

Poco después de hacerse con el ducado heredado por línea paterna, falleció el príncipe Guillermo, duque de Gloucester, que era el segundo en la línea de sucesión a los tronos inglés y escocés.[13]

A Jorge lo admitieron en la Orden de la Jarretera en 1701 y, a las seis semanas, el pretendiente católico a los tronos más cercano, el antiguo rey Jacobo II, falleció.[16]

Mapa de Hannover alrededor de 1720. Se muestran las ubicaciones relativas de Hannover, Brunswick-Wolfenbüttel y del principado-obispado de Osnabrück. A lo largo de la vida de Jorge, Hannover se hizo con Lauenburgo y Bremen-Verden.

Poco después de la accesión en Hannover, estalló la guerra de sucesión española, para dilucidar si Felipe V, nieto del rey francés Luis XIV, tenía derecho a ser el sucesor del trono español bajo las condiciones establecidas en el testamento de Carlos II.[17]

Al elector de Baviera, Maximiliano II, se le retiraron en 1706 todos los cargos y títulos por apoyar a Luis frente al imperio.[18]

Jorge renunció a su cargo de mariscal de campo en 1709 y no volvió a estar en servicio activo nunca más.[20]​ La muerte del emperador en 1711 amenazó con decantar la balanza de fuerza en la dirección contraria, por lo que la guerra llegó a su fin con la ratificación del Tratado de Utrecht en 1713. A Felipe se le permitió heredar el trono español, pero se le retiró de la línea de sucesión francesa; mientras tanto, el elector de Baviera fue repuesto.

El camino a la corona británica

Aunque tanto Inglaterra como Escocia reconocían a Ana como su reina, tan solo el Parlamento inglés consideraba a Sofía, electriz de Hannover, su heredera. El de Escocia, por su parte, no había abordado de manera formal la cuestión de la sucesión de su trono.[24]

Jorge en 1714, año en que accedió al trono del Reino Unido y al de Irlanda.[25]​ El cuadro es obra de Godfrey Kneller.

Los políticos whigs opinaban que el Parlamento tenía el derecho a determinar lo relativo a la sucesión y a concederle el trono al familiar protestante más cercano a la reina, mientras que los tories se inclinaban más por el derecho hereditario de los Estuardo, más cercanos.[26]

La madre de Jorge, la electriz Sofía, falleció el 28 de mayo de 1714,[28]

A partir de 1714, Jorge vivió sobre todo en Gran Bretaña, aunque visitó su ciudad natal en varias ocasiones, en 1716, 1719, 1720, 1723 y 1725;[32]

Guerras y rebeliones

Jorge I a caballo, por John Vanderbank.

Al año de la ascensión al trono de Jorge, los whigs se hicieron con un triunfo electoral abrumador en las elecciones generales de 1715.[33]

Su desconfianza hacia los tories provocó que le cediera el poder a los whigs;[36]

Tras su ascenso al trono británico, la relación de Jorge con su hijo, que siempre había sido pobre, empeoró.[40]

Jorge dirigió de manera activa la política exterior británica durante la primera etapa de su reinado. Contribuyó, en 1717, a la creación de la Triple Alianza, una liga antiespañola conformada por Gran Bretaña, Francia y la República de los Siete Países Bajos Unidos. El Sacro Imperio Romano Germánico se adhirió al año siguiente, de modo que se pasó a conocer como la Cuádruple Alianza. La subsiguiente contienda estalló por el mismo motivo que la guerra de sucesión española. El Tratado de Utrecht firmado en 1713 había reconocido al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe, como rey de España con la condición de que rechazase sus derechos a heredar el trono francés. A la muerte de su abuelo, sin embargo, intentó revocar el tratado.

España apoyó una invasión de Escocia liderada por los jacobitas en 1719, pero las condiciones meteorológicas, con tormentas en los mares, permitieron la llegada de tan solo unas trescientas tropas españolas al septentrional territorio.[44]

Ministerios

Hannover contaba con un sistema de monarquía absoluta. Todo gasto superior a cincuenta táleros —entre doce y trece libras esterlinas— y la designación de todos los oficiales del ejército, todos los oficiales e incluso los oficiales gubernamentales por encima del rango de copista estaban bajo su control personal. En cambio, en Gran Bretaña, Jorge tenía que gobernar a través del Parlamento.[45]

Cuando los whigs ascendieron al poder en 1715, entre los principales ministros de Jorge se contaban Robert Walpole, Charles Townshend —cuñado del anterior—, lord Stanhope y Sunderland. Townshend fue destituido en 1717, mientras que Walpole abandonó el gabinete a causa de los desencuentros con sus colegas;[47]

Un cuarto de guinea de 1718, con el perfil de Jorge I grabado en el dorso.

El poder de lord Sunderland, sin embargo, comenzó a desvanecerse en 1719. Aprobó un acta que pretendía limitar el tamaño de la Cámara de los Lores restringiendo las nuevas creaciones. La medida habría afianzado el control que tenía de la cámara evitando la creación de pares de oposición, pero no salió adelante después de que Walpole liderara a aquellos que la rechazaban y pronunciara el que se considera «el discurso más brillante de su carrera».[48]

Los problemas se agravaron en lo referente a la especulación financiera y la deuda nacional. Ciertos bonos gubernamentales no se podían canjear sin el consentimiento de su titular y se habían emitido con altas tasas de interés; por tanto, como raramente se llegaban a canjear,cada uno de ellos suponía una falta de fluidez a largo plazo en las finanzas públicas.[66]

La crisis económica, conocida como la Burbuja del Mar del Sur, minó la imagen de Jorge y sus ministros y los convirtió en muy impopulares.[71]​ se desmayó durante un intenso debate en la Cámara de los Lores y falleció a resultas de ello. Lord Sunderland, por su parte, dimitió.

Sunderland, sin embargo, mantuvo cierto grado de influencia sobre Jorge hasta su repentina muerte, acaecida en 1822, que permitió el ascenso de sir Robert Walpole. Este se convirtió en el primer ministro de facto, aunque no contaba con el título oficial; de manera formal, era el primer lord del Tesoro y el canciller de la Hacienda. Su gestión de la crisis del Mar del Sur, con la renegociación de la deuda y la disposición de ciertas compensaciones, trajo de vuelta la estabilidad financiera.[75]

Últimos años

Jorge revivió la Orden del Baño en 1725 a petición de Walpole, lo que le permitió a este recompensar a aquellos que lo respaldaran o recabar más apoyos concendiéndoles el honor.[77]

Retrado de Jorge I pintado por Georg Wilhelm Lafontaine en la década de 1720.

Aunque cada vez confiaba más en Walpole, Jorge retenía la potestad de remplazar ministros. El propio Walpole, de hecho, temía que le retirasen su cartera en los estertores del reinado,[80]

A Jorge lo sucedió su hijo, Jorge Augusto, que ascendió al trono bajo el nombre de Jorge II. En la época se creía que Jorge II tenía entre sus planes retirar a Walpole de su puesto —incluso él mismo lo pensaba—, pero que su esposa, Carolina de Brandeburgo-Ansbach, le persuadió de que no lo hiciera. Sin embargo, Walpole recabó una considerable mayoría en el Parlamento y a Jorge II no le quedó otra opción: o lo mantenía o se arriesgaba a desencadenar una inestabilidad ministerial.[81]​ En los siguientes reinados, el poder del primer ministro fue en aumento a expensas del del soberano.