Guerra del Alto Karabaj

Guerra del Alto Karabaj
Karabakhwar01.jpg
Fotografías del conflicto
Fecha26 de febrero de 198816 de mayo de 1994
LugarAlto Karabaj, Armenia y Azerbaiyán
Casus belliDisputa territorial entre Armenia y Azerbaiyán.
ResultadoVictoria militar armenia y cese del fuego tras el tratado de 1994, firmado por los representantes de Armenia, Azerbaiyán y la República de Artsaj.
Beligerantes
Flag of Artsakh.svg República de Artsaj
Apoyado por:
Bandera de Armenia Armenia
Bandera de Armenia Diáspora armenia
Flag of the CIS.svg Mercenarios de la CEI
Bandera de Osetia del Sur Voluntarios osetios
Yezidi flag in Armenia.jpg Voluntarios yazidíes
Ayuda armamentística:
Bandera de Rusia Rusia
Bandera de Grecia Grecia
Flag of the Azerbaijan Soviet Socialist Republic (1956–1991).svg RSS de Azerbaiyán (OMON)[2]
Apoyado por:
Flag of Afghanistan (WFB 1996).png Muyahidines afganos
Flag of Chechen Republic of Ichkeria.svg Voluntarios chechenos
Flag of the CIS.svg Mercenarios de la CEI
Ayuda armamentística:
Bandera de Rusia Rusia
Bandera de Ucrania Ucrania
Bandera de Irán Irán
Bandera de Israel Israel
Comandantes
Flag of Artsakh.svg Samvel Babayan
Flag of Artsakh.svg Hemayag Haroyan †
Flag of Armenia.svg Monte Melkonian
Flag of Armenia.svg Vazgen Sargsyan
Flag of Artsakh.svg Arkady Ter-Tatevosyan
Flag of Artsakh.svg Anatoly Zinevich
Flag of Azerbaijan.svg Isgandar Hamidov
Flag of Azerbaijan.svg Surət Hüseynov
Flag of Azerbaijan.svg Rahim Gaziev
Flag of Chechen Republic of Ichkeria.svg Shamil Basáyev
Flag of Afghanistan (WFB 1996).png Gulbuddin Hekmatyar
Fuerzas en combate
Flag of Armenia.svgFlag of Artsakh.svg 1000 (1988)[10]Flag of the Soviet Union.svg 15 000 (1988-90)[14]
Bajas
4592[17]25 000[20]

La Guerra del Alto Karabaj se refiere al conflicto armado que ocurrió entre febrero de 1988 y mayo de 1994 en el pequeño enclave armenio del Alto Karabaj (o Nagorno Karabaj), en la región sureste del Cáucaso, una antigua provincia soviética poblada por una minoría azerí y una mayoría de armenios, rodeada completamente por la República de Azerbaiyán. El parlamento del enclave votó a favor de la unión con Armenia, lo cual fue ratificado en un plebiscito que contó con una aplastante mayoría de la población favorable a la independencia. Las demandas de unificación con Ereván, las cuales proliferaron a lo largo de la década de 1980, se desarrollaron en un comienzo de manera pacífica, aunque la presión autonomista generada ante el colapso de la Unión Soviética a finales de la década llevaron aparejados un incremento de la violencia en la región entre ambos grupos étnicos, lo que finalmente derivó en sucesos de limpieza étnica por ambas partes. A lo largo del conflicto, tanto Armenia como Azerbaiyán se vieron envueltos en una progresiva guerra no declarada en las zonas montañosas de Karabaj por la intención de Azerbaiyán de reprimir a los secesionistas e irredentistas del antiguo óblast autónomo.

Este conflicto se transformó en el más grave de todos aquellos que se dieron tras la desintegración de la URSS en diciembre de 1991. Los combates interétnicos se iniciaron poco después de que el Parlamento local votara a favor de la unión con la RSS de Armenia el 20 de febrero de 1988. Esta declaración de secesión de la RSS de Azerbaiyán fue considerada como el resultado de «un resentimiento de larga duración en la comunidad armenia del Alto Karabaj contra las serias limitaciones a su cultura y libertad religiosa por las autoridades centrales soviéticas y azeríes».

Junto con los movimientos secesionistas de las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, el conflicto significó uno de los más importantes elementos en la desintegración de la Unión Soviética. La proclamación de independencia de Azerbaiyán, seguida de la persecución masiva y asesinatos de armenios, conocidos como "Enero Negro", significaron la cooptación de los poderes ejercidos por el gobierno central en manos de la administración de Bakú. Una de las primeras medidas tomadas por la naciente república fue la de eliminar el gobierno provincial autónomo del Alto Karabaj, lo que provocó como reacción que la mayoría armenia de la provincia votase masivamente en favor de la creación de la República de Artsaj.

La escalada de la violencia se acentuó a lo largo del invierno de 1992 pese a los intentos de mediación internacional patrocinados por la OSCE, los cuales fallaron en una resolución del conflicto y una solución concordada de las partes. En la primavera de 1993 las fuerzas armenias ocuparon regiones fuera del enclave, en un intento de involucrar a otros países de la zona como Rusia o Georgia. Para 1994 los armenios del Alto Karabaj no solo controlaban el territorio propio de la República, sino también cerca de un 14% del territorio nacional de Azerbaiyán. Un alto al fuego acordado en 1994 bajo el auspicio de Rusia puso término a la parte armada del conflicto, mientras que un organismo llamado Grupo de Minsk, supeditado a la OSCE, fue establecido para poder realizar las respectivas negociaciones de paz.

Antecedentes

Independencia del Imperio ruso

La soberanía sobre el territorio de Alto Karabaj ha sido objeto de una larga disputa entre Armenia y Azerbaiyán, tanto que pervive hasta nuestros días. La región, conocida como Artsaj por los armenios, es un territorio poblado por armenios desde los tiempos prehistóricos, siendo a veces prácticamente la última fortaleza de la identidad y cultura armenia durante repetidas conquistas. Los problemas respecto a la soberanía, sin embargo, son relativamente recientes. Poco después de la capitulación del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial se produjo la Revolución de Octubre, por medio de la cual los bolcheviques accedieron al poder en un colapsado Imperio Ruso en 1917. Tres naciones del Cáucaso: Georgia, Armenia y Azerbaiyán proclamaron su independencia de Rusia y se organizaron en la República Democrática Federal de Transcaucasia, la cual tuvo una corta vida (10 de febrero a 28 de mayo de 1918).

Guerra entre Armenia y Azerbaiyán (1918-1920)

Poco después de que se disolviera la Federación transcaucásica, graves disputas territoriales y étnicas entre armenios y azeríes desembocaron en una guerra abierta entre las recién formadas repúblicas democráticas de Armenia y Azerbaiyán. La guerra se extendió a los distritos de Qazaj, Syunik, Najicheván y el propio Karabaj. La disputa se centró en el establecimiento de la frontera entre ambos países en las mencionadas provincias. Los armenios de Karabaj intentaron proclamarse en una república independiente, pero fallaron al no poder contactarse con Armenia. Después de la derrota otomana en la Primera Guerra Mundial, tropas británicas ocuparon la zona de Transcaucasia en 1919, colocando a la zona de Karabaj y Zangezur bajo el mandato de Khosrov bey Sultanov, mientras que la decisión definitiva acerca del futuro de la región era tomada por la Conferencia de París de 1919.

Intervención soviética

Mapa de Alto Karabaj como provincia autónoma.

Pese a estar la decisión pendiente, una joven Unión Soviética intervino en el Cáucaso y en el plazo de tres años organizó a los diferentes países en la República Socialista Federativa Soviética Transcaucásica, integrándolos en su territorio. Inspirándose en la organización del Estado soviético, los bolcheviques crearon entonces un Buró Caucásico conformado por siete miembros, supervisados por el entonces Comisario del Pueblo para las Nacionalidades, que era Stalin. Pese a que el Buró votó 4 a 3 a favor de colocar Alto Karabaj bajo la autoridad de la recién creada República Socialista Soviética de Armenia, las protestas de los líderes del Partido Comunista de Azerbaiyán, incluyendo a su líder Nariman Narimanov, y un alzamiento antisoviético en Ereván en 1921 complicaron las relaciones entre Armenia y Moscú. Esos factores condujeron a que el Comité revisara su decisión, para que en definitiva se resolviera incorporar al recién creado Óblast Autónomo del Alto Karabaj (OAAK) dentro de la RSS de Azerbaiyán en 1923, dejando a su población - compuesta en un 94% de armenios - bajo el gobierno de otra nacionalidad. La capital fue trasladada de Shusha a Khankendi (rebautizada como Stepanakert al poco tiempo).

Historiadores armenios y azeríes han especulado durante largo tiempo sobre las razones de esta decisión, manejándose como probable motivo la aplicación de la regla "divide y vencerás". Esto puede observase, por ejemplo, por el extraño emplazamiento del enclave de Najicheván (tierra también perteneciente a Armenia hasta la década de 1940), el cual está rodeado por Armenia al norte e Irán al sur, pero pertenece a Azerbaiyán.

Otro posible motivo de esta decisión es el intento de realizar un gesto político de buena voluntad por parte de la URSS hacia la Turquía de Ataturk, un gobierno central que descuartizó Armenia anexionándose 12 provincias armenias, entre ellas Erzurum y Van, dos centros culturales de vital importancia para el pueblo armenio. Armenia, por su parte, siempre se negó a reconocer la legalidad de tal decisión, y continuó a lo largo del tiempo protestando dentro del sistema soviético por ello.

El resurgimiento de la cuestión de Alto Karabaj

La elección de Mijaíl Gorbachov como Secretario General del PCUS en 1985 trajo consigo la implementación de sus dos grandes planes de reforma, conocidos como perestroika y glásnost. Mientras que los fines de la reforma económica se cristalizaban en la perestroika, la glásnost permitió que los ciudadanos soviéticos disfrutaran de una relativa libertad de prensa, especialmente en cuanto se pudo por primera vez criticar abiertamente a los gobernantes. Dentro de este marco, los líderes soviéticos de Karabaj capitalizaron tal apertura consiguiendo obtener un voto del parlamento regional a favor de la unión del OAAK con la RSS de Armenia el 20 de febrero de 1988. Los dirigentes armenios del óblast se quejaban porque la región no contaba con textos escolares ni canales de televisión que transmitieran en armenio. En el mismo sentido que el Secretario General del Partido Comunista de Azerbaiyán, Heidar Aliev, había intentado realizar una "azerificación" de la zona, incrementando la presencia, número e influencia de los azeríes que vivían en Alto Karabaj, al mismo tiempo que la población armenia estaba en declive. Para 1988 la población armenia que vivía en la región había disminuido a cerca de las tres cuartas partes.

El movimiento autonomista había sido liderado por diversas figuras populares armenias, al igual que por miembros de la "intelligentsia", como el conocido disidente y premio Nobel de la Paz Andrei Sajarov. Antes de la declaración del 20 de febrero, los armenios habían comenzado a protestar, en un conjunto de huelgas por parte de los trabajadores de Ereván que demandaban la unificación con el enclave. Estas protestas fueron contestadas en términos similares en manifestaciones realizadas en Bakú. Como reacción a las protestas, Gorbachov afirmó que las fronteras entre las repúblicas soviéticas no serían modificadas, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 78 de la Constitución de la URSS. El líder soviético afirmó también que otras nacionalidades y pueblos de la URSS estaban solicitando cambios territoriales, y que una nueva fijación de límites en Alto Karabaj constituiría "un peligroso precedente". Los armenios veían con desdén la decisión de 1921, considerando a su vez que sus esfuerzos estaban destinados a corregir un error histórico bajo el principio de la autodeterminación, un derecho asimismo contemplado en la Constitución soviética para sus repúblicas conformantes. Los azeríes, por otro lado, calificaban tales demandas, que implicaban el abandono de una importante región de la República, como inaceptables y se alinearon con la postura de Gorbachov.

El Pogromo de Sumgait

Los conflictos étnicos entre miembros de las comunidades que vivían en Alto Karabaj estallaron al poco tiempo. El 22 de febrero de 1988, una confrontación directa cerca de Askerán (en Alto Karabaj, en la carretera entre Agdam y Stepanakert), entre un grupo militar azerí y grupos de ciudadanos armenios terminó en violentos incidentes que dejaron como saldo cerca de 10 armenios muertos y heridos. Durante los combates, un agente local de la Policía, supuestamente armenio, mató a dos jóvenes azeríes. El 27 del mismo mes, mientras hablaba en la televisión central de Bakú, el fiscal soviético Alexander Katusev mencionó la nacionalidad de los heridos.

Pocas horas después de la intervención, estalló un pogromo dirigido contra los residentes armenios en la ciudad de Sumgait, ubicada a 25 kilómetros al norte de Bakú, que contaba con una alta población de refugiados azeríes. El resultado de estos hechos fue de 32 armenios muertos, de acuerdo con las estadísticas oficiales soviéticas, aunque varios años después, a principios de la década de 1990, los mandatarios de la KGB reconocieron que tenían órdenes directas del gabinete de Gorbachov de ocultar notablemente el número de los armenios muertos. Los armenios fueron golpeados y asesinados; las mujeres armenias violadas, quemadas vivas y asesinadas, tanto en sus casas como en plena calle, durante tres días de violencia que sólo cesaron cuando el Ejército Rojo sofocó la rebelión entrando en la ciudad el 1 de marzo de 1988.

La forma en que los armenios fueron asesinados provocó una gran indignación entre sus compatriotas, que consideraron que el pogromo había sido avalado por parte de las autoridades soviéticas con el fin de intimidar a los miembros del movimiento de Alto Karabaj. La violencia aumentó poco a poco después de los hechos de Sumgait, hasta que Gorbachov decidió finalmente intervenir militarmente en Armenia en septiembre de 1988. Para ese tiempo se estimaba que más de 100 personas habían perdido la vida tanto en Armenia como en Azerbaiyán. A todo esto se agregaron las consecuencias de un gran terremoto que asoló la ciudad de Leninakan, en Armenia, el 7 de diciembre de 1988, provocando la muerte de más de 25.000 personas.

Los intentos de Gorbachov para estabilizar la región fueron infructuosos, ya que se enfrentaba a la intransigencia de ambos bandos. Los armenios, por un lado, no se conformaron con la promesa de Moscú de destinar 400 millones de rublos con el fin de revitalizar el idioma armenio, destinándolos a textos escolares y a un canal de televisión para Karabaj. Por su parte, Azerbaiyán no estaba dispuesto en ningún caso a ceder territorio a Armenia. Otro hecho que complicó la situación fue la detención por órdenes del Kremlin de 11 miembros de un recién formado Comité de Karabaj (entre los que se encontraba Levon Ter-Petrosian) durante el caos que siguió al terremoto. Estas acciones polarizaron las relaciones entre Moscú y los armenios, ya que estos últimos perdieron la confianza en Gorbachov, despreciándolo por la mala gestión de la ayuda para las víctimas del terremoto y por su falta tanto de comprensión como de garantías en la gestión de la crisis.

Enero Negro

La creciente violencia interétnica comenzó a cobrar cada vez más víctimas, lo que obligó a la mayoría de la población azerí residente en Armenia a refugiarse en su país, al mismo tiempo que los armenios de Azerbaiyán huían al suyo. La escalada del conflicto parecía escapársele de las manos al Gobierno de la URSS, por lo que la decisión de los líderes soviéticos de tomar el control directo de la región en enero de 1989 fue recibida con agrado por muchos armenios. En el verano de 1989 los dirigentes del Frente Popular de Azerbaiyán y sus seguidores lograron que la RSS de Azerbaiyán iniciara un bloqueo aéreo y ferroviario contra Armenia, logrando estrangular la economía del país al evitar que el 85% de la carga y los bienes que llegaban por vía férrea arribaran a la República. Esta medida tuvo otro efecto, el de que la región de Najicheván quedara separada totalmente del resto de la URSS. La interrupción del tráfico ferroviario a Armenia estuvo motivado en parte por los ataques de militantes de ese país contra trabajadores azerbaiyanos que entraban en su territorio, los cuales empezaron a rehusar a cumplir esos servicios.

En enero de 1990 se produjo otro pogromo contra armenios en Bakú, lo que obligó al Gobierno soviético a declarar el estado de emergencia y a enviar tropas de la MVD a restablecer el orden. La ciudad de Bakú, capital de Azerbaiyán, contaba por aquel entonces con una población armenia superior a 250.000 habitantes. Se estableció un toque de queda (cosa que no sucedía en la URSS desde la Segunda Guerra Mundial) al mismo tiempo que se producían fuertes combates entre las fuerzas soviéticas y los nacionalistas azeríes. Estos incidentes dejaron como saldo más de 120 azeríes y 8 soldados de la MVD muertos. Sin embargo, durante este tiempo el Partido Comunista de Azerbaiyán había caído, transformándose el orden en un velado mantenimiento de los comunistas en el poder, antes que proteger a la población armenia del país. Estos eventos, conocidos como "Enero Negro", delinearon la relación futura entre Azerbaiyán y Rusia. Después de estos hechos, la población armenia en Bakú se vio visiblemente reducida, quedándose en 36.000 habitantes.

Operación Anillo

En la primavera de 1991 el Gobierno de la URSS organizó un referéndum especial a lo largo de todo el país, llamado Nuevo Tratado de la Unión, con el fin de decidir si las repúblicas soviéticas se mantendrían unidas u optarían por la independencia. Como resultado, nuevos gobiernos no comunistas llegaron al poder en las repúblicas, destacándose el de Borís Yeltsin en Rusia, Levon Ter-Petrosian en Armenia y Ayaz Mütallibov en Azerbaiyán, mientras que Gorbachov se mantenía a cargo del gobierno central como Presidente de la URSS. Azerbaiyán votó en cumplimiento del tratado, en tanto que varias repúblicas boicotearon el referéndum, como Armenia, que realizó un referéndum paralelo acerca de la independencia el 21 de septiembre de 1991.

Ante las perspectivas de la situación, muchos armenios y azeríes comenzaron a adquirir armas localizadas en depósitos en Alto Karabaj, con el fin de defenderse. Frente a esto Mütallibov consiguió el apoyo de Gorbachov para realizar una operación militar conjunta con fuerzas del Ejército Rojo y el naciente Ejército azerí, con el objeto de desarmar a la milicia armenia. Esta medida, conocida como "Operación Anillo", significó la deportación forzada de los armenios que poblaban las villas de la región de Shahumian. Estos actos fueron considerados, tanto por los oficiales soviéticos del Kremlin como por el Gobierno armenio, como un método de intimidación contra quienes sostenían las demandas de unificación.

Los resultados de la operación fueron contraproducentes, ya que la situación empujó, incluso a los armenios más reticentes al conflicto, a considerar que la única solución para la crisis de Alto Karabaj era recurrir a la fuerza armada. El guerrillero armenio-estadounidense Monte Melkonian (quien se convertiría en uno de los más eficaces jefes militares de la guerra) sostuvo que Karabaj debía ser "liberado". Señalaba que si esto no se hacía, la zona de Syunik sería pronto anexionada por Azerbaiyán, a lo que le seguiría toda Armenia, concluyendo que "la pérdida de Artsakh significaría la pérdida de toda Armenia". Velayat Kuliev, un escritor y director adjunto del Instituto de Literatura de Azerbaiyán, contradijo estas apreciaciones, afirmando que "últimamente los nacionalistas armenios, incluyendo algunos influyentes personajes, empezaron a hablar acerca de la Gran Armenia. No era sólo Azerbaiyán. Ellos querían anexar partes de Georgia, Irán y Turquía".