Cuzco
English: Cusco

Cusco
Cusco/Qosqo
Ciudad
Cusco, Peru.png
De arriba abajo y de izquierda a derecha: plaza de armas; templo de Coricancha; vista aérea del Cuzco; Sacsayhuamán; vista de la ciudad.

Flag of Cusco.svg
Escudo de Cusco.png

Otros nombres: La ciudad imperial[3]​ El ombligo del mundo
Cusco ubicada en Perú
Cusco
Cusco
Localización de Cusco en Perú

Mapa interactivo
Coordenadas13°31′06″S 71°58′41″O / 13°31′06″S 71°58′41″O / -71.978056
EntidadCiudad
 • PaísBandera del Perú Perú
 • DepartamentoBandera de Cusco Cuzco
 • ProvinciaBandera de Cusco Cuzco
 • DistritoBandera de Cusco Cuzco
AlcaldeVíctor Boluarte
Eventos históricos 
 • Fundación
Superficie 
 • Total385,1 km²
Altitud 
 • Media3400 m s. n. m.
Población (2017) 
 • Total428 450 hab.[1]
 • Densidad1112,86 hab/km²
Gentiliciocuzqueño, -ña
cusqueño, -ña
Huso horarioUTC -5
Código postal08000[2]
Prefijo telefónico84
Sitio web oficial

Cuzco o Cusco[4]​ (en quechua sureño: Qusqu o Qosqo, pronunciado [ˈqo̝s.qɔ]) es una ciudad del sureste del Perú ubicada en la vertiente oriental de la cordillera de los Andes, en la cuenca del río Huatanay, afluente del Vilcanota. Es la capital del departamento del Cusco y, además, según está declarado en la constitución peruana, es la «capital histórica» del país.

La ciudad, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática, es la séptima más poblada de Perú, y albergaba en 2017, una población de 437 538 habitantes.[1]

Plaza de armas, desde Saqsayhuamán.

Antiguamente fue capital del Imperio inca y una de las ciudades más importantes del Virreinato del Perú. Durante la época colonial, bajo la soberanía de la corona española, se construyeron diversas iglesias, palacios y plazas barrocas y neoclásicas. Estas construcciones son los atractivos que hacen que la ciudad sea el principal destino turístico del país. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983 por la UNESCO y suele ser denominada, debido a la gran cantidad de monumentos que posee, la "Roma de América".[5]

Toponimia

Calles del centro.
Iluminación nocturna de la ciudad.

La forma original del topónimo, tal fue encontrado en quechua cuzqueño de la época de la conquista del Imperio Inca, debe haber sido, como en el quechua cuzqueño actual, /qusqu/ ['qos.qɔ].[6]​ donde Ayar Auca ocupa el sitio del Cuzco volando con sus propias alas para posarse sobre un peñón de la zona y convertirse en una marca de ocupación litificándose:

"¡Ve allá volando (porque dicen le habían nacido unas alas), y sentándote allí toma posesión en el mismo asiento donde parece aquel mojón, porque nosotros iremos luego a poblar y vivir". Ayar Auca, oídas las palabras de su hermano, levantóse sobre sus alas y fue al dicho lugar que Manco Capac le mandaba, y sentándose allí se convirtió en piedra y quedó hecho mojón de posesión, que en la lengua antigua de este valle se llama cozco, de donde le quedó el nombre del Cuzco al tal sitio hasta hoy

Este nombre fue perdiendo su etimología en el conocimiento popular, oscureciéndose, como el mismo Betanzos también cita:

“...al cual pueblo [de hasta treinta casas pequeñas pajizas y ruines] llamaban los moradores de él, desde su antigüedad, Cozco, y lo que quiere decir este nombre Cozco no lo saben declarar, más que ansí se nombraba antiguamente”.

Una etimología totalmente diferente fue propuesta por el Inca Garcilaso de la Vega, quien afirma que:

Pusieron por punto o centro [del Tahuantinsuyu] la ciudad del Cozco, que en la lengua particular de los Incas quiere dezir ombligo de la tierra: llamáronla con buena semejança ombligo, porque todo el Perú es largo y angosto como un cuerpo humano, y aquella ciudad está casi en medio
Comentarios Reales de los Incas, Libro II, Cap. XI [8]

Esta versión se ha mitificado en el folclore de la región; sin embargo, toma las mismas ideas del mito del Ónfalos de Delfos, al igual que hiciera el dominico Diego Durán en Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme, esta vez para el topónimo de México, para el citado autor, 'el ombligo y el corazón del mundo'. Los filólogos contemporáneos consideran errada la etimología ofrecida por el Inca y, si bien el significado original y la etimología del topónimo aún están en disputa, por lo general aceptan que estos probablemente no son de origen quechua, y consideran la hipótesis aimarista como la más aceptada.

Historia de la grafía del topónimo y moderna divergencia ortográfica

La forma original en español del topónimo es ⟨Cuzco⟩, que corresponde a la forma en que los conquistadores entendieron ['qos.qɔ], entendiendo la uvular oclusiva [q] como la velar castellana /k/ (representado con la letra ⟨c⟩), [o] como /u/ castellana (⟨u⟩) y [ɔ] como /o̞/ castellana (⟨o⟩);[9]​ de la misma manera que escribieron ⟨México⟩ porque de esta manera representaba la ortografía de la época la pronunciación ['me.ʃi.ko]. La escritura con zeta ⟨z⟩ de Cuzco corresponde plenamente al estado de las sibilantes, tanto en castellano como en quechua cuzqueño de la época, y a una pulcra ortografía castellana para el mismo periodo, de tal forma que se escribía con ⟨z⟩ porque se pronunciaba [s] y no con el sonido apical [ş] que tenía entonces y aún tiene en español el grafema ⟨s⟩:

estamos aquí, una vez más, ante dos tipos de sibilantes: una dorsal, representada por <ç, c(e, i), z>, y otra, equivalente a la apical española, registrada con <s,ss>. Pues bien, que el dialecto cuzqueño haya tenido dos sibilantes es algo que no sorprende ni menos escandaliza a quien conozca las variedades centrales y norteñas de la lengua. [...] De manera que así como la variedad jaujina distingue dos sibilantes: /s/ dorsal y /š/ palatal, así también el cuzqueño del siglo XVII diferenciaba dos de ellas, sólo que, en el presente caso, no es fácil dar con el equivalente de la segunda de las citadas. ¿Habría sido ésta una palatal /š/ como la jaujina? No lo parece, desde el momento en que el mismo Gonçález Holguín se adelanta en advertirnos, en las páginas iniciales de su obra, que en la variedad cuzqueña “no ay vso” de la letra <X> (“Al lector”, op. cit), y, como se sabe, esta grafía representaba por entonces a la sibilante palatal [š]. Por consiguiente, descartando dicha posibilidad, no es aventurado sostener que la naturaleza de la articulación de la segunda sibilante cuzqueña debió estar muy próxima a la de la apical castellana. [...] De todo ello ahora resulta perfectamente comprensible por qué, para registrar el nombre de la capital imperial, se echó mano, no de la <s> sino de la <z>, pues entonces, como ahora mismo, el topónimo se pronunciaba [qosqo] y no [qoşqo].

Los primeros cronistas apuntaron el nombre de la ciudad casi invariablemente como <Cuzco> o <Cozco>, que en la ortografía española del siglo XVI, en pleno proceso de reajuste de las consonantes sibilantes, mejor se aproximaban al sonido de Qusqu [ˈqo̝s.qo]. Así, podemos encontrar Cuzco en las Reales Cédulas de Carlos I, en las crónicas de Francisco de Jerez (1534), en distintos documentos de la Gaceta de Madrid y en los mapas del siglo XIX (desde 1815) y XX (hasta por lo menos 1976). De esta forma escrita es que pasa a los demás idiomas europeos y por lo que perdura hasta ahora como la forma más usada en el español fuera del Perú.[4]​ La grafía <Cusco>, sin embargo, sí es consignada en varios documentos coloniales, aunque es muy poco común entre los textos cultos. Puede encontrarse en los mapas que ilustran los anexos Perú en los mapas históricos y ciudad de Pisco en los mapas históricos de los siglos XVII, XVIII y XIX hasta 1814, adicionalmente al mapa de 1597 que ilustra este artículo (en latín).

La forma gráfica de <Cuzco> se mantuvo como predominante hasta el siglo XX. A inicios del siglo XX, intelectuales locales y limeños, muchos de ellos influidos por el indigenismo, como Rafael Larco Herrera, Luis Eduardo Valcárcel, Horacio Urteaga y Carlos Alberto Romero [14]​ Este cambio produjo que en los textos oficiales se prefiriera la nueva escritura a la antigua. Posteriormente, el 23 de junio de 1990, el Consejo Municipal del Cusco aprueba un nuevo dispositivo, el acuerdo municipal n° 078, por el cual se dispuso: "Instituir el uso del nombre <Qosqo>, en sustitución del vocablo Cusco, en todos los documentos del Gobierno Municipal del Cusco".

La escritura <Cusco> se halla generalizada actualmente en el Perú y suele ser tenida como la más válida justamente por la mayor parte de los cuzqueños, pese a que algunos filólogos e investigadores como el lingüista Rodolfo Cerrón-Palomino la consideran apócrifa[15]​.