Disolución de la Unión Soviética

Disolución de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas
1991 coup attempt1.jpg
Tanques en la Plaza Roja durante el intento de golpe de Estado en 1991.
Otros nombresDisolución de la URSS, desintegración de la URSS
Tipodisolución de una entidad territorial administrativa
SucesoDisolución de la Unión Soviética en repúblicas independientes
UbicaciónBandera de la Unión Soviética Unión Soviética
PaísUnión Soviética
Fecha11 de marzo de 1990-25 de diciembre de 1991
ParticipantesRepúblicas Socialistas Soviéticas
Repúblicas Autónomas Socialistas Soviéticas
Bandera oficial de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1922-1991), también conocida como URSS o Unión Soviética.

La Disolución de la Unión Soviética o la Disolución de la URSS fue la desintegración de las estructuras políticas federales y el gobierno central de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que culminó en la independencia de las quince Repúblicas de la Unión Soviética entre el 11 de marzo de 1990 y el 25 de diciembre de 1991. El Tratado de Belavezha (en ruso, Беловежские соглашения, en bielorruso, Белавежскія пагадненні, en ucraniano, Біловезькі угоди) fue un acuerdo internacional firmado el 8 de diciembre de 1991 por los presidentes de la RSFS de Rusia, RSS de Ucrania y RSS de Bielorrusia (Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkiévich, respectivamente) en la reserva natural de Belovezhskaya Pushcha.[4]​ Estos acuerdos declaran la disolución oficial de la URSS poniendo fin a la vigencia del Tratado de Creación de la URSS y el establecimiento de estados en las antiguas Repúblicas de la Unión Soviética. La disolución del Estado socialista más grande del mundo, también marcó el fin de la Guerra Fría.

En resumen, en 1991 la Unión Soviética, que era la superpotencia del bloque socialista, se derrumbó económica y territorialmente debido a las reformas (Perestroika) llevadas a cabo por Mijaíl Gorbachov a la vista del colapso económico de la Unión Soviética que consistían en pasar rápidamente de una economía planificada socialista para convertirse en una economía de mercado libre similar a China, a las cuales se oponía la parte más conservadora del Partido Comunista. Este rápido intento de transición provocó la dislocación de todo el entramado industrial y agrícola de la URSS, el país virtualmente se paralizó, la inflación se disparó y aumentó la pobreza y las consiguientes protestas sociales se canalizaron a través del nacionalismo.

La desintegración de la Unión Soviética está claramente relacionada con el contexto surgido tras el fin de la Guerra Fría y la disolución de otros países del bloque oriental como la disolución de Yugoslavia y la disolución de Checoslovaquia.[5]

Desintegración de la Unión Soviética

Durante la última parte de los años 1980 se agudizaron ciertos problemas económicos en la Unión Soviética y en un lapso relativamente corto, la economía de la Unión Soviética sufrió drásticos cambios. Con el fin de dejar de lado el estancamiento de la economía soviética, el líder soviético Gorbachov inició un proceso de apertura política (glásnost) y reestructuración económica (perestroika) en el que había sido un Estado totalitario unipartidista. Las Revoluciones de 1989 llevaron a la caída de los Estados socialistas aliados a la Unión Soviética, del llamado Bloque del Este, e incrementaron la presión sobre Gorbachov para implementar una mayor democracia y autonomía para las repúblicas constituyentes de la Unión Soviética.

Bajo el liderazgo de Gorbachov, el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) introdujo elecciones directas, formó una nueva legislatura central y puso fin a la prohibición de partidos políticos. Las legislaturas de las repúblicas soviéticas empezaron a promulgar leyes que disminuyeron el control del gobierno central y ratificaron su soberanía. En 1989 Mijaíl Gorbachov declaró que los países miembros del Pacto de Varsovia podrían resolver libremente su porvenir.

El 15 de marzo de 1990 Gorbachov es elegido presidente de la Unión Soviética en el III Congreso de los Diputados del Pueblo de la Unión Soviética. Gorbachov propone la firma de un Nuevo Tratado de la Unión para así salvar al país de la crisis. A pesar de los resultados del Referéndum de la Unión Soviética de 1991, Ucrania y Armenia, entre otras repúblicas, exigen su independencia mientras el resto apoya el Nuevo Tratado de la Unión. El 11 de julio de 1990, durante la celebración del XXVIII Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, Borís Yeltsin anuncia su baja en el PCUS.[6]​ En las elecciones presidenciales de junio de 1991 Borís Yeltsin, presentándose como independiente, saldría elegido presidente de la RSFS de Rusia.

El 12 de junio de 1990, el Congreso de los Diputados del Pueblo de la RSFS de Rusia aprobó la Declaración de Soberanía Estatal de la RSFS de Rusia.[9]

Las crecientes reformas políticas llevaron a un grupo de miembros del gobierno y el Comité de Seguridad del Estado (KGB), encabezado entonces por Vladímir Kryuchkov, intentar un golpe de Estado para derrocar a Gorbachov, el entonces Presidente de la Unión Soviética, y volver a establecer un régimen central autoritario en agosto de 1991. Si bien fue frustrado por las protestas populares recogidas por Borís Yeltsin, el entonces presidente de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFS de Rusia), el intento de golpe aumentó el temor de que las reformas fueran revertidas. La mayoría de repúblicas soviéticas empezó a declarar su independencia absoluta.

El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de las repúblicas soviéticas de RSFS de Rusia, RSS de Ucrania y RSS de Bielorrusia se reunieron en secreto firmando el Tratado de Belavezha por el que se disolvía la Unión Soviética y se remplazaba por una forma de unión voluntaria conocida como la Comunidad de Estados Independientes (CEI); el 21 de diciembre en Almá-Atá, Kazajistán, los presidentes de 11 de las 15 repúblicas de la Unión Soviética (salvo Georgia y los Estados bálticos) ratificaron la creación de la CEI mediante la firma del Protocolo de Almá-Atá.[11]