Era de la Fragmentación

Imagen del Potala.
Mapa que muestra los mayores regímenes religiosos durante la Era de la Fragmentación.

La Era de Fragmentación (སིལ་ཆད་དུ་འཆད་པ) fue un periodo en la historia del Tíbet desarrollado entre los siglos IX y XI. Durante esta era, la centralización política de los primeros imperios tibetanos colapsó seguido de una guerra civil entre Yumtän (Yum brtan) y Ösung ('Od-srung).[2]

La Guerra civil y el declive del imperio

El último emperador del Imperio tibetano unificado, Langdarma, fue asesinado entre los años 842-846, por lo que se dice fue un ermitaño budista, un monje llamado Pelgyi Dorje de Lhalung.[3]​ El asesinato dejó a dos posibles herederos, Yumtän y Ösung, para luchar por el trono, lo que desencadenó en una guerra civil. Se dice que posteriormente, los sucesores de Ösung controlaron la región de Ngari, mientras que los sucesores de Yumtän gobernaron la región Ü.

Luego de la división del imperio, el hijo de Ösung, Pälkhortsän (Dpal 'khor brtsan) (865-895 u 893-923), que sería padre de dos hijos, Trashi Tsentsän (Bkra shis brtsen brtsan) y Thrikhyiding (Khri khyi lding), también llamado Kyide Nyigön (Skyid lde nyi ma mgon) en algunas fuentes, heredarían las regiones occidentales del Tíbet.[1]