Francesco Maria della Rovere

Francesco Maria I della Rovere
Young Man Apple.jpg

Duque de Sora
1501-1516
PredecesorGiovanni della Rovere
SucesorWilliam de Croÿ

Coat of arms of Federico and Guidobaldo da Montefeltro.svg
Duque de Urbino
1508-1516 (1517)
PredecesorGuidobaldo I de Montefeltro
SucesorLorenzo II de Médici

Coat of arms of Federico and Guidobaldo da Montefeltro.svg
Duque de Urbino
1521-1538
PredecesorLorenzo II de Médici
SucesorGuidobaldo II della Rovere

Duque de Sora
1533-1538
PredecesorWilliam de Croÿ
SucesorGiulio della Rovere

Información personal
Nombre de nacimientoFrancesco Maria della Rovere
Nacimiento22 de marzo de 1490
Bandera de Italia Senigallia, provincia de Ancona, Marcas, Italia
Fallecimiento20 de agosto de 1538 (48 años)
Bandera de Italia Pésaro, provincia de Pesaro y Urbino, Marcas, Italia
Causa de la muerteHomicidio Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepulturaMonastero di Santa Chiara (Urbino) (Italia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia nobiliariaDella Rovere Ver y modificar los datos en Wikidata
PadresGiovanni della Rovere
Juana de Montefeltro
CónyugeEleonora Gonzaga, duquesa de Urbino
HijosGiulia della Rovere
Isabel della Rovere
Guidobaldo II della Rovere
Giulio della Rovere
Hipólita della Rovere
Información profesional
OcupaciónCondottiero y duque
Rango
Distinciones
Escudo
Blason Guidobaldo II della Rovere.svg

Francisco María I della Rovere (Senigallia, 25 de marzo de 1490Pésaro, 20 de octubre de 1538) fue un condottiero del Renacimiento italiano, duque de Urbino y Sora.

Biografía

Hijo de Juan della Rovere, señor de Senigallia y capitán general de la Iglesia, y de Juana da Montefeltro, hija de Federico III da Montefeltro, fue educado en su juventud por el humanista Ludovico Odasio.

Su tío Guidobaldo da Montefeltro, sin descendencia directa, lo quiso a su lado en la corte de Urbino y en 1504 le presentó como su sucesor tras haberlo adoptado, a través de la intercesión del papa Julio II. En 1502 la familia Della Rovere perdió la signoria de Senigallia, que fue ocupada por los seguidores de César Borgia, el cual, en aquellos años, representaba la figura dominante en las Marcas. Francisco María y su madre se salvaron de la masacre perpetrada por las tropas de César por el entonces soldado Andrea Doria.

Cuando en 1508, con la muerte de Guidobaldo I, se extinguió la descendencia de los Montefeltro, Francisco se convirtió en Señor de Urbino. Además gracias al apoyo de Juliano della Rovere, tío suyo, ascendido al trono pontificio en 1503 como Julio II, pudo finalmente recuperar el control de Senigallia.

En 1509 Francisco María se convirtió, como su padre antes de él y también por nombramiento de Julio II, en Capitán General de la Iglesia, cargo que le permitió distinguirse en la lucha contra Ferrara y Venecia.

En 1512, tras la muerte sin herederos del señor de Pesaro, Costanzo II Sforza, el Duque recibió también la signoria de Pésaro. Pero poco después su posición de privilegio se desvanecerá, a raíz de la muerte de su tío Julio II y la elección de León X. El cambio de equilibrios dará lugar a la pérdida del Ducado de Urbino, que en 1516 será cedido a Lorenzo II de Médici, sobrino de León X. En 1517, no obstante, Francisco María intentaría recuperar su estado por la vía armada, aprovechando la abundancia de tropas licenciadas tras la finalización de la guerra de la Liga de Cambrai. Este conflicto, conocido como guerra de Urbino no generaría ningún resultado positivo inmediato para el viejo duque, que sólo recuperará su estado en 1521, a la muerte del Papa León X de la familia Medici.

En 1522, dirigió la infantería veneciana que como retaguardia o reserva participó en la batalla de Bicoca sin participar en el combate. Tras haber combatido en Lombardía hasta 1525, durante el pontificado de otro Médicis, Clemente VII, Della Rovere se quedaría lentamente al margen de la escena.

Según muchos historiadores se puede encontrar en su poco enérgica posición adoptada una de las causas de la invasión de los Lansquenetes de Carlos V de Habsburgo, a los cuales sólo se opondrá, sin éxito, Juan de las Bandas Negras, el último de los capitanes de ventura. El descenso en Italia de estas tropas tendrá como consecuencia, en primer lugar, la caída del castillo de Milán en septiembre de 1526, y en segundo el consiguiente Saco de Roma de 1527.

Entre los últimos acontecimientos vividos como protagonista se recuerda la toma de Pavía, expugnada a finales de los años 20, y el haberse aliado con Venecia. Posteriormente, para oponerse al Papa en el dominio de las Marcas, organizó el matrimonio de su hijo Guidobaldo II della Rovere con Giulia da Varano.

Retrato de Francisco María della Rovere por Tiziano.

En los últimos años de su señorío aumentó el prestigio de su corte, sobre todo protegiendo las artes, como era tradición en su ducado. Asimismo, invirtió en mejorar las obras de fortificación, ya emprendidas por su padre Juan (que había construido la fortaleza de Senigallia).

Murió en Pésaro el 20 de octubre de 1538, sucediéndole su hijo Guidobaldo II della Rovere.