Correos (España)
English: Correos

Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E
Logo Correos 2019.svg
Fachada edificio principal Correos Madrid.jpg
Fachada del edificio principal de Correos en Madrid.
Tiponegocio y empresa
IndustriaTransporte
Forma legalempresa de capital abierto
Fundación1716
SedeMadrid (España)
Área de operaciónEspaña y Andorra
PresidenteJuan Manuel Serrano
IngresosCrecimiento 1.765,71 millones de (2015) [1]
Beneficio netoDecrecimiento 34,09 millones de (2015)
PropietarioSociedad Estatal de Participaciones Industriales
Sitio webcorreos.es

Correos, legalmente Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, S.A., S.M.E es una empresa de capital 100% público, cuyo propietario es el Estado español y que funciona a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), cuyas actividades se ajustan al ordenamiento jurídico privado. Es la mayor empresa pública existente en España, después de que los gobiernos de los años 80 y 90 privatizaran el resto de empresas públicas potentes: Iberia, Endesa, Telefónica, Argentaria, etc.

Territorialmente, Correos se estructura en 7 direcciones de zona. El Grupo se completa con las empresas filiales Correos Express Paquetería Urgente, S.A., S.M.E (antiguo Chronoexprés), Nexea Gestión Documental, S.A., S.M.E (antiguo Correo Híbrido) y Correos Telecom, S.A., S.M.E, M.P.

Correos es el operador responsable de prestar el Servicio Postal Universal en España. El cumplimiento de esta obligación legal se complementa con su configuración como operador postal de referencia.

Desde enero de 2011 la denominación pasó a ser Grupo Correos como resultado de la unión de Correos y sus filiales: Correos Express, Correos Telecom y Nexea (antes Correo Híbrido).

Historia

En la Edad Moderna, bajo el reinado de los Austrias, la administración del servicio se arrienda a particulares y Correos empieza a tener una estructura más homogénea con cierta semejanza a la actual. A partir de 1506, Felipe I de Castilla convierte en beneficiario del monopolio postal a Francisco de Tassis, quien implantó el sistema y la organización que él mismo explotaba en Alemania. Juan Francisco de Goyeneche, marqués de Ugena, fue el último arrendatario del servicio postal.

Palacio de Comunicaciones de Madrid, antigua sede de Correos y actualmente ayuntamiento de Madrid (España).

Desde el siglo XVIII, con la llegada de los Borbones al trono, Correos pasa a ser un servicio del Estado de la mano de Felipe V de España que lo extiende a todos los ciudadanos como un servicio público. Un servicio que se desarrolla mediante reglamentos exhaustivos, como el de 1720 o las Ordenanzas de Correos de 1743, y por los hombres encargados de dirigir el Correo en los años sucesivos, como Pedro Rodríguez de Campomanes, quien desde 1755 racionaliza las tarifas, instituye el reparto a domicilio, crea el oficio de cartero, las bocas de buzones en las estafetas, los precedentes de los distritos postales y mejora la red viaria, reformas entre otras que auguran la modernización del servicio postal en España.

Coche de los años 50 empleado en la distribución de correos.

Posteriormente, en 1850, aparece en España el primer sello con la imagen de la Reina Isabel II de España, con dos importantes consecuencias. Por un lado, disminuye el coste de los envíos, al pagar el servicio el expedidor en lugar del destinatario; y por otro, el número de envíos aumenta considerablemente. Ese año se contabilizan 18.500.000 envíos. Es en 1889 cuando se crea el Cuerpo de Correos en España. A partir de entonces, la presencia de carteros se amplía en un número cada vez mayor de poblaciones y Correos se va convirtiendo en un elemento indispensable para la cohesión y estructuración de España.

En 1992, deja de ser una Dirección General para transformarse en Organismo Autónomo de carácter comercial y cinco años después, en Entidad Pública Empresarial. En junio de 2001 estrena una nueva forma de gestión bajo un nuevo régimen jurídico: el de Sociedad Anónima Estatal.

Privatización

Centro de Formación de Correos (Sevilla, España).

En 1991, el Estado separó la Caja Postal de las actividades exclusivamente postales de Correos y Telégrafos, para incluirla en una corporación compuesta por diversas entidades bancarias públicas que se denominó Argentaria y se privatizó en dos fases (1993 y 1998), aunque un acuerdo de 1992 permitió seguir prestando el servicio de Caja Postal en las oficinas de Correos.

En 1999, tras la fusión de Argentaria y el BBV,[2]​ el Estado sacó a concurso público la explotación de los servicios financieros de la red postal, con el objetivo de encontrar para dicha actividad un socio bancario a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos. Concurso que ganó el banco alemán Deutsche Bank, pasando Correos a ser agente del banco mediante la marca BanCorreos hasta que en enero de 2016 rompieron su alianza.

Liberalización

Buzón de Correos junto a dos armarios verdes utilizados por los empleados de Correos en España.

El 21 de diciembre de 2010, se aprueba la Ley del Servicio Postal Universal, de los derechos de los usuarios y del mercado postal para garantizar la prestación de un servicio postal universal, público de calidad en España y cuyo prestador será Correos durante 15 años, aunque el contrato regulador se revisará cada cinco. De esta manera finaliza la transposición al ordenamiento jurídico español del marco regulador europeo establecido por la Directiva 2008/6/CE, de 20 de febrero de 2008 para la plena realización de un mercado único comunitario, proceso iniciado hace más de 10 años.[3]

La aprobación de la Directiva 2008/6/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008,[5]

Los operadores responsables de prestar el servicio postal universal de los estados miembros han emprendido medidas de diversa índole con las que abordar el nuevo contexto. A través de proyectos de fusión, planes de privatización parcial, programas de reestructuración y de reducción de costes o iniciativas de diversificación, trataron de competir con mayor eficiencia, compensar la consolidación de los medios electrónicos sustitutivos del correo tradicional o afrontar una crisis económica global que ha tenido efectos significativos en los flujos postales.

En España, desde la década de 1960, los segmentos más rentables del mercado postal han estado abiertos a las empresas privadas presentes en el sector. Otros operadores nacionales y extranjeros han ido progresivamente ampliando su presencia en los segmentos de correspondencia, marketing directo, paquetería y redes de atención al público, mediante la firma de alianzas con socios domésticos, instalándose directamente o creando sus propias oficinas de cambio extraterritoriales, muy especializadas en la captación de flujos internacionales en países emisores.