Equidad

El término equidad (del latín aequitas, de ', «igual»; del griego ', «virtud de la justicia del caso en concreto»), en la ciencia jurídica, hace referencia a la posibilidad que tiene el juez o tribunal de tener en cuenta las circunstancias personales de las partes en un proceso judicial a la hora de dictar una sentencia, que es particular, en aplicación de la ley, que es general, identificándose de este modo con la epiqueya.

Según el diccionario de la lengua española

Puede definirse como:

  • Cualidad que mueve a dar a cada uno lo que merece sin exceder o disminuir.
  • Justicia, imparcialidad en un trato o un reparto.
  • Tratar a todos por igual respetando y teniendo en cuenta sus diferencias y cualidades.
  • La "bondadosa templanza habitual"; a la propensión a dejarse guiar por el deber o por la conciencia, más que por la justicia o por la ley escrita;[1]
  • La justicia natural, opuesta a la ley escrita.
  • una moderación en el precio de las cosas o en las condiciones.
  • Una "disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece.[1]​ Este ideal está íntimamente enlazado con el precepto exclusivamente jurídico de Ulpiano en sus Tria Praecepta Iuris (Tres principios del derecho), el suum cuique tribuere (dar a cada uno lo suyo).