Desarrollo estabilizador

El desarrollo estabilizador o Milagro mexicano fue un modelo económico utilizado en México desde 1952 hasta 1970.[1]​ Las bases de este modelo radican en buscar la estabilidad económica para lograr un desarrollo económico continuo, la estabilidad económica se refiere a mantener la economía libre de topes como inflación, déficit en la balanza de pagos, devaluaciones y demás variables que logran estabilidad macroeconómica. A partir de 1940 México inició una etapa llamada el milagro mexicano, esta etapa se caracterizó por ser de un crecimiento sostenido y fue el cambio hacia la formación de una nación moderna e industrializada. El periodo en el que se manejó el modelo en la economía nacional abarca los sexenios de Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz.

Antecedentes

En 1946, con el fin de la segunda guerra mundial las exportaciones de Estados Unidos hacia México aumentaron considerablemente, teniendo como resultado un saldo desfavorable para el Banco de México y sus divisas, generando un proceso de inflación. El gobierno de Miguel Alemán buscó combatir la inflación mediante el incremento de la producción agrícola e industrial a través de la sustitución de importaciones, modelo económico basado en poner limitaciones a las importaciones y crear facilidades a la producción y venta de mercancía nacional.

Sin embargo hasta 1948 las importaciones siguieron creciendo al igual que la inflación, generando un desequilibrio en la balanza de pagos de México. El gasto público fue destinado a lo largo del sexenio a incentivar el crecimiento económico, a costa de reducir el gasto en bienestar social.[cita requerida]El modelo es precedido por el modelo de Sustitución de Importaciones, aunque conservando los principales puntos para la realización de este.

Los principales objetivos planificadores

  1. Elevar el nivel de vida de la población, sobre todo de los campesinos, obreros y ciertos sectores de la clase media.
  2. Continuar aumentando el ingreso nacional.
  3. Acelerar el proceso de diversificación de actividades productivas en la economía.
  4. Avanzar en el proceso de industrialización dando preferencia a las industrias básicas.
  5. Lograr un desarrollo regional más equilibrado.

Algunas medidas que México optó durante este periodo, fueron:

  • Devaluación del peso frente al dólar en 1954, con una nueva paridad de 12.50 pesos por dólar.
  • Aumento de créditos al sector privado mediante la financiación de bancos públicos.
  • Se llevan a cabo políticas de “mexicanización” que demandaba la no inversión extranjera
  • Se impulsa fuertemente la producción de bienes intermedios y se empieza a fomentar la producción de bienes de capital.
  • Se impulsan política proteccionista

Historia

Desde 1940 a 1956 se da en México un período de crecimiento hacia afuera, basado en el dinamismo del sector primario. Esta política puede definirse como crecimiento sin desarrollo, ya que el número de industrias del país aumentó. Durante el mandato de Ávila Camacho (1940-1946) se observó una notable estabilidad política y un crecimiento económico. Entre 1940 y 1945, el PIB creció a un ritmo de 7.4 % por ciento, índice nunca antes alcanzado en la etapa postrevolucionaria. Los regímenes presidenciales de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán Valdés proporcionaron los medios para alentar el crecimiento económico, la consolidación del mercado interno y la inserción de México en la economía mundial.[cita requerida] La actividad industrial registró un vigoroso crecimiento. La tasa de crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) alcanzó entre 1946 y 1952 un promedio anual del 5.8 %, con un gran crecimiento que incrementó la producción de la energía eléctrica y el petróleo y también de la industria manufacturera y de construcción en todo México.

Entre otras obras públicas, se construyó el Centro Hospitalario 20 de Noviembre del ISSSTE, y unidades habitacionales como el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco o el Conjunto Habitacional Unidad Independencia en la delegación Magdalena Contreras, así mismo los cuatro primeros edificios de la unidad profesional de Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional. También se modernizaron aeropuertos, redes telefónicas, telegráficas y de comunicaciones. El ferrocarril Chihuahua-Pacífico conectó el norte del país con la costa del Pacífico.Fue interventor del Banco Nacional Obrero y, desde 1933 hasta 1943, de Fomento en los Talleres Gráficos de la Nación y en 1962 inauguró la autopista México-Puebla que reducía el trayecto de entre 3 a 4 h (que se hacía por la antigua carretera federal) a solo 2 horas (en la nueva carretera de cuota 150D).

El 27 de septiembre de 1960 se nacionalizó la industria eléctrica y fue creado el organismo descentralizado denominado "Compañía Mexicana de Luz y Fuerza" o Compañía de Luz y Fuerza. Así, la generación de electricidad, hasta entonces controlada por empresas extranjeras como The Mexican Light and Power Co., pasó a manos del gobierno. Además, se decretó el derecho del trabajador sobre una parte de las ganancias. También se estableció que los trabajadores recibieran un aguinaldo a finales de cada año. Este se recibiría con base en los días trabajados. Durante su mandato la economía estuvo en auge gracias al secretario de hacienda Antonio Ortiz Mena.

El Desarrollo Estabilizador se puede resumir como "6-6 con 2-2" ya que se caracterizó por un crecimiento de la economía mexicana del 6.6 % anual con inflación de 2.2 % y en donde la producción agrícola fue sustituida por la industrial. El crecimiento industrial que México registró en estas épocas se basó en la expansión del mercado interno, propiciado por el crecimiento urbano y los efectos de la reforma agraria, además de que fue fundamental la consolidación de la infraestructura en las comunicaciones y en el sector de la energía y de gran trascendencia la participación de la inversión extranjera que modificaría la planta industrial. El Estado utilizó políticas económicas proteccionistas, las cuales se utilizaron para proteger a los productores nacionales de la competencia extranjera, también consistía en el cobro de aranceles o cuotas en las importación, para encarecer los productos extranjeros y que esto a su vez provocara las compras de productos nacionales. Durante este modelo México mostró una estabilidad económica, una baja inflación y crecimiento de las ciudades. México experimento un crecimiento económico sostenido, la estabilidad de precios, y una tasa media de crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) de 6.56 %; el PIB por habitante creció año con año en 3.74 % y la Inversión Fija Bruta por habitante lo hizo en poco más de 6 %.

Una estrategia de desarrollo adoptada como parte de la política económica de Adolfo Ruiz Cortines, fue orientada a mantener un buen ritmo de crecimiento, por lo que se decidió hacer intentos para lograr la estabilización de la economía nacional. Mientras que en el sexenio de Adolfo López Mateos la economía adquirió dos características: lograr el mayor desarrollo a partir de la estabilidad monetaria. Así el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz retomó con mayor firmeza la política económica de su antecesor.

Sin embargo México empezó a vivir envuelto en un proceso inflacionario; en los años 1970 el país reveló déficit social, la producción industrial llegó a su límite con la política de sustitución de importaciones. El campo se hizo dependiente de los subsidios oficiales y no alcanzó a industrializarse (hubo un déficit social). El Estado rompió los equilibrios fiscales con aumentos en el gasto y el estancamiento de los ingresos. [cita requerida]Y finalmente la inflación tronó la economía (situación aprovechada por los grupos empresariales para increpar al gobierno y fortalecer su poder): provocando así la crisis de 1976 y dejando que la inflación alcanzara el 18 %.

Crecimiento hacia adentro

De 1956 a 1976 la economía mexicana gira ciento ochenta grados, creciendo hacia adentro, vía la sustitución de importaciones; es decir, México debía producir lo que consumía. La economía mexicana estuvo basada en el dinamismo del sector industrial. El crecimiento industrial en el período 1940 -1970 mantuvo un ritmo de crecimiento sostenido.[2]

Contexto económico global del desarrollo estabilizador

El periodo que va de 1954 a 1970, fue de prosperidad para los 16 países capitalistas más desarrollados. En esos años, en promedio, el crecimiento de su Producto Interno Bruto por persona fue de 4 % al año, en términos reales, y la variación anual de los precios al consumidor fue de tan sólo 3.3 % en promedio. Algunos de esos países registraron tasas de crecimiento económico espectaculares: Japón tuvo un crecimiento anual de su Producto Interno Bruto por persona de 9 %, Alemania de 5 % e Italia y Francia de algo menos de 5 %. Todos ellos con relativa estabilidad de los precios.

La Edad de Oro del Capitalismo, como la ha llamado Angus Maddison, presentó oportunidades de todo tipo a los países en proceso de desarrollo. México fue uno de esos países que se organizó para aprovechar las que en materia de comercio, inversión, turismo, crédito y muchas otras cosas más ofrecía la acelerada expansión de la economía mundial.

Ya en otros períodos México había registrado tasas de crecimiento relativamente aceleradas: durante veinte años, entre 1935 y 1953, el Producto Interno Bruto por persona, en términos reales, creció en promedio a una tasa anual de más de 3 %.[cita requerida] Pero ese crecimiento económico estuvo acompañado, en algunos años, por presiones inflacionarias. En cambio, de 1954 a 1970, el crecimiento promedio anual del Producto Interno Bruto por persona, que fue de 3.4 %, se logró con estabilidad de los precios internos. De ahí su nombre: Desarrollo Estabilizador. Nombre, por cierto, con el que presentó en septiembre de 1969 un documento Antonio Ortiz Mena en las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial celebradas en Washington D. C., Estados Unidos.