Guano
English: Guano

Nido hecho de guano en la Reserva Nacional de Paracas, Perú.
El peñón Rockall, en el océano Atlántico, recubierto de guano.
Guano rojo de Chile también es distribuido en Europa como abono por Vitaterra-Mirat.
Islas guaneras de Chincha, Perú. 21.2.1863.

El guano (del quechua wánu, 'abono')[1]​ es el sustrato resultante de la acumulación masiva de excrementos de aves marinas y focas en ambientes áridos o de escasa humedad. Como abono, el guano es un fertilizante altamente efectivo debido a su excepcional contenido alto en los tres componentes principales para el crecimiento de las plantas: nitrógeno, fósforo y potasio. El comercio de guano durante el siglo XIX jugó un papel fundamental en el desarrollo de prácticas agrícolas intensivas y llevó a la colonización formal de islas remotas en muchas partes del mundo. Durante el siglo XX, las aves productoras de guano se convirtieron en un importante objetivo de conservación. Aún hoy el guano es un producto muy apreciado, especialmente en la agricultura ecológica.

Composición

El tufo de aves es rico en nitrógeno, oxalato amónico y urea, fósforo y fosfatos, además de sal terrestre e impurezas. El guano procedente de depósitos locales frescos, como los de las islas Chincha en Perú, suele contener de un 8 a un 16 % de nitrógeno (la mayoría procedente del ácido úrico), de un 8 a un 12 % de ácido fosfórico, y de un 2 a 3 % de potasa equivalente.[4]

El suelo deficiente en materia orgánica puede hacerse más productivo abonándose con guano. Este está compuesto de amoníaco, ácido úrico, fosfórico, oxálico y ácidos carbónicos, sales e impurezas de la tierra. Tiene color rojizo cuando proviene de los yacimientos del Plioceno y el Pleistoceno, y es amarillento cuando es de formación reciente.