John D. Rockefeller

John Davison Rockefeller
John D Rockefeller 1900.jpg
John Davison Rockefeller
Información personal
Nacimiento8 de julio de 1839
Richford, Nueva York, Estados Unidos
Fallecimiento23 de mayo de 1937
(97 años)
Ormond Beach, Florida
Causa de la muerteAterosclerosis Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepulturaLake View Cemetery (Estados Unidos) Ver y modificar los datos en Wikidata
ResidenciaCleveland Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidadestadounidense
ReligiónProtestantismo
Partido político
Familia
Familia nobiliariaFamilia Rockefeller Ver y modificar los datos en Wikidata
PadresWilliam Avery Rockefeller (padre)
Eliza Rockefeller (madre)
CónyugeLaura Celestia Spelman
HijosElizabeth Rockefeller (1866-1906)
Alice Rockefeller (1869-1870)
Alta Rockefeller (1871-1962)
Edith Rockefeller (1872-1932)
John D. Rockefeller Jr. (1874-1960)
Marie Rockefeller (1877-1979)
Educación
Educado en
  • Chancellor University Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación

Empresario e Inversionista

PatrimonioCrecimiento 663 400 millones de dólares de acuerdo a Forbes[1]​ y ajustado a la inflación-febrero de 2008.
Obras notables

John Davison Rockefeller (Richford, Nueva York, 8 de julio de 1839-Ormond Beach, Florida, 23 de mayo de 1937)[2]​ fue un empresario, inversor e industrial estadounidense, que trabajó en la industria petrolera, llegando al punto de monopolizarla. Formó parte del grupo de empresarios conocido como «barones ladrones» de la Edad Dorada de la industria en los Estados Unidos, cuyo éxito le llevó a ser el hombre más rico de su época.

Fue el fundador y presidente de la Standard Oil, una gigantesca compañía que llegó a controlar la extracción, refinado, transporte y distribución de más del 90 % del petróleo de Estados Unidos y sostuvo monopolios enteros (en forma de inversiones) en múltiples países extranjeros.[5]

Sus logros empresariales son tan destacables como controvertidos, pues mediante astucia, ingenio y mucha dedicación, ascendió en el mundo empresarial, levantó un extenso imperio que se extendió hasta un punto que ninguna otra empresa en la historia ha logrado alcanzar hasta hoy en día. Señalado por sus prácticas monopolistas, fue denunciado por periodistas e investigadores, y a la larga el gobierno de los Estados Unidos tuvo que enfrentarse a él, logrando llevarlo ante los tribunales y consiguiendo tras años enteros de litigios que se dictara la separación de su gigantesca compañía petrolífera, separación que tardó mucho tiempo en materializarse después de dictada.

Rockefeller hasta ahora es el único caso de un empresario que llegó a construir un monopolio puro (en cuya disolución finalmente tuvo que intervenir el propio gobierno de los Estados Unidos) y que de hecho marcó en profundidad el desarrollo de la industria petrolera a nivel mundial.

Está considerado como el hombre más acaudalado de la Historia Mundial[11]

Inicios

Infancia

John Davison Rockefeller nació en Richford (Nueva York), el 8 de julio de 1839, en una familia de clase media descendiente de inmigrantes alemanes (a su vez descendientes de franceses hugonotes que se trasladaron a Alemania en el siglo XVII) llegados a Estados Unidos en 1733.[14]

De su madre Eliza heredó no solo el físico, sino también la estricta moral calvinista, además de muchos de los principios básicos de su vida, entre ellos el orden y la dedicación.[15]

John Davison demostró ser desde muy joven inteligente y aplicado. Se mudó con su familia a Cleveland, Ohio, donde su padre había conseguido una mejor oportunidad de trabajo. Allí estudió en varios colegios públicos.[16]

Ya desde muy joven Rockefeller mostró gran interés por los negocios. De hecho, recolectaba piedras para pintarlas y luego venderlas a sus compañeros, cuyos pagos depositaba en un frasco azul, que él mismo denominó más tarde como su primera «caja fuerte», que guardaba celosamente en su habitación, logrando, a la larga, amasar la pequeña fortuna de 50 dólares, que para la época representaba una suma de dinero considerable. Rockefeller recordaba posteriormente que fue entonces cuando pudo aprender una de las lecciones más valiosas de su vida, cuando un día un amigo de su padre fue a su casa a pedirle un préstamo para saldar un par de deudas que estaban a punto de vencer. Su padre no tenía el dinero, pero él sí, y acordó prestárselo con un interés del 7 %. Rockefeller se sorprendería posteriormente cuando, al cabo de un año, recibió una suma monetaria muy superior a la que había dado originalmente. Por ello se fijó la máxima de su vida:

No trabaje por el dinero, deje que el dinero trabaje por usted.[17]

De allí en adelante, todas sus ganancias serían religiosamente contabilizadas en una libreta llamada «el registro A» y comenzó a fundamentar la mentalidad que lo llevaría a triunfar años más tarde.[18]

Carrera temprana

Rockefeller a los 18 años

Su innato gusto por los negocios lo estimuló aún más la escuela comercial de Cleveland, de donde salió a los 16 años. Ese mismo año obtuvo su primer empleo en una empresa de corredores y comerciantes en granos, donde trabajó con general beneplácito sin fijarse en horarios, perdido en ese mar de cifras que tanto lo apasionaba. Por la noche, en la cama, repasaba mentalmente las operaciones financieras del día, tratando de descubrir en qué podría haber obtenido mejores ganancias.[19]

Ya a sus 16 años, John Davison Rockefeller era contador en Cleveland y mostraba gran competencia en esta rama, trabajando para la firma Hewit and Tuttl y otras empresas, llegando al punto de que, al tercer año en el susodicho sector, ya ganaba 600 dólares anuales (una suma considerablemente alta, teniendo en cuenta que era el año 1857), pero cuando le negaron un aumento de 200 dólares, decidió instalar un negocio por cuenta propia. Tenía ahorrados 800 dólares, pero aún le faltaban otros 1000 para crear su primera firma de corretaje. Su padre se los adelantó con un interés anual del 10 %, hasta que alcanzara la mayoría de edad. Así fundó, con su socio M. B. Clark, la firma Clark & Rockefeller, que obtuvo, en el primer año, beneficios por 4000 dólares y en el segundo cuadruplicó la suma.[20]

Pero a pesar de la gran cantidad de dinero que ganaba, no se sentía complacido, pues deseaba llegar mucho más lejos y estaba decidido a lograrlo.

Guerra Civil y el origen del negocio petrolífero

Cleveland en 1857

El estallido de la Guerra Civil en 1861 fue la llave de su fortuna. Al igual que muchos norteños acaudalados que evitaron el combate, Rockefeller contrató a soldados sustitutos para que ocuparan su lugar en el ejército, y dio dinero a la causa de la Unión. Mientras su hermano Frank luchaba en la Guerra Civil, John se ocupó de sus propios negocios. Siendo un convencido abolicionista que había votado por el presidente Abraham Lincoln, apoyó al entonces nuevo Partido Republicano.[22]

En 1862, Rockefeller tenía 23 años, e invirtió 4000 dólares como socio comanditario en la nueva firma Clark, Andrews & Co. En su primer año de negocios, Clark y Rockefeller obtuvieron unas ganancias de 4400 dólares (con casi medio millón de dólares en negocios), que se convirtieron en 17.000 dólares al año siguiente. Sus beneficios se dispararon con el auge de la Guerra Civil, debido a las grandes cantidades de alimentos y de suministros requeridos por el Ejército de la Unión. Dos años antes del final Guerra Civil (que finalizaría en 1865), y con la perspectiva de que las ganancias del período de guerra se iban a terminar, Clark y Rockefeller centraron su atención en el refinado del petróleo crudo.[23]

En aquella época, el gobierno federal estaba subsidiando la explotación del petróleo, aumentando el precio de 0,35 dólares por barril en 1862 hasta los 13,75 dólares.[25]

Existía un mercado para el petróleo refinado en forma de queroseno. El carbón se había utilizado previamente para extraer queroseno, pero su tedioso proceso de extracción y su alto precio impidieron su uso generalizado. Incluso con los altos costos del transporte de carga y un impuesto del gobierno durante la Guerra Civil (el gobierno impuso un impuesto de veinte centavos por galón al petróleo refinado), las ganancias de la venta del producto refinado eran grandes. El precio del petróleo refinado en 1863 era de alrededor de 13 dólares por barril, con un margen de beneficio de alrededor de 5 a 8 dólares por barril. Los gastos de capital para una refinería en ese momento eran pequeños: entre 1 y 1,5 dólares por barril, y requerían solo unos pocos hombres para operar.[26]

En este ambiente de auge derrochador, los socios cambiaron del comercio de alimentos al del petróleo, construyendo una refinería en 1863 en " The Flats", más adelante en la floreciente área industrial de Cleveland. La refinería era propiedad directa de Andrews, Clark & ​​Company, que estaba compuesta por Clark y ​​Rockefeller, el químico Samuel Andrews y los dos hermanos de M. B. Clark. El negocio petrolero comercial estaba entonces en su infancia. El aceite de ballena se había vuelto demasiado caro para las masas, y se necesitaba un combustible de iluminación de uso general más barato.[27]

Mientras que otras refinerías transformaban un 60% del petróleo en queroseno, arrojando el 40% restante en ríos y grandes balsas de lodos,[24]​ Del mismo modo, las refinerías de Rockefeller contrataron a sus propios instaladores de tuberías, reduciendo a la mitad su costo. Los barriles que costaban 2,50 dólares cada uno, terminaron en tan solo 0,96 dólares cuando Rockefeller compró la madera y los hizo construir directamente en su empresa.

Al negarse su socio Clark a expandir la firma (le atemorizaba el pasivo de 100 000 dólares), decidieron subastar la empresa. El 2 de febrero de 1865, la compañía salió a subasta, y las pujas subieron rápidamente. Clark, decidido a quedarse con la firma, ofreciendo 72 000 dólares. Pero Rockefeller, imperturbable, respondió con 72 500 dólares y se quedó con la compañía. El negocio, que en adelante se llamaría Rockefeller & Andrews, pasando a ser la mayor refinería de Cleveland, con una capacidad de 500 barriles por día.[29]

En 1867, Henry Morrison Flagler se convirtió en socio, y se fundó la firma Rockefeller, Andrews & Flagler. Al año siguiente, con la práctica continua de prestar dinero y reinvertir las ganancias, controlar los costos y usar los subproductos de su actividad, la compañía pasó a poseer dos refinerías de Cleveland y una subsidiaria de comercialización en Nueva York, y se había convertido en la refinería de petróleo más grande del mundo.[31]​ La empresa Rockefeller, Andrews & Flagler fue la predecesora de la Standard Oil Company.

En aquella época, se decía que John Davison Rockefeller solo tenía que mostrarles a sus competidores su cartera de inversiones y propiedades, para que estos decidieran venderle o negociar con él. De lo contrario podían estar seguros de que Rockefeller se encargaría de quebrarlos y llevarlos a la bancarrota. Después de todo, dejaba muy en clara su visión del negocio con la frase:

La competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla.[32]

Ya desde entonces Rockefeller mostraba su mentalidad de hombre de negocios depredador, buscando la expansión de sus empresas, el aumento de sus inversiones y la eliminación progresiva de la competencia a toda costa. El astuto e inteligente empresario haría en el futuro muchas maniobras que reflejarían su visión y en más de una ocasión demostraría su efectividad a la hora de sobreponerse a los demás.

La conquista de Cleveland y la expansión nacional

Rockefeller en 1875

Al final del Guerra de Secesión, Cleveland era uno de los cinco principales centros de refinación en los Estados Unidos (además de Pittsburgh, New York y la región del noroeste de Pensilvania, de donde procedía la mayor parte del petróleo). Hacia 1869, la capacidad de refinación de queroseno era el triple de la necesaria para abastecer el mercado, y la capacidad se mantuvo en exceso durante muchos años.[33]

El siguiente paso de Rockefeller fue negociar en secreto con el ferrocarril tarifas preferenciales, y ese descuento fue un arma esencial para fundar el 10 de enero de 1870 una nueva sociedad, con 1 millón de dólares de capital: la Standard Oil, que absorbió a la empresa Rockefeller & Andrews, que venía de una rápida expansión. Debido a que la Standard Oil había sido creada por Rockefeller, su hermano William y varias personas más, Rockefeller pasó a liderar la compañía.[34]

Los ferrocarriles competían ferozmente por el tráfico del petróleo y, en un intento de crear un cártel para controlar las tarifas de flete, formaron la South Improvement Company, ofreciendo ofertas especiales a clientes a granel como la Standard Oil. El cártel ofreció a la compañía un trato preferencial como expedidor de gran volumen, que incluía importantes descuentos y rebajas de hasta el 50% para sus productos, de los que no disfrutaban los productos de la competencia.[35]

Parte de este acuerdo fue el anuncio de un fuerte aumento del precio general de los fletes. Esto desencadenó una tormenta de protestas de propietarios independientes de pozos petrolíferos, incluidos boicots y vandalismo, lo que condujo al descubrimiento de la participación de la Standard Oil en el acuerdo. Una importante refinería de Nueva York, encabezada por Charles Pratt y Henry Huttleston Rogers, lideró la oposición a este plan, y los ferrocarriles pronto retrocedieron. El estado de Pensilvania revocó el acuerdo del cártel y, por el momento, se restablecieron las tasas no preferenciales.[28]

Ahora John Davison Rockefeller controlaba una vasta red de refinerías. Además, como él mismo había determinado que el negocio del petróleo podía generar ganancias desde más de un enfoque, llevó a la empresa a desarrollar sistemas propios de extracción y transporte del crudo como los oleoductos,[37]​ controlando así todos los aspectos de la producción petrolera.

En 1870 la Standard Oil era una de las mayores refinerías del centro de los Estados Unidos y ya en 1872, junto con dos de los más importantes refinadores de Pittsburg y Filadelfia, pudieron manejar a su antojo las tarifas con los ferrocarriles. La Standard Oil refinaba un cuarto de toda la producción de petróleo del país, y eliminando paso a paso a la competencia, se convirtió en un poderoso monopolio que refinaba el 95 % de la capacidad total de los Estados Unidos.[38]​ Su equipo directivo estaba formado por un conjunto de los más capaces financieros del país. Todos eran millonarios. Para Rockefeller, la elección del personal siempre había sido un ingrediente importantísimo; elegía a los más capaces y entusiastas.

Rockefeller se había convertido en la práctica en "el dueño de la industria petrolera de Estados Unidos".