Inmigración alemana en Costa Rica

Alemanes en Costa Rica
Bandera de Alemania Bandera de Costa Rica
Deutsche in Costa Rica (en alemán)
Familia Peters (cropped).jpg
Familia Peters Scheider, inmigrantes alemanes.
Otros nombresGermanos, Germano-costarricenses
Regiones de origenBandera de Alemania Alemania
Bandera de Austria Austria
Población censal2.100 ciudadanos alemanes (2016)[1]
Descendencia estimada+100.000 (+1.6% de la población costarricense)
IdiomasEspañol costarricense, alemán (y dialectos alemanes), plautdietsch y platzduch.
ReligionesP christianity.svg Cristianismo: católicos y protestantes
Migraciones relacionadasPueblo alemán, alemanes en Guatemala, alemanes en Nicaragua, alemanes en Honduras
Asentamientos y comunidades activas
1.ºValle Central
2.ºZona Norte
3.ºResto del país
Asociaciones civiles destacadas
1.ºClub Alemán
2.ºAHK Costa Rica
3.ºColegio Humboldt e Instituto Goethe

La inmigración alemana a Costa Rica se da muy tempranamente. Ya desde 1848 cuando el nombre del país pasa a ser oficialmente el de República de Costa Rica, el presidente José María Castro Madriz establece relaciones diplomáticas con la Confederación Germánica y suscribe un tratado de comercio y amistad entre ambos países. Desde entonces y hasta 1930 casi 1000 inmigrantes germanos se establecieron en suelo costarricense.[3]​ La comunidad germanocostarricense es la segunda más importante de América Central, tras la presente en Guatemala, pero el peso social y demográfico que tiene la colectividad en la nación es uno de los más importantes de América.[cita requerida]

Historia

La inmigración alemana abarcó principalmente de 1850 a 1939, cuando cesa por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Los migrantes alemanes arribaban al país con buen capital y formaban empresas de inmediato.[2]

El Edificio Steinvorth, mandado a construir por los hermanos alemanes Wilhem, Walter y Otto Steinvorth Ulex.

1821 - 1900

Los primeros alemanes llegaron a Costa Rica desde 1821 en pequeños números y por iniciativa individual. No sería hasta el establecimiento de relaciones oficiales entre Costa Rica y Alemania en 1848 que se iniciarían proyectos directos de colonización.[4]

Los inmigrantes alemanes, al igual que los franceses, británicos y estadounidenses, veían grandes oportunidades económicas en el país. Pronto se insertaron en la clase política e intelectual costarricense.[5]

Placa conmemorativa de Bernhard August Thiel, segundo obispo de Costa Rica, en la Iglesia de San Lorenzo en su natal Elberfeld

Asimismo, ciudadanos alemanes prestaron servicios al gobierno, mayormente en calidad de ingenieros.[5]

1900 - 1939

La comunidad alemana mantenía sus lazos culturales cercanos, si bien muchos se casaron con costarricenses mayormente de clase aristocrática, lo que ayudó a su integración dentro de las clases dominantes, también mantenían una identidad étnica conjunta. Esto llevó a la creación del Club Alemán en 1910 y de la Escuela Alemana en 1912.[4]​ Esto llevó a lo que Berth llama una «etnicidad simbólica», de admiración y apoyo moral al Imperio alemán por parte de la colonia costarricense.

Pero esta adscripción al nacionalismo alemán trajo sus problemas durante la Primera Guerra Mundial en que Costa Rica era un país aliado a los Estados Unidos. La guerra trajo consigo, además del cierre de rutas económicas de comercio y del embargo de Costa Rica a Alemania, y por ende, el fin de las exportaciones, a una persecución por parte del dictador de la época Federico Tinoco contra la minoría alemana acusándolos de conspiradores y manipuladores.[4]

Actividad nazi en el Club Alemán

Las divisiones políticas de Alemania repercutieron también entre la colonia de Costa Rica. Así, los partidarios de la República de Weimar y los del viejo Imperio alemán entraron en polémicas por temas como cual de las dos banderas ondear en el Club Alemán.[4]

El Dr. Carlos Manuel Echandi Lahmann, proveniente de la aristocrática familia criolla Echandi, por parte de padre, y de la familia alemana, Lahmann, por parte de madre, ilustre galeno que murió asesinado al lado de su colega Ricardo Moreno Cañas

Durante los años treintas surge dentro del seno de la comunidad alemana simpatizantes del nazismo de Adolf Hitler[4]​ Así por ejemplo, el director del Colegio Alemán, Hannes Ihring, fundó una rama de la Juventud Hitleriana y comunicaba a Berlín en 1937 las dificultadas de que calara el nazismo entre los alemanes costarricenses afirmando incluso:

Muchas veces escuché lo siguiente: "sí, lo que dice el Líder parece apropiado para Alemania, pero no para nosotros aquí fuera, ¿para que quieren fundar otro grupo, ya tenemos el Club Alemán y todos somos nacionalistas." Seguramente no era fácil encontrar el camino justo, casi nadie vivía el nacionalsocialismo y a los alemanes les faltó visión para medir el peligro del comunismo y el judaísmo en Alemania.[4]

Así, existe constancia de que el tema fue sujeto de debate dentro de la comunidad y que también hubo alemanes costarricenses opuestos al nazismo y a la persecución de los judíos en Alemania.[4]

1939 - 1990

El grupo contaba con la simpatía del gobierno de León Cortés Castro (1936-1940) y era conocido por las autoridades del Tercer Reich, incluso el Club Alemán recibió la visita de oficiales del SMS Schleswig-Holstein cuando este llegó a las costas ticas. Esta vinculación saldría cara después, aun cuando la mayor parte de la población alemana no tenía necesariamente vínculos con el nazismo (solo el 10% estuvo afiliada al NSDAP[7]

El período de persecución a los alemanes por el gobierno de Calderón fue probablemente uno de los eventos más traumáticos que enfrentó la comunidad germana, e incluso algunos historiadores consideran que sirvió para atizar los fuegos opositores anticalderonistas que llevaron al estallido de la Guerra Civil. De hecho, fue algo que denunció el líder opositor José Figueres Ferrer en su discurso radial contra el gobierno (que le valió el exilio por algún tiempo) y que sumó masivamente a los alemanes a las filas de la oposición. El caso es que a raíz de la persecución muchas familias fueron separadas, unas por cuanto algunos alemanes se enlistaron en la guerra del lado alemán, y otras por cuanto otros tantos fueron deportados a Estados Unidos.[4]​ Por lo que se sabe, la mayoría de familias, si no todas, lograron reunirse de nuevo, si bien muchas lo habían perdido todo.

Similarmente, los prisioneros alemanes en Europa con nacionalidad costarricense o con vínculos familiares aprovecharon su conexión con el país para escapar de la zona rusa y viajar a Costa Rica con sus familias, para lo cual contaron con la ayuda del embajador costarricense en Ámsterdam.[4]

Actualidad

Hoy en día habitan más de 2000 ciudadanos alemanes en Costa Rica, lo que constituye una de las colectividades germanas más grandes e importantes de toda América Central y el Caribe.[8]​ La mayoría de inmigrantes se encuentran radicados en el Valle Central, especialmente en la ciudad de San José y su Área Metropolitana; aunque también existen nutridas comunidades en la Zona Norte.

La aglomeración alemana ha logrado una satisfactoria cohesión en la población costarricense; especialmente entre las capas sociales más altas del país. Desde la época colonial la adaptación de los germanocostarricenses fue bastante exitosa, sin contar algunos periodos como la persecución, encarcelamiento y deportación de alemanes e italianos durante la Segunda Guerra Mundial, en la que los inmigrantes tuvieron que afrontar una de sus más duras pruebas.[9]

Por su parte, la comunidad alemana logró establecer un destacable institucionalismo en el país: desde la fundación de instituciones culturales y educativas como el Colegio Humboldt y el Instituto Goethe, hasta asociaciones civiles como el Club Alemán y comerciales como la Cámara de Comercio e Industria Costarricense Alemana (AHK).[3]