Inglaterra

Inglaterra
England
Nación constitutiva del Reino Unido

Flag of England.svg
Royal Arms of England.svg

Lema: Dieu et mon droit
(francés: Dios y mi derecho)
Himno: God Save the Queen (de facto,[1]​ no de jure)
England in United Kingdom.svg
Ubicación de Inglaterra
Coordenadas51°30′00″N 0°07′00″O / 51°30′00″N 0°07′00″O / -0.11666666666667
CapitalLondres
 • Población7 556 900
Idioma oficialInglés
EntidadNación constitutiva del Reino Unido
 • PaísBandera de Reino Unido Reino Unido
ReinaIsabel II
Fundación
 • Invasión anglosajona
 • Unificación

Siglos V y VI

927
Superficie 
 • Total130 395 km²
FronterasEscocia, Gales
Población (2011)Puesto 22.º
 • Total53 012 456 hab.
 • Densidad407 hab/km²
GentilicioInglés, -esa
PIB (nominal)Puesto 6.º
 • Total (2008)2 680 000 mill. USD
 • PIB per cápita43 733 USD
 • MonedaLibra esterlina (£, GBP)
IDH (2007)Crecimiento 0,947 (21.º) – Muy alto
Huso horarioTiempo medio de Greenwich y Europe/London
 • en veranoUTC+1
Prefijo telefónico44
ISO 3166-2GB-ENG+
Patrono(a)Jorge de Capadocia

Inglaterra (en inglés, England) es una de las cuatro naciones constituyentes del Reino Unido. Su territorio está formado geográficamente por la parte sur y central de Gran Bretaña, isla que comparte junto a Escocia y Gales, y cerca de 100 islas más pequeñas como las islas Sorlingas y la isla de Wight. Limita al norte con Escocia, al oeste con Gales —sus dos fronteras terrestres—, al noroeste con el mar de Irlanda, al suroeste con el mar Celta, al este con el mar del Norte y al sur con el canal de la Mancha. Inglaterra asume el 84 % de la población y el 85 % del PIB del Reino Unido.

El territorio de la actual Inglaterra ha estado habitado por varias culturas desde hace cerca de 35  000 años, pero toma su nombre de los anglos, uno de los pueblos germánicos que se establecieron en el lugar durante los siglos V y VI. Se convirtió en un estado unificado en el año 927 y desde la era de los descubrimientos, que comenzó en el siglo XV, ha tenido un gran impacto cultural y legal en todo el mundo. El idioma inglés, la Iglesia anglicana y el Derecho de Inglaterra —tomado como base para el sistema jurídico de muchos otros países del mundo— se desarrollaron en Inglaterra, y el sistema parlamentario de gobierno ha sido ampliamente adoptado por otras naciones.

El Reino de Inglaterra —que desde 1284 también incluía a Gales— fue un estado independiente hasta 1707, fecha en la que se firmó el Acta de Unión con Escocia, para crear el Reino de Gran Bretaña. En 1801 Irlanda se unió al Reino de Gran Bretaña creando así el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda hasta 1922. Con la independencia y partición de Irlanda desde entonces es el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Etimología

En la actualidad, esta isla, siguiendo el número de libros en los que está escrita la ley divina, contiene cinco naciones: las de los ingleses, los bretones, los escotos, los pictos y los latinos, y cada una de ellas cultiva en su lengua particular el estudio sublime de la verdad divina.[2]

Al terminar el mandato romano sobre Britania, (la parte sur de Gran Bretaña), la isla fue invadida, tanto por pueblos celtas procedentes de Escocia e Irlanda como por pueblos germánicos venidos de los actuales Países Bajos, Alemania, y Dinamarca, principalmente anglos, sajones y jutos. Estas tribus acabaron fusionándose entre sí y, en cierta forma, con la población local, principalmente los britones, fundando una serie de reinos en el sureste de Britania. A esta zona le dieron los francos el nombre latino Anglae terra (Tierra de los anglos), que más tarde pasó a utilizarse en la mayor parte de Europa. Posteriormente los propios ingleses tradujeron este nombre como England.

Es curioso que el nombre de este territorio varía dependiendo de dónde provenga la denominación: para los europeos continentales, el nombre de «Tierra de los anglos» fue el que perduró, aun cuando los anglos estaban más al norte que los reinos sajones en la isla. Sin duda alguna, influyó el hecho de que los reinos anglos de Northumbria, Mercia y Anglia Oriental abarcaban el 80 % del territorio de la Heptarquía y a ellos correspondió la supremacía política durante los siglos VI y VII, especialmente durante los reinados de Edwin de Northumbria y de Penda y Offa de Mercia. A esta supremacía política de los anglos se unió una primacía cultural, pues los monasterios de Northumbria, especialmente el de Lindisfarne, se convirtieron en centros culturales de primer orden, de donde surgieron grandes figuras como Alcuino de York y Beda el Venerable, que tuvieron una gran influencia en el desarrollo de la cultura de la Europa merovingia y carolingia. Además, concurría un hecho que jugaba en contra de una hipotética Saxonland: y es que en el continente, en la frontera oriental del reino de los francos, se asentaba el pueblo de los sajones continentales, que tras ser sometido por Carlomagno, se integró en el Imperio carolingio y posteriormente en el Sacro Imperio. El uso de los términos Anglia y angli esquivaba molestas homonimias y evitaba la posibilidad de confundir a los anglosajones con los sajones del continente.

En el marco de los propios anglosajones, la Historia Eclesiástica Gentis Anglorum de Beda el Venerable marca una tendencia. En esta obra, las palabras angli, angelfolc y gentis anglorum se utilizan en un doble sentido: en un sentido amplio, designan a todos aquellos pueblos de lengua germánica que invadieron Gran Bretaña a finales del siglo V y principios del VI, ya fueran anglos, jutos o sajones.[3]​ En un sentido estricto, tales términos se referían exclusivamente a la tribu de los anglos, excluyendo a los jutos y los sajones. Esta terminología fue aceptada incluso por los sajones de Wessex, que a partir de Alfredo el Grande, se titulaban a sí mismos como Rex Saxonum et Anglorum (reyes de los anglos). Sin duda alguna, influyó el hecho de que a partir del tratado de Wedmore (878) y la conquista de Londres, amplias zonas habitadas por anglos cayeran en poder del rey Alfredo. Precisamente fue este monarca el que, a pesar de ser sajón, hizo todo lo posible por patrocinar una identidad paninglesa entre los pueblos de habla anglosajona de Britannia.

En sus traducciones de las obras de Beda el Venerable se usa el vocablo englisc (inglés), y no saxisc (sajón), para referirse a la lengua anglosajona. Además, la expresión gentis Anglorum es traducida por Alfredo como con el vocablo Angelcynn (el pueblo de los ingleses). No en vano, los reyes de Wessex eran descendientes del legendario rey de los anglos Offa (no confundir con Offa de Mercia), que reinó en el Norte de Alemania siglos antes de la gran migración a Britannia. Los reyes de los anglosajones, dueños ya a partir de Athelstan de toda Inglaterra, adoptaron diferentes títulos como Rex Angulsæxna (rey de los anglosajones) o Rex Anglorum (rey de los ingleses) y finalmente en el siglo XI la última expresión se consolidó, y el vocablo «ingleses» desplazó definitivamente al de «sajones».

En las lenguas celtas, el nombre de los sajones fue el que tuvo mayor arraigo, como por ejemplo: Sasana en gaélico irlandés; Sasainn en gaélico escocés; Lloegr para el territorio, pero saeson como gentilicio, en galés y bro-saoz en bretón.