Jacinta Marto
English: Jacinta Marto

Santa Jacinta Marto
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Santa
Nacimiento11 de marzo de 1910
Bandera de Portugal Aljustrel, Fátima, Ourém, Región Centro, Portugal
PadresOlímpia de Jesús dos Santos
Manuel Pedro Marto
Fallecimiento20 de febrero de 1920 (9 años)
Bandera de Portugal Lisboa, Portugal
Venerada enIglesia católica
Beatificación13 de mayo de 2000 por el papa Juan Pablo II
Canonización13 de mayo de 2017 por el papa Francisco
Principal santuarioBasílica de Nuestra Señora del Rosario, Cova da Iria, Fátima, Portugal
Festividad20 de febrero

Jacinta de Jesús Marto (Aljustrel, 11 de marzo de 1910Lisboa, 20 de febrero de 1920) fue una pastorcilla portuguesa. Junto con su hermano Francisco y su prima Lucía dos Santos fueron los tres niños que dijeron haber visto a la Santísima Virgen María en el lugar de Cova da Iria, en Fátima, Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917.[1]​ Fue beatificada por el papa Juan Pablo II y canonizada por el papa Francisco.

Biografía

Los tres pastorcitos de Fátima: Lucía dos Santos, Francisco Marto y Jacinta Marto.
De izquierda a derecha: Jacinta Marto, Lucía dos Santos y Francisco Marto.

Hijos de Manuel Pedro Marto y Olímpia de Jesus dos Santos, Jacinta y Francisco eran niños pastorcitos típicos del Portugal rural de la época. Jacinta fue bautizada el 19 de enero de 1911. Nunca fueron a la escuela, y trabajaban como pastores en conjunto con su prima Lucía. De acuerdo con las memorias de Lucía, Francisco era un muchacho muy tranquilo, le gustaba la música, y era muy independiente en las opiniones. Jacinta era más afectiva y muy mimada, pero emocionalmente más frágil.[2]

En la secuencia de las apariciones, el comportamiento de los dos hermanos se alteró. Francisco prefería rezar solo, como decía «para consolar a Jesús por los pecados del mundo». Jacinta se quedó aterrada por una visión del infierno supuestamente ocurrida en la tercera aparición. Se quedó obcecada por la idea de salvar tantos pecadores como fuera posible a través de la penitencia y el sacrificio, como pedía la Virgen María.[2]

Los tres niños, particularmente Jacinta y Francisco, practicaron mortificaciones y penitencias. Es posible que prolongados ayunos les hicieran adelgazar hasta el punto de que los hermanos Jacinta y Francisco sucumbieran a la epidemia de la gripe española que barrió Europa en 1918.[3]

Víctima de la gran epidemia de gripe española, enfermó de neumonía en 1918 y estuvo internada en el hospital de Vila Nova de Ourém. Posteriormente fue trasladada al hospital Doña Estefanía de Lisboa, donde falleció el 20 de febrero de 1920. Fue inhumada en el cementerio de Vila Nova de Ourém, aunque el 12 de septiembre de 1935 fue trasladada al cementerio de Fátima y el 1 de mayo de 1951 a la Basílica del santuario de Fátima.