Eduardo Miño

Eduardo Miño
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Monolito en recuerdo de Eduardo Miño en la comuna de Maipú. Incluye la última frase que escribió en su carta de despedida: «Mi alma que desborda humanidad ya no soporta tanta injusticia».
Información personal
Nombre de nacimientoEduardo Segundo Miño Pérez
Nacimiento26 de agosto de 1951
Santiago, Bandera de Chile Chile
Fallecimiento1 de diciembre de 2001
(50 años)
Santiago, Bandera de Chile Chile
Causa de la muerteInmolación (suicidio)
NacionalidadChilena
Información profesional
OcupaciónMilitante comunista

Eduardo Segundo Miño Pérez[2]

Biografía

Suicidio

El jueves 30 de noviembre de 2001 alrededor de las 11:40,[2]​ Tras arder por un minuto, Carabineros apostados en el lugar apagaron el fuego con frazadas húmedas y extintores. Miño recibió ayuda de una enfermera que asistía al acto de CONASIDA, a quien le contó que tenía tres hijos y vivía en Maipú. Por cinco minutos estuvo en el suelo de la plaza, intentando ponerse de pie un par de veces, siendo contenido por Carabineros hasta la llegada de la ambulancia.

Texto de la carta

Eduardo Miño explicaba en la carta las razones por la cual atentaba contra su vida:

A la opinión pública:

Mi nombre es Eduardo Miño Pérez, carné de identidad 6.449.449-K de Santiago. Militante del Partido Comunista. Soy miembro de la Asociación Chilena de Víctimas del Asbesto. Esta agrupación reúne a más de quinientas personas que están enfermas y muriéndose de asbestosis, participan las viudas de los obreros de la industria Pizarreño, las esposas y los hijos que también están enfermos, solamente por vivir en la población aledaña a la industria.

Ya han muerto más de 300 personas de mesotelioma pleural, que es el cáncer producido por aspirar asbesto. Hago esta suprema protesta denunciando:

1.- A la industria Pizarreño y su holding internacional, por no haber protegido a sus trabajadores y sus familias del veneno del asbesto.

2.- A la Mutual de Seguridad por maltratar a los trabajadores, enfermos y engañarlos en contra de su salud.

3.- A los médicos de la Mutual por ponerse de parte de la empresa Pizarreño y mentirle a los trabajadores no declarándoles su enfermedad.

4.- A los organismos de Gobierno por no ejercer su responsabilidad fiscalizadora y no ayudar a las víctimas. Esta forma de protesta, última y terrible, la hago en plena condición física y mental como una forma de dejar en la conciencia de los culpables el peso de sus culpas criminales. Esta inmolación digna y consecuente la hago extensiva también contra: Los grandes empresarios que son culpables del drama de la cesantía, que se traduce en impotencia, hambre y desesperación para miles de chilenos. Contra la guerra imperialista que masacra a miles de civiles pobres e inocentes para incrementar las ganancias de la industria armamentista y crear la dictadura global. Contra la globalización imperialista hegemonizada por Estados Unidos. Contra el ataque prepotente, artero y cobarde contra la sede del Partido Comunista (PC) de Chile. Mi alma que desborda humanidad ya no soporta tanta injusticia.

Eduardo Miño.[3]

Muerte

Miño fue llevado de extrema urgencia a la Posta Central, con el 71% de su cuerpo quemado,[1]

Su cuerpo fue velado en la sede de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, y su cuerpo enterrado en el Cementerio Parroquial de Maipú.[4]