Cráter volcánico

El interior del cráter del monte Vesubio (Italia).

Los cráteres volcánicos son depresiones circulares causadas por actividad volcánica.[1]​ Funcionan como abertura o boca de erupción de muchos volcanes y están ubicados generalmente en sus cimas.

Características

El cráter suele adoptar la forma de un cono invertido excavado por las erupciones en la parte superior del volcán. A veces se halla localizado en un flanco, cuando aquél tiene un cono adventicio, y entonces el cráter es calificado de lateral o de parásito. También puede ocurrir que el volcán carezca de cono, como los volcanes de tipo hawaiano, y entonces el cráter es una cavidad en el suelo en la cual burbujea y se agita la lava, que se desborda durante las erupciones.

Existen volcanes que dependiendo de su origen pueden llegar a contener más de un cráter, pero siempre uno principal. Estos cráteres pueden tener dimensiones diferentes desde unos metros a kilómetros.

Vista panorámica del cráter del Cotopaxi, Ecuador.